GESTIÓN Autonómica

Luis Rosado Bretón, gerente de la Agencia Valenciana de Salud

“La Fe será un hospital de error cero


Las nuevas instalaciones estarán listas en abril, pero el centro comenzará a funcionar poco a poco.

Javier Barbado. Madrid / Publicación Médica de Directivos de la Salud ha entrevistado al gerente de la Agencia Valenciana de Salud, Luis Rosado, y al gerente del Departamento de Salud número siete de esta comunidad autónoma, Melchor Hoyos. El motivo: la exhibición del proyecto del nuevo Hospital de La Fe, cuyas obras de instalación concluyen el próximo mes y se prevé que comience a tratar pacientes en octubre. Se trata de un gigantesco centro que requiere un traslado de la misma proporción en dificultad y tiempo, pero todo indica que la espera merecerá la pena. A continuación ofrecemos la conversación con el primero de ellos.

¿Cuándo está previsto que comience a funcionar el nuevo complejo de La Fe en Malilla?

El hospital finaliza la obra en el mes de abril. Y a partir de entonces, durante el verano, se colocará toda la tecnología y se harán todos los ensayos de funcionamiento necesarios. Y después del verano, durante los meses de septiembre y octubre, empezarán a funcionar los primeros servicios y a recibir a los primeros pacientes.

En la jornada de hoy los gerentes del Puerta de Hierro de Madrid; del Río Hortera de Valladolid; y del Sant Pau de Barcelona han expuesto su experiencia. ¿Qué enseñanzas aprovecha como gerente de la Agencia Valenciana de Salud para aplicarlas en La Fe?

Ya se había hecho algún benchmarking o experiencia previa con estos hospitales. Pero sabemos que un traslado de este tipo no es exclusivamente una mudanza, en la cual se trasladan trabajadores y equipos de un sitio a otro, sino que exige una verdadera gestión de todo el traslado, pues va a haber no sólo una nueva dotación tecnológica, sino también un cambio cultural; al fin y al cabo convertimos cuatro hospitales verticales en uno de estructura horizontal, y la primera conclusión es que, siempre que se ha hecho, se requiere un cambio de cultura organizativa. Esto necesita la colaboración y participación máximas de todos los profesionales. Y, sobre todo, del tiempo suficiente para poder desarrollarlo. Por eso hay que hacerlo en fases.

Hábleme de la adaptación de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) al nuevo hospital y, en general, a la sanidad de la Comunidad Valenciana.

Tenemos un sistema de información bastante potente, totalmente implantado en Atención Primaria. Ahora se está ensayando en la antigua La Fe y en otros (Arnau de Vilanova) en fase primera de experimentación de un programa nuevo que se llama Orión.

La apertura de La Fe coincidirá con la puesta en marcha de la fase final del programa, de manera que nuestra intención es que sea un hospital “sin papeles”. Aparece una nueva tecnología acondicionada al nuevo hospital. El hospital está dotado de comunicaciones internas y de radiofrecuencia. Son elementos que aumentan la seguridad del paciente: se consigue que sea un hospital de “error cero”. A título de anécdota, el hospital dispondrá de 40 kilómetros de fibra óptica dentro del centro de comunicación.

La Comunidad Valenciana, junto con la Comunidad de Madrid, ha facilitado el desarrollo de diversos modelos de gestión en las organizaciones sanitarias. No en vano es la cuna del llamado “modelo Alzira”, en el que la Generalitat cede a una empresa privada la gestión del hospital durante un espacio de tiempo. En el caso de La Fe, ¿seguirá siendo de gestión puramente pública?

Es gestión directa y, al fin y al cabo, es el heredero del actual y no cambia el modelo de gestión del hospital.

Han confiado en Melchor Hoyos, actual gerente del departamento de salud número 7 (que incluye al Hospital La Fe) para que dirija el nuevo centro. ¿Significa esto que, en lo esencial, el hospital seguirá los mismos pasos que hasta ahora en su manera de funcionar?

Cambia el modelo organizativo. El actual gerente es el que ha liderado la capacidad del traslado y tiene un papel importante en ese cambio del modelo. Supone una remodelación de la organización del equipo directivo. Sus actuales miembros responden a una organización relativamente vertical, diferencial, y por tanto el nuevo requiere una adaptación de la docencia, la investigación y una serie de cambios en la organización del equipo directivo.

¿Qué impresiones ha percibido en la visita? ¿Se muestra optimista respecto a la integración del nuevo centro en la sanidad valenciana?

La visita de hoy [por el viernes 19 de febrero] ha sido una puesta de largo del inicio del traslado de La Fe, y ha servido también para contrastar las opiniones de personas que han tenido ya contacto con este tipo de traslados en otras comunidades, se puede ser optimista porque los plazos se van cumpliendo y, además, la organización interna es suficientemente robusta como para poder aguantar un traslado como éste de características tan complejas.

¿Qué sucederá con las actuales instalaciones de La Fe?

Está previsto que parte de las instalaciones sigan siendo utilizadas para prestaciones sanitarias en el momento en el que se produzca el traslado; habrá, pues, una serie de dispositivos sanitarios que se seguirán manteniendo. En concreto, existirán especialidades médicas, a través de un centro integrado (centro de salud integrado con punto de urgencias) y al mismo tiempo con hospitales de media y larga estancia.

A continuación ofrecemos la entrevista a Melchor Hoyos, gerente del Hospital La Fe de Valencia

¿Cuándo se prevé que comience a funcionar el nuevo complejo hospitalario de La Fe de Malilla?

Empezará a funcionar de forma progresiva a partir de octubre. La entrega de obras está previsto que sea entre finales de abril y principios de mayo; de ahí hasta octubre se hará la fase de equipamiento y de acondicionamiento definitivos, limpiezas, controles… A partir de octubre estaremos en condiciones de efectuar el traslado de menor a mayor complejidad, empezaremos por las consultas y la planificación exacta, en la que estamos trabajando ahora.

El año pasado se dijo que el hospital podría estar listo en el primer semestre del año…

Hay que tener en cuenta que 260.000 metros cuadrados son muchos para equiparlos. Hay tecnología que depende de instalación en obra, que depende de los concursos… El proceso es difícil y resulta difícil concretar una fecha, ya que hay incertidumbres por los procedimientos administrativos.

La jornada de hoy, que ha incluido la visita de altos cargos de la Generalitat de la Comunidad Valenciana, analiza otras experiencias de grandes traslados hospitalarios como, por ejemplo, el del Hospital Puerta de Hierro de Madrid. En el caso de La Fe el reto es todavía mayor. No en vano va a ser uno de los hospitales más grandes de Europa. ¿Qué ha aprendido de sus colegas en la gerencia de esos otros hospitales trasladados?

Han pasado por la experiencia de traslado de instalaciones [asistieron a la jornada tres gerentes: Eduardo García Prieto, del Río Hortera de Valladolid; Jorge Gómez Zamora, del Puerta de Hierro de Madrid; y Jordi Varela Pedregosa, del Sant Pau de Barcelona]. Y la visita del vicepresidente y del consejero ha sido una forma de respaldar a toda la gente que estamos trabajando para que esto llegue en tiempo y forma.

¿Va a mantener la plantilla de profesionales del actual La Fe?

Esto es un traslado. No es un hospital nuevo. En principio, los profesionales que están trabajando en el viejo recinto serán los del nuevo. Cambian algunas cosas: por ejemplo reducimos camas, pero aumentamos recursos ambulatorios. El centro de gravedad del hospital está más destinado a la actividad ambulatoria. Se trata de que el paciente esté el menor tiempo posible en el hospital. El número de profesionales será prácticamente el mismo, aunque habrá algunas áreas que disminuyen el dimensionado de profesionales y otras que lo aumentan.

Tengo entendido que la estructura de gestión del nuevo hospital va a cambiar notablemente. ¿De qué manera va a hacerlo? ¿Habrá más directivos y jefes de servicio o, por el contrario, tratarán de gobernarlo optimizando al máximo los recursos humanos?

Estamos trabajando para avanzar en el modelo organizativo según lo contemplado en la Ley de Ordenación Sanitaria respecto a las áreas de gestión clínica, con las que se pretende descentralizar la toma de decisiones y aumentar la participación de los profesionales en la gestión. Tratamos de dibujar ese modelo que significa que los servicios trabajen con una relación mucho más coordinada y estrecha y dentro de un área que engloba a varios de ellos. No son experiencias nuevas, porque hay hospitales como el Clínico o el Juan Canalejo, u otros centros de Andalucía y de la Comunidad de Madrid, que ya están trabajando con esta forma de gestión clínica.

El mes pasado se celebró el XIII Congreso Nacional de Informática de la Salud en Madrid. No cabe duda de la importancia de las tecnologías de la información en los tiempos que corren. ¿Estará el nuevo La Fe a la altura de las circunstancias?

Nuestro caso no es empezar de cero. En la Comunidad Valenciana se desarrolló un sistema corporativo de historia clínica para Atención Primaria (sistema de información ambulatoria). Ahora se trabaja en el sistema de información hospitalaria (programa Orión). Es una historia clínica electrónica que se va a implantar de forma progresiva a todos los hospitales de la red. Nosotros tenemos ya cierto grado de informatización. No tenemos del todo historia clínica electrónica, pero gran parte de la información se puede consultar desde cualquier terminal del hospital, tanto informes de alta de episodios previos, radiología, [actividad] ambulatoria, anatomía patológica… Es decir, ya tenemos un camino andado en cuanto a sistemas de información.

El cambio en el nuevo hospital será la incorporación de este programa corporativo, de esta aplicación, que se llama Orion Clínic, y que nos permite ampliar lo que ya estamos haciendo y caminar hacia esa historia clínica.

En cuanto al modelo tecnológico, en el nuevo hospital, a partir de ese nuevo sistema de información y de una potente central de procesamiento de datos, de una red de puntos de conexión que está en todo el hospital y de una red Wi-Fi, pretendemos que el equipamiento se abra con este sistema electrónico, de manera que facilite el trabajo de los profesionales, en especial el de los enfermeros. Así, por ejemplo, se podrá hacer una medida de las constantes y registrarla directamente en la historia clínica, sin pasos intermedios por parte de éstos.

El pasado viernes 19 de febrero se celebró una jornada de presentación del proyecto del nuevo Hospital de La Fe. La cita incluyó una visita de las nuevas instalaciones, y asistieron a ella el vicepresidente primero de la Generalitat, Vicente Rambla, y el consejero de Sanidad, Manuel Cervera. Como se hace referencia más arriba, acudieron a la cita Eduardo García Prieto, gerente del Hospital Río Hortera de Valladolid; Jorge Gómez Zamora, gerente del Hospital Puerta de Hierro de Madrid; y Jordi Valera Pedregosa, gerente del Hospital Sant Pau de Barcelona.

También aportó sus ideas, entre otros, Joaquín Estévez, presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa). Su exposición llevó por título Perfil del Directivo de la Salud en un proceso de cambio hospitalario.

Desde el punto de vista de este experimentado gestor sanitario, todo gran traslado hospitalario abre dos frentes: el cambio en las personas y el cambio de edificio y de recursos materiales, de modo que el directivo debe lidiar entre ambos para optimizar la gestión del centro.

Si nos centramos en el primero de los cambios, el que experimentan los sanitarios, Estévez explicó cómo gestionarlo y apuntó para ello al liderazgo del directivo, la cohesión y el apoyo entre el equipo que trabaja con él y la continuidad en el tiempo de las reformas puestas en marcha. Asimismo citó las características del buen gobierno de un gran hospital: respuesta acertada a las necesidades, demandas y preferencias de los pacientes; autonomía de gestión; garantía de transparencia; rendición de cuentas; eficiencia, eficacia, calidad y ampliación de la participación democrática.

En este sentido el presidente de Sedisa insistió en la importancia de “reforzar la participación profesional en la toma de decisiones, creando estructuras médicas y profesionales”. Dado que, en casos como el de La Fe, se trata de hospitales integrados en el Sistema Nacional de Salud, también subrayó el papel de las políticas públicas en salud y, más en concreto, de los ayuntamientos, organizaciones sociales, científicas y de pacientes.

En cuanto al perfil “humano y profesional” del directivo de la salud, Estévez habló de “capacidad para el liderazgo en el proceso de transformación”; “la habilidad para comunicarse con los demás”; el “saber estar” “en cualquier escenario profesional y humano”; y “la capacidad de aprender de los errores propios y ajenos”. Y añadió algunas pinceladas de lo que, desde su punto de vista, debe constituir el reflejo de un buen gestor sanitario: “Sabe lo suficiente para saber que no sabe; dedica lo mejor de su tiempo a pensar”; “distribuye su tiempo para poder aprender continuamente”; “percibe el cambio como una oportunidad y no como una amenaza” y, por último, “considera la participación de los colaboradores como un recurso necesario.”