Enfermería directiva

RAFAEL LLETGET, DIRECTOR DEL GABINETE DE ESTUDIOS DEL CONSEJO GENERAL DE ENFERMERÍA

“El gerente tendrá responsabilidad penal en la directiva sobre pinchazos”


El Consejo General de Enfermería difunde la nueva legislación europea en las 21º Jornadas de Supervisión de Enfermería

Javier Barbado. Madrid / El Consejo General de Enfermería aprovechó las 21º Jornadas de Supervisión de Enfermería-Enfermas Gestoras para difundir, entre los directivos de la profesión, un mensaje inequívoco: la obligación de que las organizaciones sanitarias que dirigen cumplan la nueva directiva europea sobre prevención de accidentes biológicos, por lo general pinchazos con jeringuillas y otros instrumentos que, por su contacto previo con el enfermo, pueden transmitir al sanitario enfermedades infecciosas como la hepatitis o el sida. El entrevistado acudió a este gran evento en representación del presidente del Consejo, Máximo González Jurado. Según reconoce, España se encuentra “bastante adelantada” en esta materia y, de hecho, algunas comunidades autónomas han desarrollado normativas propias desde hace años. Pero, al parecer, no todas pueden presumir del cumplimiento sin fisuras de la ley, algo que no podrá suceder en ningún caso con la norma europea de aquí a un máximo de tres años.

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Rafael Lletget, del Consejo General de Enfermería.

¿Por qué es tan importante que los directivos de la salud tengan presente la nueva normativa europea?

Esta normativa es el resultado de muchos años de búsqueda del consenso político a nivel de la Unión Europea en una cuestión en la que, por cierto, nuestro país ha sido pionero. Por tanto, lo hacíamos ya en España y ahora la Unión Europea lo incorpora como suyo y vincula a todos los Estados miembro para que tomen medidas para prevenir este tipo de accidentes entre el personal sanitario.

¿Qué protagonismo ha tenido el Consejo General de Enfermería en este asunto?

Absolutamente todo. Desde que hace aproximadamente 27 años iniciamos las primeras gestiones a nivel político, mediático y profesional dentro de España, de manera ininterrumpida hemos venido haciendo gestiones a nivel del Gobierno español y de los gobiernos autonómicos y del Parlamento Europeo.

Su presidente [del CGE, Máximo González Jurado] está teniendo un protagonismo especial con sucesivas intervenciones en el Pleno del Congreso de los Diputados en los años 2003, 1004, 1005 y 2007. Tanto es así que, a finales de enero y tras la aprobación de esta directiva comunitaria, ha sido invitado por el Parlamento Europeo para rendirle un homenaje, que tuvo lugar hace unos dos meses, y que fue en reconocimiento al trabajo desde el Consejo General de Enfermería de España se ha venido haciendo.

Supongo que su intervención en las jornadas le habrá permitido palpar hasta qué punto los directivos están informados de la nueva normativa.

Nuestro país, como le decía, está en este sentido bastante por delante del resto de países de la Unión Europea. Ya en el año 2005, la Comunidad de Madrid, a través de una orden de la Consejería de Sanidad, fue la primera que reguló formalmente la adopción de medidas para prevenir o evitar los accidentes biológicos.

Cuando hablamos de accidentes biológicos nos referimos, sobre todo, a pinchazos accidentales por los cuales el personal sanitario (y, en especial, las enfermeras: el 74 por ciento de estos accidentes se producen entre el colectivo enfermero y de las matronas) puede infectarse de hepatitis B, C o incluso VIH-sida.

La Comunidad de Madrid, como digo, obligó a todos los centros al uso de dispositivos de seguridad: una serie de condiciones físicas que impiden que el profesional se pinche. Ésta fue la primera iniciativa. Le siguieron las de Castilla-La Mancha, Baleares, Galicia y, por fin, Navarra. Hay comunidades, pues, en las que esto está regulado y está en marcha. ¿Qué sucede ahora? La nueva directiva europea, que tiene que ser transpuesta a la legislación española de forma inmediata, va a obligar a la implantación, en todo el Estado español (en todos los Estados de la Unión Europea), de medidas que, según se ha estudiado, garantizan el 85 por ciento de descenso de los accidentes biológicos.

De esas cinco comunidades que disponen de normativa propia aun antes de la directiva europea, ¿se sabe si la han cumplido y en qué medida?

No, la implementación ha sido irregular. Todas las normativas prevén un periodo de implantación. En el caso de la Comunidad de Madrid, por ejemplo, es de dos años. A día de hoy está, pues, implantado en toda la Comunidad. En otras comunidades está costando más la implementación y todavía no está implantada la ley al cien por cien (aunque debería estar).

Ahora la directiva europea deberá implantarse en el plazo de tres años, ¿no es así?

Exactamente. Le puedo decir que una de las cosas que se ha dicho en la Primera Cumbre Europea que está celebrando, el Consejo General [de Enfermería] ha hecho un llamamiento al cumplimiento de esta directiva lo más extensa posible, es decir, que los países miembro no esperen con el fin de evitar, en estos años, la gran cantidad de accidentes que podrían producirse.

Los directivos de la salud, ¿deberían presionar a la Administración para que se cumpla sin demora la directiva?

Ya no ha lugar a eso. No es cuestión de que se haga más o menos presión, sino de que se cumpla o no la ley. Una vez hecha la legislación europea que, como usted sabe, es supranacional (vincula a todos los Estados miembro), no se trata de que el gerente tenga o no la iniciativa. Si no se cumple, en éste o en otro país, lo que habrá es una responsabilidad penal por parte de los gerentes de los hospitales que no lleven a cabo esta reglamentación, y ya nos encargaremos de que, cuando se produzca un accidente de estas características, seamos nosotros quienes pongamos en conocimiento de los tribunales lo sucedido para que pongan medidas en cumplimiento de la norma.