EL CURRÍCULUM

LUIS CARRETERO, DIRECTOR GERENTE DEL HOSPITAL SON DURETA

“El directivo ha de mirar por el sistema y por el ciudadano”


Ha supervisado el traslado del centro a Son Espases, que comenzará a funcionar de manera paulatina

Javier Barbado. Madrid / A punto de consumarse el traslado del Son Dureta a Son Espases, su director gerente reflexiona sobre la trascendencia del gestor en el sector y asegura que su reconocimiento equivale a la gran asignatura pendiente del sistema sanitario público en España. Habla de los nuevos modelos de gestión hospitalaria como de una oportunidad para ejecutar cambios profundos y dotar a los centros del equipamiento y recursos adecuados. Pero también es consciente de que la crisis económica obliga a gestores, políticos y profesionales a economizar sus esfuerzos y a obtener el

JPEG - 33 KB

La ministra de Sanidad y Seguridad Social, Trinidad Jiménez [la entrevista es previa a la remodelación del Gobierno], visitó las instalaciones del nuevo hospital a propósito del pleno del Consejo Interterritorial en Palma de Mallorca. ¿En qué consistió la visita?

Fue muy agradable, en primer lugar por el simple hecho de que viniera, y, en segundo, porque lo hizo acompañada de los consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas. Fue muy agradable explicarle los detalles del edificio y del proyecto del nuevo hospital de Son Espases.

El hospital se irá poniendo en marcha poco a poco. ¿Cómo se va a organizar la incorporación paulatina de los distintos servicios?

La entrega del edificio se produjo el 10 de octubre, hace semana y media. A partir del lunes 25 comienzan a funcionar los servicios administrativos del centro. Entre tanto estamos en un proceso de equipamiento progresivo del hospital, porque el edificio se entrega vacío. Ya están todos los concursos y mudanzas adjudicados, de modo que vamos a hacer una apertura paulatina que irá de menor a mayor complejidad.

Así, a partir del 15 de noviembre empezamos la apertura de las consultas externas, con lo cual ya empezarán a venir pacientes, y, para el puente de la Constitución, tenemos pensado hacer el traslado de la parte más compleja de actividad, la de los pacientes ingresados, de UCI, de neonatos… Eso lo haremos en dos días: el día 6, el día de la Constitución, en el que se trasladarán los pacientes del hospital materno-infantil, y el día 8, el día de la Inmaculada, en el que cerraremos el hospital general [en esos días se trasladarán unos 300 pacientes del Hospital Son Dureta a Son Espases, mientras que el 9 de diciembre comenzará a operar el servicio de Urgencias].

Entre las nuevas instalaciones que incluye el hospital, nos han llamado la atención las tres habitaciones de presión negativa y climatización independiente, convertibles en áreas asistenciales de aislamiento de máxima seguridad frente a emergencias biológicas. ¿Para que enfermos se reservan?

Básicamente, lo que nosotros planteamos al realizar el plan funcional es que, de cara al futuro, se pueda disponer de espacios de aislamiento en cada planta (y también en una zona especial del hospital) por si, en algún momento, existiera alguna alarma de alguna enfermedad infecciosa (y así estar preparado para responder a esa alarma).

JPEG - 34.4 KB
Luis Carretero.

En situaciones normales, habitualmente, ante un problema infeccioso, se aisla [al enfermo] en salas con presión negativa, lo que ayuda a mejorar la seguridad para eludir el contagio. No se trata de algo especialmente novedoso desde el punto de vista tecnológico, pero, como estructura del hospital, nos aporta mucho.

El nuevo centro también dispone de una Unidad de Reproducción Humana y Fecundación in Vitro. ¿Es una novedad?

El plan funcional del hospital Son Espases se hizo en 2001, es decir, aun antes de las transferencias [y la extinción] del Insalud [en 2002]. Entonces no estaba previsto de la manera en que lo está ahora, de manera que para esa Unidad, al igual que para otras que han ido apareciendo entre 2001 y 2009, hemos tenido que buscarle y acondicionarle un espacio. En 2008 se hizo una revisión a fondo del plan funcional del hospital y de la dotación de que debía disponer, para evitar que naciera con una estructura y medios propios de hace diez años.

¿Qué modelo de gestión regirá en el nuevo hospital?

Es un modelo muy parecido al de los siete nuevos hospitales de Madrid, modelo PFI, en el que hay una concesionaria que construye el edificio por encargo y también se cede la gestión de los servicios durante veintinueve años. La empresa concesionaria ganadora del concurso tendrá que rendir cuentas si hay problemas en la gestión de los servicios.

Fue gerente del propio Hospital Son Dureta entre 2000 y 2004. ¿Puede repasar sus pasos antes de esos años?

Si vamos hacia atrás, antes de dirigir Son Dureta entre 2009 y 2004 estuve en la Fundación Hospital Alcorcón de gerente. Y, antes aún, de subgerente en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada, y de director de gestión en el Hospital Costa del Sol.

¿Cree que la figura del directivo de la salud debe profesionalizarse?

Sin duda. Creo que es la gran asignatura pendiente en el sector sanitario. Hay una necesidad absoluta de estructurar la figura del directivo sanitario.

¿Por qué razón?

Porque no hay conciencia de lo relevante que es tener buenos directivos para el buen funcionamiento de las organizaciones sanitarias. La persona a la que se le asignen funciones directivas debe ser coherente con las necesidades del sistema sanitario y del ciudadano que paga los impuestos.

¿Qué opinión le merece la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa)?

Soy miembro, aunque no ejerzo mucho dentro de ella. Está formada por gente muy válida y yo les animo a que sigan potenciando la necesidad de profesionalizar y de seleccionar bien a los directivos, ya que tenemos la necesidad de estar seguros de ese profesional, y no sólo del que nos atiende en la consulta o en el quirófano.

En el Consejo Interterritorial recién celebrado, ha habido mutuos reproches entre las autoridades sanitarias por no abordar el sostenimiento a largo plazo del Sistema Nacional de Salud. ¿Qué opina sobre su sostenimiento?

Realmente tenemos un sistema sanitario por el que merece la pena esforzarse para mantenerlo. Tenemos que ser conscientes de que la capacidad financiera de nuestra sociedad no es ilimitada. De alguna manera, hemos de plantearnos cuántos nos cuesta el sistema sanitario, cuál es su tendencia en cuanto a crecimientos de coste, y de qué modo controlarlo. Se trata de un debate permanente que, además, debería hacernos reflexionar sobre si la forma en la que nos organizamos en el terreno de juego de la gestión hospitalaria, es o no la que proporciona la mayor eficiencia.

JPEG - 38.8 KB
El gerente del Hospital Son Dureta, en su despacho.

Como gerente en Islas Baleares. ¿Ha percibido una política de ahorro ante la crisis económica?

Una política de contención, por supuesto. Ahora mismo, no sólo en Baleares sino también en el resto de comunidades autónomas, tenemos que ser conscientes de que hemos vivido durante algunos años con crecimiento constante del gasto sanitario (en correlación al aumento del PIB nominal), y, en estos últimos, se ha tenido que reducir (al disminuir el PIB). Así que hay que hacer un esfuerzo, en primer lugar, por no gastar donde no hace falta, y, en segundo, por buscar la manera de ser más eficientes en todo.

¿Cree que el modelo PFI es más eficiente que otros, máxime ante la situación de crisis?

No sé si es mejor o peor, pero, desde luego, para lo que nos puede servir un modelo PFI bien gestionado es, primero, para poder construir aquellas infraestructuras que son realmente necesarias, y, en segundo lugar, para mejorar la gestión de los servicios generales de los hospitales. Este cambio hay que plantearlo en plazos largos, y a eso nos ayuda un modelo de gestión a veintinueve años vista, ya que permite ejecutar cambios profundos y dotarlos de tecnologías y equipamientos adecuados.