Gestión e innovación

ÁLVARO HIDALGO, PROFESOR DE ECONOMÍA DE LA SALUD EN LA UNIVERSIDAD DE CASTILLA-LA MANCHA

“No se ha aprovechado Bolonia para enseñar gestión”


Dirige la segunda edición del curso de verano “Economía de la Salud” en la Universidad de Alcalá de Henares
JPEG - 50.5 KB
Álvaro Hidalgo.

Javier Barbado. Madrid / La Universidad de Alcalá de Henares ha organizado la segunda edición del curso de verano “Economía de la Salud” que dirige la vicedecana de la Facultad de Farmacia, María Guinea López, y patrocina la compañía farmacéutica Chiesi. Este periódico ha conversado con el director científico del seminario, Álvaro Hidalgo, quien lamenta que los nuevos planes integrados en el Espacio Europeo de Educación Superior no hayan tenido en cuenta la gestión siquiera “como una asignatura optativa”. Revela cómo estos encuentros sirven para analizar los sistemas sanitarios de otros países (como, por ejemplo, Reino Unido) y tratar de sopesar cómo revertir sus cualidades al español. Participó asimismo en la inauguración del curso Marisa García-Antón, gerente de Relaciones Institucionales del citado laboratorio.

¿Cómo puede enseñarse desde las aulas una gestión eficiente de la sanidad?

De entrada, los cursos se dirigen a licenciados en Medicina, Farmacia y otras disciplinas para enseñarles lo que es la economía, ya que lo desconocen y no la van a ver en los planes docentes. Por lo tanto, es una primera oportunidad para quienes no sepan que, además de la práctica clínica y de la investigación, hay otras ramas del conocimiento y del saber que se ocupan de la evaluación y de la gestión económicas.

¿No estaría entonces de más una asignatura, en las carreras sanitarias, que abordase la gestión de equipos?

Sería incluso muy recomendable, ya que una parte no desdeñable de los profesionales terminan haciendo gestión a lo largo de su vida y han de formarse para ello. Podía haberse aprovechado el cambio a Bolonia para introducir alguna [asignatura] optativa en ese sentido.

¿No se ha aprovechado para hacer algo similar, entonces?

No, no se ha hecho.

El curso está dirigido a profesionales sanitarios…

El curso también está dirigido a estudiantes.

…pero también se debería concienciar al ciudadano de un uso eficiente de los servicios sanitarios, ¿no cree?

De lo primero que deben concienciarse los ciudadanos es del coste de los servicios a los que tienen derecho y, después, de contribuir a una gestión eficiente de los recursos. Creo que [deben concienciarse] de los dos conceptos. La gente no sabe lo que cuesta una intervención sanitaria que le realizan habitualmente, por ejemplo, en la Atención Primaria.

Supongo que han hablado, en los seminarios, de alternativas de financiación de la sanidad en España, es decir, del copago…

Se han presentado, en efecto, alternativas para moderar la demanda a partir de experiencias desarrolladas en otros países y de una evaluación económica de la tecnología sanitaria.

¿Qué más puede destacar de las jornadas?

El contenido de las jornadas se centra en una evaluación de la gestión económica (y de la economía de la salud) con el fin de que los futuros profesionales sanitarios tengan un conocimiento de las técnicas y alternativas, y de experiencias en otros países, que pueden ser recomendables con vistas a implantarlas en nuestro entorno sanitario.

Se trata de que tengan claro que el gasto sanitario constituye una preocupación y de que hay que tomar medidas para su contención.

¿Qué otros países están poniendo como ejemplos?

Entre otros Reino Unido, Alemania, Australia, Suecia, Canadá…

El modelo británico, en concreto, ¿está previsto que dé un salto cualitativo a raíz del reciente cambio de Gobierno?

Creo que el modelo británico no va a cambiar con el nuevo Gobierno. El National Health Service es un logro que tienen los británicos y no veo probable que se pongan a modificar algo que funcione bien.

Se lo decía porque, durante una visita a Madrid en febrero de este año, el entonces director del Área de Asesoría de Sanidad del National Health Service, Jason Parker, anunciaba una mayor autonomía de los hospitales como medida de contención del gasto (incluso se planteaba, por primera vez, la posibilidad de despidos del personal).

Habrá algún cambio de gestión pero, en esencia, la filosofía será la misma.