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ECONOMISTA ESPECIALIZADA EN SALUD

Anna García-Altés: “Hay que analizar si compensa todo lo que gastamos en servicios sanitarios”


Un análisis retrospectivo de la Sanidad en España deja a las claras que compensa el gasto sanitario, según esta especialista

Redacción. Menorca / La economista Anna García-Altés coordina un curso sobre la contribución de los servicios sanitarios a la salud de la población que se imparte estos días en la XXI Escuela de Salud Pública de Menorca con un punto de partida muy claro: “En los últimos años el gasto sanitario se ha disparado, pero hay que analizar si todo lo que invertimos compensa en mejora de la esperanza de vida, si es eficiente o si sería mejor destinar algunas partidas a otros aspectos que, aunque de entrada no lo parezcan, afectan mucho a la salud de los ciudadanos”, ha declarado.

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La economista Anna García-Altés.

Evaluar si el gasto sanitario compensa en las ganancias que se obtienen requiere medir una larga lista de costes y resultados en técnicas, fármacos o gasto hospitalario, entre otras cuestiones. “Si observamos los últimos cien años en España o cualquier otro país desarrollado vemos que el gasto sanitario, o mejor dicho la inversión, compensa con creces porque la esperanza de vida ha pasado de estar en los 34 años a llegar a una media de 78 años”, ha asegurado García-Altés que, desde el King’s College London y la London School of Economics, ha llevado a cabo una investigación conjunta con economistas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de la Universidad de Murcia.

Aunque, en general, la inversión resulta “muy eficiente”, los investigadores han observado que hay aspectos por mejorar: “Algunos fármacos de última generación son muy caros y sólo consiguen alargar unas semanas la vida de pacientes con cáncer. También observamos que se practican cirugías innecesarias como la reconstrucción de rodilla en personas que ni son tan mayores ni están tan afectadas. Por otro lado, fármacos para reducir el colesterol o para tratar la insuficiencia cardiaca son muy baratos y reportan un aumento importante de la esperanza de vida”.

Cuando se acerca el momento de elaborar los presupuestos generales, muchos se plantean si el gasto sanitario es suficiente o habría que destinar más partidas. García-Altés tiene claro que sí es suficiente pero habría que invertir en actuaciones fuera del ámbito de los servicios sanitarios que a la larga repercuten mucho sobre la salud: “Mejorar las carreteras, reducir la contaminación atmosférica, el nivel de la renta, el nivel educativo o mejorar la dieta tienen una clara influencia en la esperanza de vida”.

Si bien algunos políticos se interesan por estos análisis, la economista considera que los departamentos de salud deberían realizar más evaluaciones para decidir mejor sobre qué invertir o gastar. “Nosotros no defendemos ahorrar y recortar presupuestos, lo que queremos es que se utilice el dinero para lo que dé mejor resultado”, concluyó.