Enfermería directiva

MARILIA SEGARRA, DIRECTORA DE ENFERMERÍA DEL HOSPITAL INFANTA SOFÍA DE MADRID

“Ya tenemos enfermera expertas en pediatría”


El hospital del norte de la sierra madrileña ha instruido a más de 4.000 profesionales en sólo dos años

Javier Barbado / Imagen: Diego S. Villasante. Madrid / La máxima responsable de la dotación enfermera del Infanta Sofía, uno de los nuevos hospitales de la Comunidad de Madrid, se ha ganado el puesto tanto por su habilidad como por su bagaje. No en vano, aun antes de trasladarse a este centro del norte de la capital, ejerció como subdirectora en la misma área de responsabilidad del Hospital La Paz, un “gigante” de la Medicina en España que dio sus primeros pasos allá por 1964, a poco de que se cumplieran los “25 años de paz” que celebraba el régimen franquista. En la actualidad también cumple tareas como vocal por Madrid de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE), como saben nuestros lectores (vea información anterior), y por eso acaba de presentar la 17ª edición del Congreso Nacional de Hospitales, que organiza cada dos años esa agrupación en comunión con la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa). Publicación de Directivos de la Salud se ha desplazado a su despacho en el hospital para conocer de primera mano su labor diaria.

El Infanta Sofía lleva más de dos años funcionando. En ese tiempo, ¿ha podido proveerse de suficiente personal enfermero, o necesitan todavía a más profesionales?

Hemos ido abriendo el hospital en fases. Desde el primer día que abrimos en 2008, el hospital no estaba al completo, lo hemos ido abriendo conforme nos lo ha requerido la demanda, y hemos ido incorporando personal en función de ella. Ahora mismo, para la actividad que está produciéndose y para las camas y quirófanos que tenemos abiertos, estamos perfectamente dotados.

A partir del proceso de reordenación procedente de Recursos Humanos, que sin duda conocéis, pedimos las necesidades y, en función de la actividad, nos las van enviando. Ahora mismo estamos con una plantilla perfectamente adecuada para la actividad que se está realizando en el hospital.

¿Qué grado de formación tienen los enfermeros del hospital antes de ser admitidos y una vez en plantilla? ¿Cómo se evalúa la cualificación del enfermero en el centro?

El proceso de reordenación estaba publicado antes de que se abriera el hospital, en 2007. En este año se publican plazas para venir a los nuevos hospitales, con lo cual no hemos podido hacer una selección como pudo hacer, por ejemplo, el Hospital de Fuenlabrada cuando abrió (selección y contrataron entonces a personal laboral). Nuestra gente es personal estatutario que viene por Real Ordenación y que no la conocemos cuando viene. Esto es, yo pido personal y me mandan a la gente que viene de los distintos hospitales: pueden venir con veinte años de experiencia o con tres meses, es decir, no las conocemos previamente, no hacemos una selección, porque la normativa con la que se abren estos hospitales no nos lo permiten.

Sí nos permiten hacer selección con vistas al verano, por ejemplo, de auxiliares. Tenemos que contratar por la bolsa única, y eso ya está baremado y nos van dando a la gente. Otra cosa es una vez que están dentro: entonces les hacemos una entrevista al cabo de un año o cuando se les acaba el contrato. Nosotros estamos ahora empezando a trabajar con el tema de la gestión por competencias, de modo que a todo el personal se le hace una entrevista para saber de dónde viene, qué experiencia tiene y qué expectativas genera para poder hacer una evaluación interna. Por otra parte, a la gente que se va, se le hace una evaluación del desempeño. Es decir, cuando llegan se les explica qué competencias esperamos de ellos y qué es lo que tienen que desarrollar y, cuando se marchan, les hacemos una evaluación para saber qué tienen que mejorar con vistas a adquirir otro contrato cuando vuelvan.

De modo que con el personal se hace esa evaluación para poner planes de mejora y hacer el plan formativo de nuestro hospital. Aun así, ha sido un hospital que, en estos dos años, ha requerido muchísima formación para unificar criterios y poner al mismo nivel a todas las enfermeras. En 2009 se hicieron más de 260 acciones formativas por las que pasaron más de 4.200 profesionales. En estos dos años, la formación ha sido un pilar básico porque venían con muy distinto nivel.

En la última edición de la Jornada de Supervisión de Enfermería-Enfermeras Gestoras, celebrada en Bilbao, se habló mucho de las nuevas tecnologías. ¿Tienen un enfermero responsable de esta parcela en el Infanta Sofía?

En el equipo directivo del hospital somos cinco, no hay subdirecciones adjuntas o de área, por lo que uno de los primeros puestos que nombramos en la dirección de Enfermería fue una supervisora para la investigación, desarrollo e innovación. E incluimos aquí toda la parte de las nuevas tecnologías. Había que empezar, aunque fuera sólo con vista a la historia clínica electrónica, por integrar todos los cuidados de Enfermería, integrar todas las bases de datos, los registros de Enfermería… Tenemos, pues, una persona exclusivamente dedicada a ello.

Por otra parte, hay que recordar que las Jornadas de Supervisión son un referente. Hay cada vez más enfermeras que quieren iniciarse en gestión, porque se trata del foro donde puede verse lo que están haciendo otras comunidades, presentar cada uno lo que está haciendo… Es muy importante para los directivos, porque es donde puedes hacer de verdad benchmarking, ver qué hacen y qué resultados han obtenido… Aparte de que el elenco de profesionales que asiste son gente con un importante peso específico dentro de la sanidad, no sólo de la Enfermería.

En abril de 2011 se celebra en Madrid otro gran evento que patrocina ANDE junto Sedisa (la Sociedad Española de Directivos de la Salud). ¿Cuál es el grado de importancia, para usted, de la próxima edición del Congreso Nacional de Hospitales?

Creo que va ser la mejor edición de cuantas se han hecho. Cada vez hay más expectativas y, como decía el presidente del Congreso hace unos días, en época de crisis lo que tenemos que hacer es innovar y ser creativos.

Servirá para que nos reunamos para analizar qué hacer con el sistema sanitario en una época tan dura y difícil como la que nos va a tocar vivir desde el punto de vista económico. El lema hace alusión a la innovación y Madrid, además, es un sitio que atrae a mucha gente, por lo que estoy convencida de que va a ser un éxito.

En el mismo encuentro, Carmen Ferrer, directora gerente de Atención Primaria en el área 9 de Madrid, habló de la libertad de elección de enfermero. ¿Es ya una realidad? ¿Cómo puede afectar a los viejos y nuevos hospitales madrileños esta medida?

La libre elección empieza en octubre en Primaria, para que puedan elegir los pacientes al médico y a la enfermera. En noviembre o diciembre, o bien primeros de año, se empezará a poder elegir el médico especialista. Pero los usuarios van a poder a elegir a su enfermera a partir de octubre [en Atención Primaria].

Esto es importante. La Enfermería va a tener que hacer aquí un buen trabajo y ganarse a la población general. Que vean que están bien cuidados, que vean que les pueden prevenir enfermedades, que pueden trabajar con su enfermera de Primaria. Hacer realidad algo que todos teníamos: nuestra enfermera, nuestro médico de pueblo, que teníamos cerca y al que podíamos acudir. Se trata de contar con alguien que nos puede ayudar, atender, dar confianza… La Enfermería, como digo, ha de trabajar aquí fuerte y duro para hacerse un hueco en ese sistema y demostrar a la sociedad que, en efecto, los enfermos demandan a su enfermera y qué esta es capaz de resolver sus problemas.

Acaban de publicarse en el BOE los programas formativos de dos especialidades enfermeras más: Enfermería Pediátrica y Enfermería Familiar y Comunitaria. En su opinión, ¿resulta necesaria esta formación específica del enfermero en los hospitales?

Todo lo que es más formación y más especialización a la Enfermería le viene fenomenal, porque se trata de subir de nivel y de aumentar nuestras capacidades y competencias. Respecto a la especialidad pediátrica, entiendo que se haga la pregunta de qué ha pasado con la pediatría en este aspecto hasta ahora. La respuesta es que, ahora mismo, nosotras tenemos enfermeras expertas en pediatría, es decir, no hemos tenido especialidades pero sí hemos tenido personas expertas hasta este momento, que se han ido formando a través de la formación continuada y de la experiencia del personal que ya lleva tiempo en las unidades.

Todo el personal que entra hace un programa formativo específico en el área de la pediatría. Esa formación que se ha dado hasta ahora, y que la otorga el propio hospital o bien por medio de máster o formaciones extrahospitalarias, ¿es suficiente en comparación con lo que van a ser ahora las especialidades? No se puede comparar. Cuando vengan las especialidades y tengamos a enfermeras especialistas, podremos ver si mejora o no la calidad. Pero yo sé que la calidad que están dando ahora mismo las enfermeras, por ejemplo las de pediatría, es muy alta en los hospitales madrileños. Así que, seguramente, la experiencia de esas enfermeras les baste para ser especialistas.

¿Cree que el Grado del Plan Bolonia, en lugar de la diplomatura, abre las puertas del enfermero a cargos directivos como el que usted ocupa?

En mi caso, cuando accedí al cargo [de subdirectora de Enfermería] era suficiente con disponer de la diplomatura. Pero hay otros cargos que exigen la licenciatura, como es de gerente. Unificar el Grado va a hacer posible que cargos específicamente limitados a los hasta ahora licenciados, puedan ser accesibles en efecto accesibles a las enfermeras que dispongan del nuevo título.

Pero aquí pasa un poco como con las especialidades. Que no haya habido un Grado hasta ahora no quiere decir que no ha haya habido directivos en Enfermería. En el desarrollo de nuestra carrera profesional, ha habido un gran desarrollo paralelo en el ámbito de la gestión (cursos de especialistas, máster, formación dentro de los hospitales…) para formar a esos futuros directivos con el fin de que pudieran acceder a la carrera de gestión. Pero sí: con el Grado se abren más posibilidades, incluso fuera del ámbito de la Enfermería, como es el caso de las gerencias o de las direcciones generales.

Antes de ostentar la dirección de Enfermería de este nuevo hospital, ejerció la subdirección del ramo en el Hospital La Paz de la capital. ¿En qué nota más la diferencia a la hora de gestionar uno u otro centro?

Para empezar, en La Paz llevaba un área más grande que la que llevo aquí y, sin embargo, como ya tenía toda la estructura y la gente formada y preparada, se trataba de mantener una situación y de crear cosas a partir de unas bases muy consolidadas. La Paz es un hospital muy grande, con una casuística muy compleja, donde podían empezarse proyectos que ya estaban iniciados. Los profesionales estaban ya muy asentados en sus puestos con unos procesos muy definidos.

Aquí, en cambio, nada de eso estaba hecho. Había que unificar criterios, diseñar procesos, crear desde cero. Además, han podido eliminarse algunas costumbres y unificar criterios en unas áreas donde, en hospitales grandes, es más difícil el movimiento. Se puede ser más ágil y flexible en un hospital de este tamaño y puedes introducir unos conceptos de gestión nuevos y que logren resultados más eficientes. En La Paz, en cambio, pese a funcionar muy bien y tener unos excelentes profesionales, hay unas costumbres ya establecidas que son difíciles de mover desde el punto de vista de la gestión. Aquí se entra desde cero, se montan las unidades de gestión, protocolos, circuitos… y se reciben, además, aportaciones de muchos otros hospitales y de diferentes modelos. Y ese cambio se nota, sobre todo, en la agilidad.

Ese cambio se ha de notar, supongo, en el uso de las nuevas tecnologías.

Claro. Es un hospital totalmente informatizado, con la historia clínica electrónica, con el uso de videoconferencias que se hacen, por ejemplo, con La Paz en radiología y oncoterapia (el día 19 hacemos una retransmisión en urología y se hace una emisión accesible a todos los servicios que se quieran conectar, ya que se trata de un caso excepcional). Las tecnologías están aquí todos los días en la mano de los profesionales.