Enfermería directiva

REUNIÓN {Chief Medical Officers and Chief Nursing Officers}

Expertos de la UE analizan la profesión en una jornada en Cáceres


Los avances de la enfermería española han levantado una gran expectación, según el Consejo

EP. Cáceres. Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería de España, participó en la reunión Chief Medical Officers and Chief Nursing Officers, organizada en Cáceres por el Ministerio de Sanidad y Política Social, que comenzó el viernes 12 y terminó el sábado 13. Esta importante cumbre sanitaria internacional contó con la asistencia de directivos médicos y enfermeros de los 27 países miembros de la UE. Durante las diferentes jornadas de trabajo, los expertos analizaron la situación de la sanidad en Europa y los retos de ambas profesiones sanitarias, abordando temas como la libre circulación de profesionales por Europa, la seguridad de los pacientes o la posibilidad de exportar el modelo español de trasplantes al resto de los países comunitarios.

JPEG - 44.8 KB
El presidente del Consejo Nacional de Enfermería, Máximo González Jurado.

Máximo González Jurado concluyó la sesión de la mañana con una ponencia en la que presentó el modelo español de formación enfermera de práctica avanzada, el desarrollo de siete nuevas especialidades de Enfermería y la aprobación de la prescripción enfermera de medicamentos y productos sanitarios, así como la conversión de los estudios universitarios en un Grado de cuatro años de duración y 240 créditos académicos.

El presidente del Consejo General de Enfermería señaló que, en los últimos años, la profesión enfermera ha experimentado en España un desarrollo de carácter científico y profesional cuyo principal beneficiario no han sido otros que los propios ciudadanos. “En un corto espacio de tiempo hemos pasado a ser una profesión universitaria que está regulada por ley, con definición, autonomía, responsabilidades, cuerpo de doctrina y funciones propias. La Enfermería hoy es una profesión sanitaria facultativa, sin subordinación que valora y evalúa científicamente, basando las intervenciones en principios científicos, humanísticos y éticos y obteniendo los resultados mediante la evidencia científica y auxiliándose de medios y recursos clínicos y tecnológicos adecuados. Ésta es la realidad actual de la Enfermería”.

Para González Jurado, “esta revolución sanitaria se ha visto recogida y amparada por un desarrollo legislativo que ha sido paralelo a la asunción periódica de una creciente autonomía profesional propia y de nuevas competencias enfermeras. Un desarrollo legislativo que se traduce en el articulado de cinco normas concretas que son: el Estatuto de la Profesión enfermera, el Estatuto Marco de los profesionales sanitarios, la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, la de Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias y el Real Decreto de Especialidades de enfermería”.

Los retos de la enfermería moderna

Respecto a los futuros retos de la profesión, el presidente de los enfermeros españoles señaló que “la enfermería española y toda la enfermería europea tiene ante sí una serie de retos, tanto desde la óptica de su formación universitaria como de la relativa a su práctica profesional”. De un lado, el enfermero generalista gozará de una mayor competencia gracias a los nuevos estudios de grado y postgrado universitario. “La especialización, en términos de práctica profesional, avanzada dará respuesta a los crecientes conocimientos y contenidos de la ciencia enfermera y a las nuevas y también crecientes necesidades de salud de los ciudadanos. Las enfermeras consolidarán el uso de sus “diagnósticos enfermeros”, de su tratamiento enfermero, de sus planes de cuidados y, para ello, entre otras capacidades tendrán que prescribir no sólo cuidados sino también medicamentos, productos sanitarios, exploraciones, órdenes de ingreso hospitalario, etc. Es decir, harán lo que han venido haciendo durante muchos años, con competencias ampliadas y con una cobertura jurídica legal de la que hoy, al menos en materia de prescripción, adolecemos”.

González Jurado aseveró que “esta Enfermería europea, de la que España no es ajena sino verdadera punta de lanza, deberá garantizar calidad y seguridad a los ciudadanos. Para ello deberá mantener como referentes inexcusables sus principios ético-deontológicos, su autonomía profesional y demostrando periódicamente su competencia profesional mediante mecanismos de recertificación tales como los que ya hoy existen en los países más avanzados del mundo en esta materia. Junto a ello, no podremos nunca alejarnos de esa otra dimensión, tal vez más cercana al arte que a la ciencia, que nos configura como profesión humana y humanizadora en un mundo que no siempre responde a los criterios y las exigencias de excelencia que el ser humano sano o –aún más- enfermo nos exige”, finalizó.