GESTIÓN Autonómica

EL HOSPITAL CANGAS DEL NARCEA SERÁ EL PRIMERO EN UTILIZARLO

Asturias compra un sistema de gestión clínica pionero en España


Garantiza el anonimato en las incidencias y forma parte de la Estrategia de Seguridad del Paciente

EP. Oviedo / La Dirección General de Calidad e Innovación de la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios ha implantado, en el Hospital Carmen y Severo Ochoa –el centro de referencia del área sanitaria II–, el nuevo sistema de gestión de riesgos clínicos que permitirá registrar de forma anónima cualquier incidente observado durante la actividad clínica, según informó el Principado.

Esta novedosa herramienta hace posible el registro y análisis de las incidencias detectadas por los profesionales en el ámbito de su trabajo, y su misión consiste en contribuir a mejorar la calidad de la asistencia mediante la observación y el análisis de prácticas susceptibles de ser mejoradas.

El director general de Calidad, José Ramón Riera, presentó al equipo directivo del centro el funcionamiento de este sistema, que se está intalando en toda la red de hospitales del Principado y que ya está operativo en Jove y Cabueñes, y que se irá implantando progresivamente en el resto de centros de la red hospitalaria pública de Asturias.

La aplicación ha sido desarrollada por la empresa holandesa The Patient Safety Company y adaptada a la casuística de los centros asturianos a partir del trabajo de un grupo de profesionales que desarrollan su labor en el ámbito de la Seguridad del Paciente.

El registro, pionero en el Sistema Nacional de Salud, se enmarca dentro de la estrategia de Seguridad del Paciente liderada por el Ministerio de Sanidad y Política Social y en los objetivos de la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Objetivo

Este nuevo dispositivo, basado en las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, tiene por objeto detectar las incidencias que se producen en el ámbito de la actividad clínica y que pueden o podrían derivar en efectos adversos o no deseables tanto para los pacientes como para los propios profesionales.

Una vez detectadas estas incidencias se realiza un análisis causa-efecto, buscando las raíces del problema y usando la información obtenida para desarrollar protocolos y procedimientos de mejora continuada que permitan minimizar los posibles errores y efectos adversos.