Gestión e innovación

INSTAN AL GOBIERNO A PACTAR CON LAS AUTONOMÍAS UNA REFORMA ESTRUCTURAL

Cervera y Thomàs ven el copago sanitario como una solución menor


Consideran grave pero reversible la situación económica del Sistema Nacional de Salud

Javier Barbado. Madrid / Los consejeros de Sanidad autonómicos de la Comunidad Valenciana e Islas Baleares, Manuel Cervera y Vicenç Thomàs, respectivamente, junto con gestores de prestigio como Alberto de Rosa, director general de Ribera Salud Grupo; Raimon Belenes, director general del Hospital Clínic de Barcelona; y Vicente Gil, presidente de Antares Consulting, han coincido en la relativa relevancia del copago como fórmula financiera alternativa que garantice el sostenimiento a largo plazo del Sistema Nacional de Salud (SNS). El foro que reunió sus opiniones se celebró en la sede en Madrid de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (Esade).

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De izq. a dcha.: Raimon Belenes; el vicedecano académico de Esade, Manel Peiró, y Alberto de Rosa. En la imagen de la dcha., Manuel Cervera, Manel Peiró y Vicenç Thomàs, este martes en la sede de Esade en Madrid. / J.B.

Gil resumió las propuestas del informe que ha publicado hace poco la consultora que preside y por el que se deduce que, de llevarlas a la práctica, podría reducirse el gasto sanitario público en 9.872 millones de euros (el 15 por ciento). Con relación al copago, el estudio destaca algunos aspectos que a menudo se dejan de lado por quienes sugieren recurrir a él, en concreto lo caro que resulta implantarlo y administrarlo “especialmente cuando se introducen exenciones para no penalizar a las rentas bajas y garantizar la equidad”.

Cervera, por su parte, no obvió la responsabilidad de las administraciones y del Gobierno central a la hora de fomentar un pacto global para aumentar los fondos de la Sanidad pública, pero reconoció que, ante la gravedad de la crisis económica, se hace necesario recurrir a “otras” estrategias financieras, si bien recalcó que el problema exige soluciones más generales y profundas que el copago.

En la misma línea, Thomàs enumeró algunas “reflexiones” sobre la situación actual del sistema sanitario público: los avances tecnológicos no van a detenerse con la crisis económica y, en consecuencia, habrá que incidir en una gestión eficiente que racionalice los recursos disponibles; no sólo debe mirarse hacia la Administración para afrontar el problema, sino también al ciudadano, “aunque no creo que el copago solucione el problema de sostenibilidad del sistema sanitario y, quizás, algún copago habría que revisarlo y adaptarlo a la situación actual”; y, en tercer lugar, los cambios demográficos a menudo complican las cuentas públicas de algunas administraciones autonómicas, caso de la de Islas Baleares, que sólo en diez años ha visto un aumento del diez por ciento en su población.

Por su parte, Belenes criticó la “falta de vigor” de los políticos a la hora de afrontar el equilibrio financiero en materia de Sanidad y tachó de “rústica, precipitada y centrada sólo en el copago” la respuesta que han dado al problema los Gobiernos central y autonómicos hasta el momento.

Asimismo, incidió en que, a su juicio, el SNS no tiene uno “sino dos” problemas: la financiación y la falta de una adecuada gestión regional de su crecimiento. También alertó de una visión “catastrofista” de los hechos y recordó que, a lo largo de su trayectoria, ha vivido hasta cinco ciclos de restricción y expansión de la economía sanitaria.

Entre las sugerencias de los ponentes, cabe destacar algunas del propio Belenes, como la de “potenciar los incentivos individuales e institucionales”, penalizar el absentismo, fomentar la eficiencia en la gestión de las compras, mantener la innovación como fuente de sostenimiento financiero y potenciar la transparencia y el benchmarking.

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Directivos de Antares y miembros de Esade posan con algunas de las personalidades invitadas a la jornada, entre ellas los consejeros de Sanidad Cervera y Thòmas. / J.B.

Thomàs fue todavía más crítico al sugerir la supresión de “la corrupción, los clientelismos y los conflictos de intereses en algunas administraciones” y Cervera, por otro lado, apeló a la responsabilidad de los ciudadanos (que a menudo frecuentan en exceso los servicios sanitarios) y abogó por primar a quienes mejor trabajan aunque, según confesó, todavía se está lejos de ese objetivo. Todos ellos coincidieron, en cualquier caso, en la necesidad de un Pacto de Estado liderado por el Ministerio de Sanidad y materializado en el Consejo Interterritorial.

En este sentido, Alberto de Rosa subrayó que, al contrario de lo que ha sucedido con las pensiones, el Gobierno central no ha planteado de forma explícita una reforma estructural de la Sanidad, principal recomendación que se deduce de la lectura del informe de Antares. Además, alentó a la industria farmacéutica a modificar su “modelo de negocio” a corto, medio y largo plazo con especial énfasis en la transparencia, la comunicación y la capacidad de compartir riesgos.