Gestión e innovación

SEGÚN EXPERTOS EN FARMACOGENÓMICA

La bajada de coste del análisis genético permitirá identificar nuevos marcadores del cáncer


En apenas cinco años ha pasado de costar entre 2.000 y 3.000 euros a sólo 200

EP. Madrid / Los análisis para identificar determinados genotipos u obtener la secuenciación completa de un ser humano son cada vez menos costosos, lo que favorecerá la identificación de nuevos biomarcadores en el tratamiento del cáncer, según han destacado diferentes expertos en el marco de una jornada sobre Medicina Personalizada que se está celebrando en la sede del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en Madrid.

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Magnus Ingelman-Sundberg.

Según ha destacado el profesor Javier Benítez, organizador de este encuentro en colaboración con el Instituto Roche, asegura que el genotipado de algún organismo biológico en laboratorio ha pasado de costar entre 2.000 y 3.000 euros a apenas 200 euros “en cuestión de cinco años”.

Del mismo modo, también se ha abaratado el precio de la secuenciación completa del genoma, pasando en tres años de costar casi un millón de dólares a unos 10.000, añade este experto, quien confía en que “en breve” puedan conseguir una secuenciación completa por unos mil dólares (en torno a 750 euros).

A su juicio, este abaratamiento de precios permitirá avanzar en el campo de la farmacogenómica, con el objetivo de identificar nuevos biomarcadores que ayuden a predecir el tratamiento más adecuado para determinadas enfermedades con los menores efectos adversos posibles.

Actualmente, según ha avanzado Magnus Ingelman-Sundberg, del Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia), ya se han identificado unos 20 biomarcadores que han demostrado su capacidad para condicionar la eficacia de algunos fármacos y ayudar a predecir la respuesta de los pacientes.

Sin embargo, añade este experto, sólo cuatro de ellos se utilizan ya en la práctica clínica, de ahí que sea necesario ampliar la investigación en busca de nuevos biomarcadores, sobre todo en cáncer donde “los márgenes terapéuticos son muy estrechos” y la identificación de una variante genética puede "ayudar a predecir la toxicidad" de los tratamientos.

Normalmente, explica la investigadora del CNIO Cristina Rodríguez-Antona, los biomarcadores identificados son genes que participan en la metabolización de los fármacos o que pueden seleccionarse para actuar como dianas terapéuticas.

Entre sus últimos hallazgos está la identificación de tres variantes genéticas que pueden ayudar a predecir el riesgo de neurotoxicidad y toxicidad hematológica de algunos agentes quimioterápicos.

“Aunque todavía no está claro cómo utilizar la información de todo el genoma”, según ha asegurado el profesor William Evans, del Hospital de Investigación Infantil St.Jude de Memphis (EE.UU), en los próximos años se irán identificando nuevas opciones terapéuticas, no sólo para enfermedades con tanta mortalidad como el cáncer.