Gestión e innovación

EN 2007 EL CRECIMIENTO ACUMULADO DEL COSTE RONDABA EL 13,5 POR CIENTO

La crisis revaloriza la gestión asistencial mixta


Todavía persisten reticencias “ideológicas” a modelos como la concesión administrativa

Javier Barbado. Madrid / El crecimiento acumulado del gasto sanitario en España (en 2007 este dato rondaba el 13,5 por ciento) no ha frenado la voluntad de los gobiernos autonómicos de recurrir a las nuevas estrategias para gestionar la asistencia sanitaria. Por el contrario, la diversidad de modelos que vinculan al sector privado con la Administración pública no ha hecho sino prosperar a la hora de construir hospitales o activar servicios clínicos compartidos, entre otras muchas iniciativas.

Así se deduce de la exposición ofrecida este jueves por juristas, políticos y empresarios, en la Universidad Europea de Madrid, y que forma parte del 5º Encuentro Internacional e Interuniversitario de Gestión Sanitaria que organiza cada año esta institución académica en comunión con la Universidad Andrés Bello de Chile, en esta ocasión a partir del lema Los sistemas de salud y las nuevas formas de organización y gestión. Participaron en ella, entre otros, Alberto de Rosa, director general de Ribera Salud, y Javier Sánchez Caro y Pedro Llorente, responsable del Área de Bioética y Derecho Sanitario y director general de Gestión Económica, respectivamente, ambos de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

A tenor de los razonamientos que expusieron, adquiere toda lógica que la colaboración de los poderes públicos con las empresas privadas se vea reforzada en el sector de la Sanidad. Con un déficit presupuestario del Estado crítico, mayor endeudamiento de las comunidades autónomas y un gasto sanitario que, según apuntó De Rosa, ronda el 8,3 por ciento del producto interior bruto (PIB) nacional, la razón de ser de los nuevos modelos de gestión de la Sanidad se pone en el punto de mira de muchos gobernantes.

Para Sánchez Caro, en efecto, “la eficacia y la eficiencia” y la “disminución de costes” responden al valor añadido que debe aportar la colaboración público-privada en el sector sanitario. En su opinión, el buen gestor debería lograr el ahorro de los centros sin merma de la calidad del servicio, objetivo que parece estar consiguiendo la implantación en España del llamado “modelo Alzira”, como se sabe pionero en incluir la asistencia clínica entre las competencias gestoras de la empresa concesionaria.

Como recordó De Rosa –precursor de esta fórmula, por la cual la Administración cede la gestión integral del centro a una empresa privada durante un largo plazo de tiempo–, el modelo implantado por Ribera Salud en varios hospitales de la Comunidad Valenciana (e incluso uno en Madrid, el de Torrejón de Ardoz, que abrirá el año que viene) ha demostrado ser un 25 por ciento menos costoso, mantiene el control y la planificación en manos de la Administración, y, además, tiende a ser extendido por ésta en la red asistencial pública (así, por ejemplo, el Gobierno valenciano ha aplicado elementos del modelo en todos los departamentos de Salud de la región).

Por otra parte, las reticencias a “privatizar” la Sanidad, según los ponentes atribuibles a la “carga ideológica” que arrastra este asunto en España desde tiempos de la UCD, tuvieron su hueco en el turno de preguntas. Como experto jurista, Sánchez Caro resaltó que la gestión mixta de un hospital público no responde en absoluto a “una privatización del servicio público” porque, de hecho, sólo pasa a manos privadas la gestión de la organización: “La financiación es pública en origen y se mantiene el derecho de todo ciudadano a acceder al servicio en condiciones de igualdad”, remachó.

JPEG - 50.5 KB
Pedro Llorente, Javier Sánchez Caro, Juan Pérez Miranda (coordinador de la Mesa y decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Europea de Madrid) y Alberto de Rosa. Fotografía: Javier Barbado.

Gasto “explosivo” y crecimiento demográfico

En cualquier caso, los asistentes al curso también pusieron el dedo en la llaga al preguntarse, en voz alta, a qué atribuían los ponentes el “explosivo” gasto sanitario acumulado durante los últimos años en el país, que, sólo en la Comunidad de Madrid, “ha crecido un 88,3 por ciento de 2002 a 2007”, según reveló Llorente.

El responsable de Gestión Económica de la sanidad autonómica madrileña respondió que, aparte de la situación económica, las razones del gasto deben buscarse en el crecimiento demográfico. Y, a este respecto, enseñó una gráfica en la que destacaba el aumento de la población en las comunidades de Madrid, Baleares, Canarias, Murcia, Navarra y Melilla (alrededor del 1,2 por ciento entre 1999 y 2008). Pero Llorente añadió otras causas como el envejecimiento, la cronicidad creciente de las enfermedades o, incluso, la falta de “rigor” a la hora de analizar la “coste-efectividad” de los servicios sanitarios.