Gestión e innovación

MENCIONA LA CARRERA PROFESIONAL ENTRE LOS RETOS RENOVABLES

Consuelo Rumí aboga por una Administración electrónica “sin costuras”


La secretaria de Estado para la Función Pública participa en los cursos de la Menéndez Pelayo

UIMP. Santander / La secretaria de Estado para la Función Pública, Consuelo Rumí, ha apostado en Santander por lograr una Administración Electrónica “sin costuras”, con servicios interoperables y seguros entre los diferentes niveles de la Administración pública –local, regional, estatal y europea– para que ésta sea “más ágil y eficiente, sin papeles y sin colas”.

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Consuelo Rumí.

Así lo indicó en un encuentro con los medios, previo a su participación en la inauguración del Curso Política para la Administración: retos y oportunidades en la segunda década del siglo, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en el que destacó la “importante profesionalidad” de los empleados públicos españoles e hizo hincapié en la necesidad de cambiar las estructuras, procedimientos y regulaciones para “adaptarlas a la realidad que tenemos que vivir”.

“Instrumentos que eran válidos para el siglo pasado hoy hay que transformarlos y eso significa hablar de nueva carrera profesional, de otra organización interna, de más control y transparencia porque tenemos una sociedad más compleja y una ciudadanía más exigente y debemos estar a la altura de esa responsabilidad”, explicó la secretaria de Estado.

En este sentido, recordó que el Gobierno de España ha iniciado una reforma “silenciosa” de la Administración, que ya “está dando sus frutos” porque, según dijo, en la actualidad “el 100 por cien de los procesos administrativos se pueden iniciar a través de vía electrónica”.

Durante su intervención en el curso, Rumí se refirió a los principales retos a los que deberá hacer frente la Administración Pública como, por ejemplo, “avanzar hacia una función pública más eficiente y motivada” y poner en marcha un sistema “más moderno y sostenible”, en el que el ciudadano sea una “pieza esencial”.

En este contexto, la secretaria de Estado para la Función Pública defendió una organización y unos procedimientos administrativos “adaptados” al momento actual, en el que los empleados cuenten con fórmulas que les permitan rendir más y que ese rendimiento se evalúe y se recompense.

“Se trata de avanzar hacia un modelo de empleo en el que la formación ha de desempeñar un papel esencial en la constante mejora de la profesionalidad”, reconoció Rumí, quien insistió en que las reformas “han de mantener las garantías esenciales de los empleados públicos como la estabilidad en el empleo”. “La seguridad y la profesionalización son elementos básicos de garantía del sistema, pero de cara al futuro debemos potenciar que se reconozca en mayor medida el trabajo y abrir espacio para recompensar el esfuerzo y la innovación”, apostilló.

En la misma línea, insistió en que el aprovechamiento y la puesta en común de los recursos es “un reto cuyo éxito contribuirá a vertebrar una administración “avanzada y moderna, que rompa los tópicos y sea capaz de legitimarse por su capacidad para ofrecer servicios en tiempo real y facilitar la vida a la gente”.