Enfermería directiva

ROSA MARÍA ADROVER, ADJUNTA A LA DIRECCIÓN DE CUIDADOS Y COORDINACIÓN SOCIOSANITARIA DEL IB-SALUT

“A veces vemos la tecnología como un fin, pero es un medio”


La comunidad ha sido pionera en la historia clínica digital, que se prevé esté implantada en toda España a finales de año

Javier Barbado. Bilbao / La 21º edición del acontecimiento anual más relevante dirigido a directivos de Enfermería, las Jornadas Nacionales de Supervisión de Enfermería-Enfermeras Gestoras, celebrada el mes de mayo en el Palacio Euskalduna de Bilbao, recogió experiencias de innovación en el campo de la salud aplicadas a este colectivo profesional como, por ejemplo, el proyecto de implantación de la historia clínica electrónica común para todo ciudadano español, algo que la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, ha declarado que será una realidad a finales de este mismo año. Publicación de Directivos de la Salud ha aprovechado la cobertura del encuentro para entrevistar a Rosa María Adrover, alto cargo directivo del Servicio de Salud de Islas Baleares (Ib-Salut) y autora de la ponencia titulada Desarrollo de Sistemas de Información para los Cuidados: el reto de sobrevivir sin perder la identidad en un mundo complejo.

Han aprovechado las jornadas para presentar una propuesta de gestión de la patología crónica en Islas Baleares. ¿Puede hablarme de ella?

Se trata de desarrollar los cuidados que se debe dar a esos pacientes en función de su estado. Además, dispone de todo un sistema de ayudas que permiten al profesional saber, a partir de las circunstancias del enfermo, qué pruebas debe llevar a cabo, qué tipo de seguimiento… Estamos en la fase en la que se ha hecho el diseño, el prepilotaje… Ahora tenemos que decidir la zona en la que se va a diseñar el proyecto para ver cómo funciona el aplicativo y corregir los posibles defectos que puedan ir surgiendo.

Ha dicho que no hay que perder de vista que hablamos sólo de una herramienta…

La verdad es que, desde que han empezado a salir sistemas de información para la elaboración de historias clínicas, a veces la sensación que hemos tenido es que la historia, en sí misma, pasa a ser la prioridad. Esto es, el instrumento diseñado para dar una mejor atención al paciente se convierte en el fin de nuestro trabajo. A veces parece que estamos trabajando más para la herramienta, para cumplimentar, para rellenar, que para ofrecer los cuidados que necesita la persona.

Todos los instrumentos deben ayudarnos a dar la mejor atención al usuario. No deben convertirse en sí mismos en la finalidad, sino en un instrumento para conseguir los mejores cuidados para las personas que estamos atendiendo en el sistema.

¿Han tenido esa impresión con la historia clínica electrónica?

No hablaba de historia de salud en particular, sino de los sistemas informáticos en general. La historia de salud se nutre, precisamente, de la idea de que el paciente sea el centro de la atención. Los profesionales giramos a su alrededor en un ámbito u otro del sistema en función de la patología que padezca, pero el pilar y el centro del sistema es el usuario, que dispone de una única historia a la que todos estamos conectados.

El Plan de Cuidados, por ejemplo el de Enfermería, se irá adaptando en función de las necesidades. El plan que active la enfermera de Atención Primaria, lo verá la enfermera de las consultas externas del hospital y, a lo mejor, tendrá que modificarlo para que luego lo retome la primera. Sea quien sea el que realice la atención, ésta será continuada: ésa es la idea del proyecto, que el paciente tenga un único plan de cuidados, no uno en cada sistema.

¿Se ha logrado expandir con éxito la receta electrónica en Baleares?

Sí. La receta electrónica está implantada en toda la comunidad. Se empezó en Ibiza, luego pasó a Mallorca, ahora ya está en Menorca… La implantación es alta. Es, realmente, algo habitual. Al paciente no se le da receta en papel, sino que acude a la oficina de farmacia. Resulta de especial utilidad para pacientes crónicos, que así no necesitan ir a buscar la receta cada vez. La receta se hace por un periodo de un año y, si no hay ninguna dificultad, el paciente acudirá a su oficina de farmacia para ir a buscar la medicación que tiene asignada en un lapso de tiempo y de acuerdo a una pauta determinada. Eso evita consultas innecesarias en los centros y, además, facilita la vida a los enfermos crónicos (antes tenían que pedir una cita y acudir al médico sólo para que le diera un papel con el que buscar el tratamiento que ya tenía pautado). [En el tratamiento de los enfermos crónicos], siempre que haya cambios en el estado de salud, como es lógico, se deberá revisar (además se revisa una vez al año como mínimo por parte del médico que lo ha dispensado).

El consejero de Sanidad del País Vasco, Rafael Bengoa, ha recordado en estas jornadas que se necesita hacer una reforma estructural porque es urgente atender la proliferación de enfermos crónicos. ¿Se necesita algo similar en Baleares?

No hay grandes reformas que tengamos en el tintero. Se ha apostado claramente por desarrollar la gestión de la patología crónica con el fin de intentar mejorar la atención prestada a estos pacientes, que son los que consumen la mayoría de los recursos y, a veces, con visitas innecesarias y con un proceso de atención, en ocasiones, no demasiado eficiente ni racional. Con la historia de salud, pretendemos dar un instrumento a los profesionales para que eso cambie y para que se aplique la evidencia a la atención a estos pacientes, aparte de otros proyectos que tenemos en la comunidad. Vamos a publicar, por ejemplo, un plan de acciones sociosanitarias dentro del ámbito de la salud para ver cómo damos salida a esos pacientes con el fin de que tengan los recursos más adecuados para su situación, algo que no tiene por qué ser un hospital de agudos como primera elección.

También ha habido una ponencia sobre efectos adversos. ¿Pueden ayudar las nuevas tecnologías a controlarlos?

Pueden ayudar muchísimo. Por ejemplo, el sistema de receta electrónica es también un sistema de control. Si yo estoy recetando un fármaco que está contraindicado con la toma de otro que tiene en su tratamiento el paciente, el sistema me avisa y me dice: “Usted está administrando este fármaco a este paciente que padece esto y su indicación es contraproducente”. Es decir, que, en efecto, se están integrando en los sistemas de información recursos de ayuda para evitar efectos adversos.

En el caso de la historia clínica de salud, antes citada, ¿se trata de un proyecto específico para Baleares?

El proyecto de historia de salud de Baleares nació dentro del proyecto nacional. Nuestra comunidad fue pionera en ello. En esta comunidad suele haber gente que viene de paso y vuelve después a su lugar de origen por motivos laborales, de modo que este proyecto nos interesa muchísimo. Ha habido un pilotaje de historia clínica nacional con Valencia, por ejemplo. Se trata de algo que se a ir dando en toda España, no sólo en nuestra comunidad autónoma.