EL CURRÍCULUM

Rafael López Iglesias, director gerente del Complejo Asistencial de Zamora (Castilla y León)

“Debemos evitar que un giro político cambie a los directivos”


Este médico considera “apasionante” la “aventura” de aunar la gestión de tres hospitales y un área de salud

Javier Barbado / Imagen (y voz en off): Josico / Formado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, una de las más antiguas y distinguidas de España, López Iglesias matiza que su función gerencial en este momento abarca tres hospitales de Zamora y un área de salud, lo que no parece poco. Acaba de coordinar el VI Congreso Nacional de Atención Sociosanitaria en esta última ciudad, encuentro organizado por la Junta de Castilla y León y que se plantea como foro científico en el que se han abordado los retos, las necesidades y las perspectivas de futuro del sector. Además, como él mismo recuerda, ha logrado reunir a seis consejeros de Sanidad autonómicos para departir sobre los modelos de atención social y sanitaria de sus respectivas comunidades autónomas.

¿En qué se diferencia un “complejo asistencial” de un hospital sin más o de una “ciudad sanitaria”, por poner algunos ejemplos de las denominaciones al uso en la historia reciente de la sanidad española?

Los complejos asistenciales son el conjunto de varios hospitales. Si tenemos en cuenta que, en Zamora, había tres hospitales de tres administraciones diferentes… Estaba, por un lado, el Hospital Virgen de la Concha, que es un hospital del extinto Insalud; el Hospital Provincial, que era un centro de la Diputación; y también el Hospital de Benavente, que es un hospital de la Junta de Castilla y León. Cada uno funcionaba de distinta manera.

Cuando se produjeron las transferencias en materia sanitaria en nuestra comunidad autónoma, en el año 2001, se constituyó este Complejo Asistencial, que está formado por tres hospitales. Como digo, el Hospital Provincial, el Hospital Virgen de la Concha y el Hospital Benavente. Por tanto, un complejo asistencial es el conjunto y la definición única de la utilización de todos los recursos asistenciales.

Ahora mismo, todos los hospitales pertenecemos a la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León. Tenemos un solo presupuesto, un solo plan anual de gestión y, por ponerle un ejemplo, el departamento de compras, el de suministros, las listas de espera, las urgencias, las cocinas… están todos unificados. En realidad, el complejo asistencial lo único que hace es aunar los recursos sanitarios que hay en la provincia de Zamora, para tener la mayor rentabilidad y la mayor eficacia posibles a la hora de satisfacer las necesidades de demanda de asistencia sanitaria de los zamoranos.

Comparte la gerencia con Montserrat García Castaño e Ignacio Madruga Martín. ¿Cómo se coordinan entre ustedes y qué compete a cada uno?

Bueno, la gerencia es única. En el organigrama del hospital hay un solo gerente, y la personas que usted me comenta son un directivo del Hospital de Benavente y un ex directivo del Hospital Provincial (ya no está con nosotros), pero la gerencia es única. Todas las decisiones que emanan de la gerencia responden, como le digo, a una única persona que es el gerente del Complejo Asistencial y que, en este momento, soy yo.

Hablemos de su trayectoria personal. ¿Cómo ha logrado llegar a dirigir el Complejo Asistencial de Zamora? Recuérdenos dónde se licenció, qué especialidad escogió y por qué se inclinó por adquirir responsabilidades como gestor en el sector.

Me formé en la Universidad de Salamanca. Soy licenciado en Medicina y Cirugía por esta universidad. Posteriormente, estuve trabajando como médico de familia en Salamanca y también como médico de urgencias. A partir de un momento de mi vida, decidí introducirme en los asuntos de gestión. Desarrollé parte de mi trayectoria profesional como inspector médico en la Inspección de Salamanca y, al cabo de los años, en seguida empecé a trabajar como gestor. En primer lugar en el Hospital Virgen del Castañar de Véjar y, posteriormente, en Córdoba como director médico del Hospital Infanta Margarita (estuve allí dos años). Luego di un salto a Cáceres, donde estuve dirigiendo y gestionando, ya como gerente, el Complejo Asistencial de Cáceres, constituido por dos hospitales. Después se me ofreció la oportunidad de gestionar y dirigir los hospitales de Zamora. Así que, en este momento, nos encontramos en esta aventura que no es fácil, pero sí apasionante, y que consiste en gestionar tres hospitales y un centro de especialidades como es el área de salud de Zamora.

¿Cómo funciona la dirección del Complejo Asistencial de Zamora? ¿Echa de menos alguna división más en el organigrama, por ejemplo una dedicada a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)?

El Complejo Asistencial de Zamora funciona, como le decía antes, con una gerencia única, y hay tres direcciones claramente definidas. Está la dirección médica, que se encarga de dirigir y coordinar todos los servicios médicos del complejo y que se encuentra en el Virgen de la Concha. Luego tenemos dos subdirecciones: una subdirección médica en el Hospital Provincial y otra subdirección médica en el Hospital de Benavente. Hay una Dirección de Enfermería que se encarga de dirigir y coordinar toda el área de Enfermería con unas subdirecciones de Enfermería tanto en el Hospital Provincial como en el de Benavente. Y una Dirección de Gestión que se encarga de todos aquellos aspectos no sanitarios, de servicios generales, de aspectos económicos como compras, material, suministros, mantenimiento… y que dispone de una Subdirección de Gestión.

En definitiva, somos un grupo, un equipo de gente del área médica, de Enfermería y de Gestión coordinados por la gerencia y que nos encargamos de organizar y dirigir este complejo mundo de la sanidad. En Zamora, por ejemplo, este año iremos a un presupuesto de 130 millones de euros, 1.500 profesionales sanitarios y no sanitarios que trabajan en el Complejo Asistencial y con miles de actos sanitarios que realizamos a lo largo del año.

¿Cuál es su opinión sobre asociaciones como Sedisa?

Yo creo que todo el asociacionismo es positivo. Todas las asociaciones que sean referencia y punto de encuentro de los profesionales son algo beneficioso y necesario y más en nuestra profesión. Y la Sociedad Española de Directivos de la Salud (de la cual yo soy socio) creo que tiene un papel muy importante, porque nos pone en contacto a los profesionales gestores de la sanidad y porque podemos intercambiar opiniones, y porque, de alguna manera, estamos participando de los retos, de los avances y de todo aquello que ocurre en nuestro mundo sanitario. Por tanto, yo creo que Sedisa es importante, debe continuar adelante, potenciarse y seguir la trayectoria que está trazando en este momento, por ejemplo informar a sus socios de los eventos que se producen en el mundo de la gestión y de la salud pública.

¿Cree que los políticos, las distintas administraciones, no tienen en cuenta todo lo que debieran a los directivos de la salud?

Yo creo que la gestión sanitaria es muy, muy difícil. Gestionar empresas es difícil, pero gestionar empresas de salud, como es el caso de un hospital, yo creo que es infinitamente más difícil. Ha de darse cuenta de que nuestro “producto” es la salud, cómo se mide la salud, nuestros profesionales son trabajadores altamente cualificados y nuestros “clientes” son los enfermos.

Por lo tanto, tenemos una empresa muy difícil de gestionar. En cuanto a los políticos, las administraciones… de alguna manera están politizadas, porque se trata de cargos de libre designación y, en consecuencia, si hay un giro o cambio de rumbo en la gestión sanitaria, pueden cambiar los directivos. Pero yo creo que eso debe modificarse. Creo que se debería profesionalizar a los directivos. Debería haber una brecha, una trayectoria por donde empecemos a formar a gestores, directores y profesionales de la gestión sanitaria para evitar esos cambios que se puedan producir ante una variación política.

Los directivos debemos profesionalizarnos y cumplir con los objetivos que nos encomienden las autoridades sanitarias y, como digo, sólo encuentro ese camino en la profesionalización para poder cumplir con las tareas que tenemos encomendadas.

Por último, háblenos del VI Congreso Nacional de Atención Sociosanitaria. ¿Qué objetivos se propuso como coordinador ejecutivo? ¿Los ha logrado? Conclusiones personales de las jornadas.

El VI Congreso Nacional de Atención Sociosanitaria, que ha concluido la pasada semana en Zamora y que se celebró durante los días 26, 27 y 28 de mayo, ha sido un rotundo éxito. Hemos puesto encima de la mesa y hemos manifestado la necesidad de aunar los recursos sanitarios de Atención Primaria y Especializada, de las administraciones sanitarias, con los de las administraciones sociosanitarias. ¿Por qué? Porque el paciente no es algo que se pueda dividir o seccionar. Es un todo que nos está indicando que debemos organizarnos para darle continuidad a la atención sanitaria.

El paciente, desde que sale de Atención Primaria, entra en el hospital y llega a los servicios sociales, debe tener una continuidad. Y una de las conclusiones más importantes que hemos tenido en este Congreso ha sido precisamente ésa: la continuidad de la asistencia sociosanitaria del paciente.

Este sexto Congreso ha sido muy importante porque hemos pasado de los congresos de Enfermería sociosanitaria (así han sido del primero al quinto) a este sexto que ha englobado la atención sociosanitaria, donde no sólo participa la Enfermería, sino que participamos todos los profesionales en materia de salud.

El Congreso ha estado auspiciado por la Consejería de Sanidad, por la Gerencia Regional de Salud y por la Dirección General de Planificación. Hemos contado con quinientos profesionales expertos en materia sociosanitaria y hemos conseguido, a la vez, sentar en una mesa a seis consejeros de nuestras comunidades autónomas para que hablen de sus modelos de atención sociosanitaria. Por tanto, yo creo que el Congreso ha sido un éxito y, como dice su lema (“Todos por todo igual a calidad más de vida”), se ha intentado que todos participemos y que todos, conforme al objetivo de la OMS, añadamos vida a los años (que era de lo que se trataba: mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes o usuarios).