Enfermería directiva

CARMEN SOLANO VILLARRUBIA, PRESIDENTA DE LA SOCIEDAD DE ENFERMERÍA MADRILEÑA DE ATENCIÓN PRIMARIA (SEMAP)

“Madrid no puede prescindir de los mandos intermedios”


La presidenta de la Semap advierte de que la ley desfavorece al enfermero en las tareas directivas

Javier Barbado. Madrid / A partir del 14 de octubre, los centros de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid dispondrán de un director que, previsiblemente, será médico. De este modo, el decreto de libre elección y área única dejará claro, a tenor de la entrevistada, el “tradicional” relego del profesional de la Enfermería para el desempeño de tareas directivas.

Por esta y otras razones, la agrupación que preside ha mantenido contactos con la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE) y ha elaborado una estrategia compartida en la que se trata de salvar de la “quema” del área única a la estructura directiva delegada en los enfermeros. Para ello, ambos colectivos han solicitado una entrevista formal con el consejero de Sanidad autonómico, Javier Fernández-Lasquetty, e incluso con el nuevo director general de Atención Primaria de la región.

¿De qué manera va a afectar el decreto de libre elección de profesional (y el área única) a los equipos de Atención Primaria?

En primer lugar debo decir que el decreto de libre elección es una cosa buena, positiva, ya que es una gran oportunidad para el ciudadano, pero también una oportunidad de mayor reconocimiento a la Atención Primaria de los profesionales.

No hay que olvidar que, además, ya existía la libre elección de médico dentro del área básica. Se amplia la zona pero, además, se amplia a los profesionales, esto es, antes no se podía escoger enfermera y ahora sí. Esto es bueno porque, de alguna manera, la capacidad de elegir del ciudadano es lo que le va da a dar un mayor reconocimiento a ese profesional elegido.

Es verdad que hay que regular cosas. Por ejemplo, una de las cosas que hay que regular es la atención domiciliaria, porque, claro, esto sí que es una dificultad grande para los profesionales al tener que recorre una mayor distancia en este tipo de atención, y no hay que olvidar que éste es uno de los valores de la Atención Primaria: la cercanía y la atención en el entorno del paciente. Así que hay que regularlo y, sobre todo, hay que regular esas visitas teniendo en cuenta las situaciones de dependencia de los enfermos crónicos, que requieren mucha atención domiciliaria.

También hay que regular los cupos, claro, a partir de qué número un profesional puede decir “no quiero más pacientes”, ya que está en riesgo la calidad asistencial. Pero bueno: en general, yo creo que es muy positivo, y, en el caso de las enfermeras, que antes no teníamos esta posibilidad, es un reconocimiento muy grande.

Lo que realmente creo que va a impactar más, en los Equipos de Atención Primaria, es cómo quede la nueva estructura directiva, porque, por un lado, aunque haya área única en un área tan grande como Madrid, va a ver demarcaciones territoriales, sean seis, siete, cinco o diez…: [el número] no importa tanto, sino cómo estén estructuradas las direcciones intermedias, todo el esquema directivo intermedio. La organización todavía necesita mucho del asesoramiento y del apoyo personalizado de los mandos intermedios. Y, en las propuestas que hay, se centralizan muchos servicios, de modo que nuestra preocupación –y la de los profesionales– es que esta centralización suponga una lejanía de la gestión. Como digo, yo creo que la organización no está preparada para prescindir de ese apoyo directivo y personalizado que se ejerce ahora sobre todos los centros de Salud.

¿Se ha invitado a la Semap a participar en el proyecto de libre elección y área única?

Sí. Se nos invitó a participar en un grupo de trabajo, que se constituyó en el marco de la Subdirección General de Objetivos, sobre la composición de la nueva estructura. Y nosotros participamos ahí con nuestra reivindicación fundamental, que es la de que no desaparecieran las direcciones de Enfermería.

Hay propuestas de direcciones asistenciales en las que no se fija el perfil profesional (puede ser un sanitario pero no se especifica más la profesión) y desaparecen las direcciones médicas y direcciones de Enfermería. Nosotros consideramos que la Dirección de Enfermería tiene que existir, porque es la única manera de garantizar la implementación de las líneas estratégicas de cuidados hacia el profesional. Una estructura sin ningún papel directivo del enfermero no la concebimos.

En cuanto a la libre elección, se trata de una opción inédita en España…

Sí. [La Comunidad de Madrid] es la primera comunidad autónoma que va a emprender esta medida. Hasta ahora, las enfermeras de Atención Primaria no estábamos presentes. O sea, el ciudadano no tenía un enfermero de referencia. Tenía un médico de referencia y, los niños, un pediatra de referencia, pero no tenían una enfermera de referencia. A la enfermera la reconocen porque les atiende, pero no la tienen identificada en la tarjeta sanitaria ni con el nombre en la historia clínica, y esto es lo que va a suponer un mayor reconocimiento y va a suponer el primer paso para hacer a la enfermera más visible, porque lo cierto es que muchas veces parece, en efecto, que hace (como los programas que realiza o las actividades en general que acomete).

El 14 de octubre estará implantada la norma en la Atención Primaria, ¿no es así?

Sí, así es: el 14 de octubre.

La Semap se creó en 1997, es decir, tiene trece años en su haber. ¿Es una Sociedad independiente?

Sí. Es una sociedad científica creada para potenciar el desarrollo profesional de las enfermeras de Atención Primaria.

¿De qué manera se relaciona con el Gobierno autonómico y los agentes sociales?

Nosotros, realmente, participamos en todos los grupos de estrategias donde se nos da la oportunidad, ya que creemos que ésa es la manera de hacer aportaciones. En todos los grupos de trabajo que organiza la Dirección General de Atención Primaria a los que nos invita, participamos activamente.

Con los sindicatos, nos relacionamos cuando hay algún tema común, aunque nuestro papel es independiente (no obstante, a veces puede haber concursos de traslados o situaciones que, en fin, tenemos que organizar conjuntamente).

Y con otras sociedades científicas, actualmente estamos hablando con ANDE [Asociación Nacional de Directivos de Enfermería] por este asunto de las estructuras directivas para ver si podemos adoptar estrategias conjuntas.

Somos, en fin, una sociedad muy abierta y participativa. ¿Podría ofrecerme información de la estrategia conjunta con ANDE?

Estamos hablando sobre la preocupación que tenemos ante la nueva estructura. Tenemos una propuesta de que no desaparezcan las estructuras de Enfermería y, hasta ahora, lo cierto es que no nos han dado garantías de que esto vaya a ser así. Así que mantenemos una propuesta conjunta a la espera de ver cómo queda [la estructura] una vez se ponga en marcha el decreto. Y nos gustaría llevar esa propuesta conjunta al consejero de Sanidad, o bien al nuevo director general de Atención Primaria.

¿Cuál es el contenido de esa propuesta?

Que no desaparezcan los puestos directivos. Que se pudiera crear una Dirección General de Cuidados, la cual tampoco existe… Se necesitan puestos directivos con capacidad decisoria para liderar las líneas de cuidados.

Volvamo a la Semap. ¿Desde cuándo la preside?

Llevo desde mayo de este año, cuando presenté un nuevo proyecto y una nueva Junta directiva en la Asamblea Extraordinaria de socios.

¿Cuál es su función esencial?

Mi función es representar a la sociedad y velar por que se cumplan los objetivos que la propia sociedad ha definido.

Pero la Semap está integrada, a su vez, en la Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria (Faecap), que se constituye en 1998. ¿Cuál es su relación en la práctica con el que usted preside

Bueno, Semap es uno de los miembros fundadores de la Faecap. A través de las distintas asociaciones de Enfermería de Atención Primaria que hay en el territorio nacional, surgió la necesidad de constituir esta asociación, que representaba a las enfermeras de Atención Primaria a nivel nacional.

Por ejemplo, el interlocutor de la Enfermería de Atención Primaria de cara al Ministerio de Sanidad es la Faecap. Después, cada asociación, en su autonomía, se relaciona con las instituciones de la comunidad autónoma. Y la Faecap es, como digo, una federación, de tal manera que el órgano directivo es una Asamblea de miembros formada por los presidentes de cada una de las sociedades autonómicas. Ahora, por ejemplo, desempeña un papel fundamental en el asunto de la Enfermería Familiar y Comunitaria, que acaba de publicarse en el BOE.

Aparte de presidenta de Semap, usted es enfermera Responsable de Promoción de la Salud del Área 1. ¿Qué políticas de Salud Pública desarrollan las enfermeras de esta área?

Ésta es un área con mucha tradición de trabajo comunitario. Por ejemplo, en la cartera de servicios de Atención Primaria, hay un servicio que es “Educación para la Salud en Centros Educativos”. Todos estos programas, que además se coordinan conjuntamente con los técnicos en Salud Pública, se implementan en los centros educativos por las enfermeras de Atención Primaria. Aquí se trabaja en hábitos saludables, se hacen programas de prevención del tabaquismo, se hacen actividades de prevención de accidentes en centros de mayores, campañas informativas para promover la vacunación de la gripe… Además, nos coordinamos mucho con el Servicio de Salud Pública, con quienes coordinamos todas las campañas preventivas y trabajamos a nivel comunitario.

¿Cuál es su opinión sobre la función directiva de las enfermeras? ¿Cree que están relegadas respecto a otras profesiones a la hora de ser designadas para ostentar cargos directivos?

Sí. Las razones son muy complejas. Tradicionalmente se ha relegado [esa función] como también se ha hecho con otras muchas funciones de su ejercicio profesional. Por eso antes decía que, muchas veces, la enfermera es invisible, ya que no se la menciona.

Ahora tenemos un ejemplo con lo que va a pasar en la Comunidad de Madrid. No es ya que no haya una Dirección General que lidere las líneas prioritarias de cuidados. Es que ahora, con el decreto, se va a nombrar a directores de centro, y si bien en el decreto se dice que ese papel lo puede desempeñar cualquier sanitario (que está más en función de las capacidades directivas que de las propias de un perfil profesional), hay una disposición transitoria por la que se va a nombrar, transitoriamente, a todos los coordinadores médicos director de Centro, obviando así la posibilidad de que haya responsables de Enfermería. Incluso hay responsables de Enfermería en la Comunidad de Madrid que, en ausencia de un coordinador –que no hay en ese centro– están realizando todas las funciones directivas, incluso firmando el contrato-programa de este año. Y ahora se las relega, con esa disposición transitoria, de la posibilidad de ser directoras de Centro. Es un ejemplo muy claro de cómo se ponen trabas para que las enfermeras desempeñen un papel directivo.

¿Ve usted propenso al consejero de Sanidad a satisfacer sus reclamaciones?

No lo sé. Esto mismo se lo he planteado en una entrevista y, la verdad, no nos han dado garantías de que vayan a satisfacerlas. La anterior directora general de Atención Primaria, Patricia Flores, expresó muchas dudas de que esto fuera a ser así. Pero hasta que no se desarrolle la nueva estructura directiva, yo mantengo esperanzas.