En primera persona

JOSÉ MARÍA VERGELES, DIRECTOR GENERAL DE GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Y CALIDAD SANITARIA DE LA JUNTA DE EXTREMADURA

“La troncalidad para médicos estará lista en uno o dos años”


El entrevistado destaca que el Ministerio de Sanidad ha sido capaz de elaborar un estudio sobre formación de especialistas

Ricardo López. Imagen: Miguel Ángel Escobar y Diego S. Villasante. Vitoria (Álava) / Aunque la instauración en España de la nueva oferta formativa para médicos especialistas (caracterizada, en lo esencial, por contener dos años o “troncos” comunes), es algo que deberá determinar el Ministerio de Sanidad y Política Social, José María Vergeles ha expresado su “impresión” de que será una realidad no más tarde de 2013. Además, este miembro del Gobierno de la Junta de Extremadura repasa para este periódico, que conversó con él en una pausa del 2º Encuentro Global de Directivos de la Salud (evento que organiza Sanitaria 2000 y auspicio la Sociedad Española de Directivos de la Salud -Sedisa-), la influencia de la crisis económica en la gestión del programa electoral de los socialistas en la comunidad autónoma; su impresión sobre el relevo reciente en la cúpula del Ministerio de Sanidad; la implantación de la receta electronica o el retorno a la región de muchos de los profesionales sanitarios que emigraron a Portugal hace pocos años, entre muchas otras cuestiones.

A seis meses escasos de las elecciones autonómicas, nos gustaría que nos hiciese una valoración de cómo ha transcurrido esta legislatura desde el punto de vista de su dirección, cómo ha sido su desarrollo, qué logros han obtenido…

En el inicio de la legislatura, en lo que teníamos en el programa de Gobierno, se apostaba por un aumento de la calidad frente a la cantidad, objetivo que creo que se ha cumplido razonablemente, sobre todo si reparamos en que hemos mantenido no sólo un modelo de calidad de centro, servicio y establecimiento sanitario (que ya habíamos comenzado con él en la legislatura anterior, y al que se han ido incorporando nuevos centros, y que está inspirado en el EFQM), sino que, además, hemos sido capaces de certificar con normas ISO aquellos servicios de los hospitales que no son asistenciales (como, por ejemplo, las lavanderías o las cocinas) que dan una calidad percibida para el ciudadano muy importante. De hecho, somos la primera comunidad autónoma que tenemos certificados con la norma ISO 9.000, ISO 14.000 e ISO 22.000 (es decir, el tope posible de certificación ISO) todos los servicios de cocina hospitalaria y la lavandería central del Servicio Extremeño de Salud.

Eso en lo que respecta a la calidad. En el ámbito de la gestión del conocimiento –por llamarlo de alguna manera–, hemos seguido ofertando todo lo que ha sido el programa de formación, y, dentro de éste, hemos conseguido un acuerdo con las organizaciones sindicales, por medio de la Mesa Sectorial, para establecer un programa de formación propia para los profesionales del Servicio Extremeño de Salud y que se ha ido desarrollando a lo largo de estos últimos años.

En el ámbito de la investigación, hemos hecho una apuesta decidida por el desarrollo de Extremadura como una comunidad que apuesta por la investigación clínica, tanto la que viene por parte de los promotores (habitualmente es la industria farmacéutica la que más se encarga de promoverla) como la independiente. Hemos sido capaces de regular un modelo de contrato por el que, ahora mismo, los profesionales que se implican en los ensayos clínicos están más seguros, desde el punto de vista jurídico, y están también más seguros desde el punto de vista de cuanto tiene que ver con el ensayo clínico. Eso les permite centrarse en lo que es la investigación como tal.

Desde el punto de vista de la planificación, hemos sido capaces de seguir renovando nuestros planes sectoriales. Pero, lo más importante de todo, es que hemos sido capaces de hacer una nueva edición del Plan de Salud de Extremadura adaptado a la nueva realidad.

Esos son los hitos más importantes que hemos conseguido a lo largo de una legislatura que no ha sido fácil, porque la empezamos con una situación económica y la hemos terminado con otra distinta.

Supongo que esos recortes se han distribuido de manera similar al resto de comunidades autónomas (recortes salariales de los trabajadores, del precio de los medicamentos e incluso del gasto farmacéutico, que también debe de ser uno de los objetivos de la Consejería), ¿no es así?

Sí. Empezamos una legislatura con un programa electoral, y con un programa de Gobierno, expresado por el presidente de la Junta de Extremadura tanto en su debate de investidura como en el resto de los debates de política general que se han celebrado en el ámbito de la comunidad autónoma, que tenía una serie de pretensiones que, posteriormente y debido a la crisis económica, hemos tenido que ir adaptando.

Esto no significa que hayamos renunciado a hacer determinadas cosas que teníamos dentro del programa electoral. De hecho, en el ámbito total de la Consejería de Sanidad y Dependencia, hemos sido capaces de cumplir, en más del ochenta por ciento, los objetivos que nos habíamos propuesto en el programa electoral. Las medidas que han venido después fruto de los Reales Decreto-Ley (tanto el 4/2010 como el 8/2010), han permitido que las comunidades autónomas hayamos podido adaptar el gasto real que teníamos a una situación más adecuada desde el punto de vista presupuestario, con las limitaciones que hemos tenido los últimos años y que se van a prolongar en el año 2011. Las medidas que se han tomado, evidentemente, son iguales a las tomadas en el resto de las comunidades autónomas. El recorte o reducción de los salarios a los profesionales permite adaptar ese gasto real a la realidad presupuestaria.

Con relación a los medicamentos, me gustaría matizar algunas cosas. Ha sido una legislatura en la que hemos implantado al cien por cien la receta electrónica, que, sólo por lo que supone el incremento del acceso al medicamento por parte de la población, ya lleva un incremento de lo que es el gasto farmacéutico. En nuestro caso, dado que la pusimos con un despliegue bastante rápido para que tuviera acceso toda la población a una herramienta de estas características (que mejora mucho tanto la frecuentación de las consultas a la Atención Primaria como los desplazamientos de los ciudadanos a su centro de salud o a su consultorio local para obtener los medicamentos, sobre todo en el caso de los enfermos crónicos), nuestro gasto ha crecido más de lo que inicialmente esperábamos. Estamos tomando medidas para que ese gasto llegue a la situación de la media nacional.

Evidentemente, las medidas que se han tomado con los Reales Decreto-Ley que han permitido esa reducción del precio de los medicamentos y de algunos productos sanitarios (como es el caso de los pañales), han permitido aliviarnos ese crecimiento que llevaba el gasto farmacéutico. Pero, además de esas medidas, estamos adoptando otras en estos momentos, como la dotación a todos los ciudadanos de la comunidad autónoma de Extremadura, que estará este mes de noviembre, de una tarjeta sanitaria que no sólo lleva banda magnética, sino que lleva chip incorporado, y que permite una identificación, con mucha mayor seguridad, cuando el paciente acude a su médico y a la oficina de farmacia para que le prescriban y receten el medicamentos [respectivamente]. Esto permitirá incrementar la seguridad, ya que estamos identificando al paciente a través de esa tarjeta sanitaria, pero también permitirá que se puedan dispensar los medicamentos que, efectivamente, son necesarios.

Otra de las cuestiones que estamos poniendo en marcha es el programa de duplicados. Estamos viendo que, en la incorporación de los historiales fármaco-terapéuticos en la receta electrónica, se requiere una revisión periódica, por parte del médico, de todo el historial de prescripción, porque la herramienta electrónica puede permitir, en determinados momentos (y eso queremos evitarlo por seguridad del paciente) que haya, por ejemplo, dos protectores gástricos, o dos analgésicos, cuando la decisión del médico que prescribe no es que existan dos medicamentos con idéntico mecanismo de acción. También estamos trabajando en un ajuste más real de la posología, es decir, estamos facilitando las cosas sobre todo a los médicos que quieren prescribir un medicamento y que lo ponen a demanda (hemos tenido que flexibilizar, por decirlo de alguna manera, la posología para permitir que se puedan prescribir a demanda esos medicamentos).

Todo esto junto a una insistencia en la formación y uso adecuado de los medicamentos por parte de los prescriptores, de los médicos fundamentalmente, y una concienciación de la ciudadanía, a través de campañas informativas. Esperamos que, a lo largo de este año 2010 y principios de 2011, a ello se una la publicación de orden de precios de referencia, de modo que el gasto farmacéutico pueda situarse en una cifra más contenida de la que ahora refleja.

En el caso de Extremadura, ¿se conocen ya los presupuestos para 2011? Supongo que la partida para Sanidad sufrirá algún retoque…

En nuestro caso, en esta legislatura hemos incorporado a la Consejería no sólo la competencia de Sanidad, sino también la de Dependencia. Cuando uno ve el volumen de la propuesta de presupuesto (todavía no se ha producido el debate parlamentario y puede haber cambios), la partida presupuestaria que va destinada a lo que es el ámbito de la Dependencia, la atención a las personas en situación de dependencia, percibe que ha sufrido un incremento, pequeño pero incremento a fin de cuentas, lo cual nos permite ser coherentes con la política de derechos sociales que ha desarrollado el Gobierno de la Junta de Extremadura.

En el ámbito de la Sanidad, lo que se ha intentado es mantener, en la mayoría de las partidas presupuestarias (y en otras que corresponden, sobre todo, a inversiones) una reducción de esos capítulos. Las inversiones siempre se pueden modular en el tiempo. En cambio hay otros servicios, que son los servicios esenciales con los que se presta la asistencia a los ciudadanos, que hay que mantenerlos en un nivel que permita hacer frente a la atención sanitaria como tal.

Seremos capaces de seguir cumpliendo nuestro compromiso con las inversiones, pero incrementado el tiempo en el que desarrollamos esas inversiones.

Hablando de inversiones, la Junta ha emprendido en los últimos años una serie de infraestructuras y nuevas obras en la región. ¿Cómo van estos proyectos?

La fase de “ladrillo”, por llamarla de alguna manera, tuvo una cantidad de inversión muy importante en la primera fase después de asumir las competencias en materia sanitaria. La última parte de la legislatura correspondiente a ese periodo, y la legislatura anterior a la actual, han sido las dos fases en que ha habido un incremento en la inversión, el cual ha sido necesario para dotarnos de un parque tecnológico y de una red de centros y servicios sanitarios acorde a las necesidades de salud que tiene la población extremeña.

Siempre –y además esto es una impronta del presidente de la Junta de Extremadura– sabiendo que pertenecemos al Sistema Nacional de Salud, y que hay centros y servicios que van a ser de referencia, que están en otras comunidades autónomas y que nosotros no tenemos por qué replicar en el ámbito de la comunidad autónoma, porque, si los replicásemos, primero, no le estaríamos asegurando a esos pacientes la calidad que deben tener, y, segundo, estaríamos haciendo unas inversiones que no serían justificables desde el punto de vista de la política sanitaria. Más vale creer en la cohesión del Sistema Nacional de Salud (SNS) y adaptar el fondo de cohesión a lo que tiene que producirse, a ese movimiento de pacientes en el ámbito del SNS, de modo que nos dotemos de una serie de infraestructuras en todas y cada una de las comunidades autónomas.

De tal suerte que, en esta legislatura, lo que teníamos comprometido en inversiones, con lo que teníamos que dotarnos, era seguir reformando y seguir actualizando el parque de consultorios locales y de centros de salud de la comunidad autónoma de Extremadura. Yo creo que esas inversiones que estaban previstas en los centros de Atención Primaria están cumplidas en el ámbito de lo que ha sido nuestro programa electoral aunque, evidentemente, esta labor nunca finaliza porque siempre hay que seguir actualizando el equipamiento médico que tenemos en los diferentes centros sanitarios.

Y luego, desde el punto de vista de la inversión en centros que tienen que ver con otras especialidades que no son Medicina de Familia, hemos invertido en el Centro de Alta Resolución de Trujillo, que está ahora mismo en funcionamiento y está funcionando correctamente dentro del área de salud de Cáceres; en el nuevo Hospital de Cáceres, en el que seremos capaces de cumplir con la inversión en esa primera fase, y nos queda por seguir invirtiendo en el nuevo Hospital Don Benito Villanueva de la Serena, que es un proyecto en el que tenemos que empezar a trabajar. Queda también la adaptación –y se están terminando las reformas– de los otros centros sanitarios, que se ha iniciado y que, por algunos motivos, se ha alargado un poco en alguna parte de la construcción (como sucede con la adaptación del Complejo Hospitalario Universitario de Badajoz en la parte de las consultas externas).

Hablaba antes de la formación como una de sus competencias en la Dirección General. Hablemos de la oferta de plazas formativas que hacen cada año las comunidades autónomas, y, en concreto, de las de este año en Extremadura. Asimismo, me gustaría preguntarle sobre las facultades, en un momento en el que todas las provincias parecen demandar una facultad de Medicina propia.

Bueno, yo creo que en esta legislatura, por primera vez en la historia de la formación sanitaria especializada, hemos sido capaces de hacer una planificación más real que la que teníamos (o la que hemos hecho en el pasado). ¿Por qué hemos sido capaces de hacer esta planificación? Primero, porque estamos en un escenario de descentralización de competencias en materia sanitaria más estable que en otras épocas. El Sistema Nacional de Salud está completamente descentralizado, de modo que las comunidades autónomas hemos sido capaces de adaptarnos a una nueva situación de asunción de esas competencias, lo que ha generado, durante algunos años, un incremento sustancial de la necesidad de especialistas.

Por otro lado, por primera vez, el Ministerio de Sanidad y Política Social ha sido capaz, no sólo de sacar un estudio de necesidades de especialistas, sino también de renovar ese estudio (el año pasado) que ahora se encuentra en la tercera edición. Ahora mismo el Ministerio está solicitando los datos a las diferentes comunidades autónomas para que seamos capaces de detectar cuáles son nuestras necesidades de especialistas, cómo está la pirámide de población de estos profesionales, y que podamos planificar en el futuro qué es lo que vamos a necesitar. Además, en esta próxima actualización, [los datos] no se ciñen a los especialistas médicos, sino que se va abordar también la Enfermería, algo fundamental para saber en qué escenario nos vamos a situar después del Real Decreto 2005, y que una buena parte de las especialidades para Enfermería que en él se contemplaban está ya en marcha.

Por lo tanto, como primera conclusión, hemos sido capaces de hacer una planificación más adecuada de nuestros recursos. Por otro lado, durante los últimos años, se ha ido incrementando el número de estudiantes que ingresaban en las facultades de Medicina, y todavía el resultado de ese incremento no lo hemos visto en los egresados de estas facultades (porque se ha producido hace menos de seis años, que es cuando terminan los licenciados en Medicina o, ahora, los graduados con la adaptación al Espacio de Educación Superior).

Yo no creo que sea necesario –y así lo hemos defendido en Extremadura–, un incremento mayor que el que se ha producido ya en las facultades de Medicina existentes. Y no creo que sea necesaria una facultad de Medicina en cada una de las provincias. No creo que sea así. Esto va a repercutir en las plazas MIR que, en los últimos años, han sufrido un incremento muy importante. Ha desaparecido el cupo general (eso se consiguió en la legislatura pasada) pero ha tenido repercusión ya en ésta.

Otro de los hechos es que las comunidades autónomas hemos mejorado la calidad de nuestras infraestructuras sanitarias, y eso ha permitido que podamos acreditar más servicios que puedan ser ofertados para la formación de especialistas, y esto ha hecho que se crezca de una forma muy importante en el número de plazas MIR ofertadas. Hemos ofertado más plazas que los egresados que tenemos en España, con lo cual se ha producido una descompensación en los últimos años que ha hecho que haya convocatorias en las que se han quedado plazas vacantes, o bien –y esto ha sido una reclamación que han hecho los estudiantes de Medicina en algún momento– se haya incrementado el número de licenciados extracomunitarios que se incorporaban a las plazas de formación sanitaria especializada en España (en el último año, entre un 25 y un 30 por ciento son los que se han incorporado). Yo no coincido con la afirmación de que le han quitado plazas a los nacionales, es decir, las plazas que han llenado los profesionales que tenían título de extracomunitario han sido, en su inmensa mayoría, aquéllas a las que los nacionales no han optado. Por lo tanto, no coincido con eso.

En consecuencia, en el seno de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud se decidió hacer una racionalización de la oferta formativa para la siguiente convocatoria, la cual ha conllevado que todas las comunidades autónomas, o bien hayamos contenido la oferta, o bien la hayamos disminuido con respecto a las anteriores. Nosotros hemos disminuido en algunas plazas, pero nos sentimos cómodos con la oferta que hemos presentado, y sentimos que nos hemos adaptado a las necesidades porque hemos sido capaces, por primera vez, de priorizar aquéllas especialidades en las que teníamos que reducir, aquéllas en las que teníamos que incrementar y en aquéllas en las que teníamos que mantenernos.

De hecho, en esta convocatoria presentamos una oferta más adaptada a nuestras necesidades reales que en los años anteriores (por mucho que hayamos crecido en éstos). Y hemos de tener en cuenta que, actualmente, hay formándose en el Sistema Nacional de Salud más de 20.000 médicos, lo que significa que, en el plazo máximo de cuatro años, saldrán al mercado más de 20.000 especialistas que no sabemos si va a poderlos absorber el Sistema Nacional de Salud, y cómo los va a poder absorber, porque el incremento de necesidades de especialistas tuvo un pico, pero el que esperamos ahora es de carácter demográfico y se debe a la jubilación de aquellos especialistas que se incorporaron hace ya algunos años a los hospitales que están más consolidados. Por lo tanto, yo creo que el resumen es: no necesitamos más facultades de Medicina; por primera vez tenemos hecha una planificación de necesidades de especialistas; y la oferta que sacamos este año es más adecuada a las necesidades del Sistema Nacional de Salud que la oferta presentada en los años anteriores.

Dado hemos hablado de las plazas de formación MIR, resulta inevitable preguntarle por el grupo de trabajo de troncalidad del que ha formado parte y del que ha sido cabeza visible. Ahora que ha concluido su trabajo y que son las comisiones las que deben ir desarrollando sus programas formativos junto con el Ministerio, ¿en qué situación se encuentra ahora mismo el programa de troncalidad tras cuatro años de trabajo?

En el momento actual, el grupo de trabajo que se constituyó, y que tenía el cometido, que le encargó la Comisión de Recursos Humanos y el Sistema Nacional de Salud, de elaborar un borrador de Real Decreto que marcase esos mínimos que debe contener una norma para regular la modalidad de formación de la troncalidad en la formación sanitaria especializada ha tocado a su fin. Quedan algunos retoques que ya compartiremos en la comunidad virtual de la que nos hemos dotado para no tener tantas reuniones presenciales, pero yo creo que ha quedado bastante bien, que supone un avance porque se han definido tres ámbitos muy claros. Hay una primera parte de ese borrador de Real Decreto que contiene los mínimos de lo que es la troncalidad, entendida ésta tal y como se define en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS). Avanza y profundiza en la re-especialización de profesionales, uno de los valores que tiene la incorporación de la troncalidad a la formación sanitaria especializada. Y la tercera cuestión que aborda el borrador son las áreas de capacitación específica.

Entendemos que, en este momento, queda por hacer el mapa de lo que es la formación especializada en nuestro país mucho más acorde con la LOPS, que es lo que teníamos ahora. Con la fase anterior, en la que el otro grupo de trabajo definió las competencias y habilidades de los diferentes troncos, entendemos que el trabajo del grupo como tal está hecho. Esas conclusiones pasarán a ser estudiadas por el Ministerio de Sanidad y Política Social, y, probablemente, éste siga el trámite para convertirlo en Real Decreto pero, además, lo pasará a la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud y nosotros, digamos que, hasta en tanto eso se produzca y podamos participar, el cometido que tenía el grupo de trabajo ha concluido. Ahora se deben constituir las comisiones nacionales de cada uno de los troncos, y, una vez que estén hechos los programas de cada uno de ellos, las comisiones nacionales de las especialidades que ahora mismo tenemos en el mapa, deben adaptar su programa al escenario de la troncalidad. Tantos las troncales como las no troncales, porque el grupo de trabajo anterior sugirió que sería bueno para la formación integral de los especialistas que compartiesen, si no los dos años de troncalidad, si, al menos, un itinerario informativo que les permitiesen contactar con los residentes que estaban haciendo alguno de los troncos.

Con el trabajo que queda por hacer, ¿ve viable que el nuevo plan formativo, o el nuevo desarrollo formativo de la troncalidad, esté disponible en el curso 2011-2012?

Yo creo que la primera oferta de troncalidad podría ser en 2012 o 2013, pero es una impresión en unos tiempos que, como comunidad autónoma, no controlamos porque dependen del Ministerio de Sanidad y Política Social. Estamos cumpliendo con los plazos que nos habíamos marcado en un principio por parte de la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud, y, además, hemos sido extremadamente cuidadosos en el diseño de todos los requisitos que tiene la troncalidad, de todos los elementos que forman ese marco de la troncalidad, porque entendemos que es algo que impacta mucho en el sistema de formación sanitaria especializada.

Decía que, junto con las especialidades, la pelota ahora está en el tejado del Ministerio. El cambio en la cúpula ministerial, ¿puede retardar este asunto? ¿Cómo valora el relevo y la gestión de la anterior ministra, Trinidad Jiménez?

Trinidad Jiménez ha sido una magnífica ministra. Creo que ha conseguido unos resultados al frente de la política del Ministerio de Sanidad y Política Social muy importantes. Ha sido capaz de aunar las dos competencias, tanto Política Social como Sanidad tremendamente importantes.

Desde el ámbito de la comunidad autónoma, deseamos todo lo mejor a la ministra porque sus éxitos serán los del Sistema Nacional de Salud, de las políticas sociales y de la igualdad, y además le ofrecemos la colaboración, por parte de la comunidad autónoma de Extremadura, de cuanto esté en nuestra mano. De las declaraciones que ha hecho la nueva ministra en estos últimos días [finales del mes de octubre], me quedo con una de las afirmaciones que ha hecho de seguir con los acuerdos del 18 de marzo. Eso ya es una interpretación más personal: parece que los acuerdos esenciales van a continuar en el tiempo, algo muy importantes porque esos acuerdos abarcan a todos los consejeros y consejeras para trabajar por la sostenibilidad a largo plazo del Sistema Nacional de Salud.

Dentro de esos acuerdos del 18 de marzo, está la troncalidad como una de las acciones o medidas revestidas de prioridad por los consejeros, con lo cual, a la pregunta de si se mantendría el trabajo en esta materia, entiendo que, al haber hecho esa afirmación de mantener los acuerdos, se incluye la de los relacionados con esa apuesta por la troncalidad.

Para concluir, le propongo un par cuestiones, una más coyuntural y otra más estructural. Por razones geográficas, Extremadura está muy vinculada a Portugal, y, últimamente, se ha hablado de la fuga de médicos desde esta autonomía y otras que limitan con el país vecino, como Galicia. ¿Se observa, en los últimos tiempos, la tendencia contraria?

Los últimos datos de que disponemos por parte de la Organización Médica Colegial, apuntan a que, si bien hubo un tiempo en que los profesionales se iban (mayoritariamente por la mejor situación económica en el país vecino), en el momento actual esos profesionales están retornando en una buena parte.

Somos una comunidad transfronteriza, y eso significa que no es que haya fugas, sino movimiento de profesionales entre una parte y otra, entre un país y el otro, que nosotros vemos casi como normal y que ha permitido que lleguemos a algunos acuerdos en cercanía a la atención a pacientes a un lado y otro de la raya, que nos ha permitido desarrollar proyectos en común tanto asistenciales como desde el punto de vista de las infraestructuras. Extremadura no tendría hoy, por ejemplo, el PET-TAC, si no fuese porque ha habido una situación transfronteriza que ha permitido utilizar eficientemente unos fondos de cohesión interterritorial entre un país y otro de la Unión Europea.