Enfermería directiva

María del Rosario Oloriz Rivas, subdirectora de Enfermería en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla

“La falta de profesionales hará necesarios los hospitales magnéticos


Javier Barbado / Imagen: Civitas Imagium. Vocal por la comunidad autónoma de Cantabria de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (ANDE), la entrevistada analiza de forma exhaustiva los proyectos que lleva a cabo en el Hospital Marqués de Valdecilla de Santander, en el que recalca la inminencia de un “recambio generacional” en los profesionales sanitarios que hace más relevantes que nunca las actividades formativas del centro. Durante la cita, Oloriz Rivas explica en qué consisten los llamados “hospitales magnéticos”, organizaciones que se caracterizan por atraer al sanitario a sus filas lo que, en un momento de escasez grave de recursos humanos en el sector –incluido el enfermero– los convierte en una opción prometedora.

¿Desde cuándo trabaja como subdirectora de Enfermería del Marqués de Valdecilla? Hágame un resumen de su trayectoria profesional: especialidad enfermera, investigación, docencia…

En la etapa que vivo actualmente, que comenzó con el nuevo equipo directivo entre finales del año 2007 y principios de 2008, ocupo una subdirección que tiene bajo su responsabilidad la formación, la investigación, la calidad y los proyectos de desarrollo. El organigrama de este equipo directivo está organizado en base a la gestión por procesos. Realmente tenemos, paralelas, subdirecciones médicas y de Enfermería enfocadas a la gestión por procesos. Procesos médicos y quirúrgicos, de soporte de los servicios centrales y, en nuestro caso, la formación y la investigación también están organizadas de la misma manera. Esta forma de funcionar tiene que ver con los objetivos del hospital, entre los cuales la gestión por procesos tiene un papel prominente.

Anteriormente a este proceso de gestión, he trabajado en diferentes puestos con diversos cargos de responsabilidad. Hace muchos años (hacia los años 82-84) ya ejercí como supervisora de unidad, en una Unidad de Hospitalización y, posteriormente, en las áreas de cuidados críticos. Después asumí labores de gestión a un nivel superior, haciéndome cargo de todas las unidades de hospitalización quirúrgica. Ésta fue una etapa bastante prolongada, de cinco o seis años.

Posteriormente también fui supervisora de un área de gestión clínica, en concreto de Patología Digestiva, etapa que me tuvo entretenida en estos quehaceres de gestión aproximadamente tres o cuatro años.

Entre estos periodos de gestión también he desempeñado diferentes puestos de actividad docente. Durante unos años fui profesora titular de Enfermería Médico-Quirúrgica en la Escuela Universitaria de Enfermería. Y, posteriormente, también he sido profesora asociada de la Farmacología Clínica.

Algunos de estos periodos entre la asistencia, la docencia y la gestión, también me he reincorporado a proyectos asistenciales., como fue la puesta en marcha de la Unidad de Soporte Nutricional (aproximadamente durante los años 89 al 91, formé parte de una unidad que puso en marcha este equipo). Equipo que trabajaba por todo el hospital haciendo la asistencia en soporte nutricional a todos los pacientes. Éste fue un periodo bastante rico en lo que son las experiencias profesionales, y también en el desarrollo de algunas tareas investigadoras.

Desde el año 2002, me hice cargo de la Unidad de Formación e Investigación. Inicialmente también ostenté una subdirección en la que tenía una responsabilidad mixta de formación y de hospitalización quirúrgica. Y después, dejé la subdirección y volví a ser supervisora de Unidad, en este caso con dedicación exclusiva a la formación y a la investigación. He permanecido en esta situación desde el año 2004 hasta el 2008, en el que nuevamente asumo las tareas de subdirección que hoy desempeño.

Todos estos años he sido una persona bastante activa en los proyectos de desarrollo del hospital, en los que he tenido la oportunidad de participar en los diferentes niveles de responsabilidad en los proyectos que se han llevado a cabo en el centro en los últimos años.

¿Por qué dio el salto a la gestión y dirección de equipos? Cualidades que, a su parecer, ha de reunir un enfermero para esta labor no clínica.

En principio, el salto a la gestión de equipos viene dado por la oferta de un tercero que, de alguna manera, determina que una persona tiene ciertas capacidades para la gestión de equipos. En mi caso he sido fui afortunada porque, a lo largo de mi trayectoria profesional, he recibido muchas y muy diferentes ofertas. Quizá hay otras personas que no han tenido tanta suerte como yo en este sentido.

Por mi parte, creo que es importante responder con un alto compromiso personal a estos aspectos de responsabilidad que a uno le encomiendan. Yo creo que para la gestión en cualquier ámbito de trabajo (tanto en el sanitario como en cualquier otro), un factor fundamental es el liderazgo. El liderazgo es, en parte, innato, inherente a la personalidad de cada uno. Pero no cabe duda de que, a lo largo de los años y a través de situaciones más o menos complejas en la gestión de equipos (en las que hay que aprender a dar soluciones), se va aprendiendo a ejercerlo de una forma más eficaz.

Uno va aprendiendo que lo verdaderamente importante del liderazgo es hacer crecer a los miembros del equipo que uno lidera: ser capaz de trasladar esa confianza en el buen hacer que supone la aportación de todos y cada uno de los miembros de un equipo al proyecto en el que se esté trabajando. Y esto sí es cierto que se aprende con los años. Primero uno piensa que las cosas dependen sobre todo de uno mismo pero, con los años, se va viendo que se consiguen muchas más cosas con un equipo cuando el líder es capaz de inyectarle confianza y de delegar y compartir los proyectos, éxitos y fracasos.

En cuanto a las cualidades específicas de un gestor enfermero, creo que, como cualquier otra persona que quiera liderar equipos, debe tener una mentalidad innovadora, estar abierto a las nuevas ideas, tener arranque y empuje para ser capaz de llevarlas a efecto, y también creo que es esencial saber reflexionar sobre lo realizado y orientarse a las nuevas tendencias con un afán valiente y con mucho esfuerzo.

Formará parte del curso de verano previsto en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo con el título “Los hospitales magnéticos”. ¿De qué clase de hospitales hablamos? ¿Quiénes imparten el curso y a quiénes está dirigido?

Nuestro hospital fue sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo desde su fundación. En el año 2008 se inició un proyecto para reconsiderar la incorporación de la Universidad Menéndez Pelayo y la realización de cursos dentro del hospital: la recuperación del Valdecilla como sede de los cursos. En general, los cursos que se vienen realizando (éste va a ser ya el tercer año) están relacionados, lógicamente, con la sanidad. Este año, en concreto, recibimos el encargo de organizar un curso que abordara aspectos de gestión enfermera.

Así que elegimos un tema que, hoy en día, es de gran interés para el colectivo enfermero y que tiene que ver con la gestión de los recursos humanos en el entorno europeo y, más concretamente, de todo lo que tiene que ver con el impacto que el Plan Bolonia tiene en nuestra profesión, el desarrollo de las especialidades, el incremento del gasto sanitario y la sostenibilidad que es algo que está sobre la mesa de todos los gestores de los servicios de salud, al menos de los de la Unión Europea.

En el contexto del curso, vamos a contar con la presencia de expertos europeos (también vendrá, por ejemplo, una profesora americana); se van abordar diversos temas relacionados con los recursos enfermeros: el libro verde de las profesiones sanitarias de la Unión Europea será uno de lo temas de debate; hablaremos sobre el proyecto de los hospitales magnéticos; también se van abordar temas relacionados con los resultados en salud a través del proyecto Séneca.

También se hablará, en fin, de la ordenación de la profesión enfermera en nuestro país, de las especialidades de Enfermería, de la sostenibilidad del sistema, de cómo se van a integrar todos estos cambio académicos en el mundo asistencial… Y también contaremos con la visión de un gestor de de Enfermería de un servicio de salud, entre otros miembros.

Con respecto a la pregunta sobre los hospitales magnéticos, es algo que procede de la cultura estadounidense. Hace ya muchos años (allá por el año 82), se hizo un estudio en el que se descubrió que había una serie de hospitales en los cuales los profesionales se hacía fieles a sus puestos de trabajo porque se sentían a gusto. Por eso se les llamó “hospitales magnéticos”: porque conseguían atraer a los profesionales y, además, fidelizarlos.

Otras características de estos centros son la alta calidad de cuidados que prestan y el hecho de que los profesionales se encuentran en ellos en un ámbito idóneo para desarrollar su trabajo y, además, para adquirir un mayor desarrollo profesional. Por eso, a partir de los años 90, existe un reconocimiento que supone un esfuerzo importante en Estados Unidos, a aquellos hospitales que quieren adquirir la certificación como hospitales magnéticos. Es un aval y garante de máxima calidad de cuidados, y además de máxima satisfacción de los profesionales que trabajan en ellos.

Hay algunos elementos que se consideran esenciales en estos hospitales por parte de los profesionales, como son el que exista una política activa de formación y desarrollo profesional; que exista una adecuada asignación de recursos humanos; que los entornos laborales sean gratos para el trabajo; que exista respeto y una colaboración positiva con los equipos médicos; que exista una importante posibilidad de promoción y desarrollo profesional; que se tenga la oportunidad de trabajar con profesionales competentes; que hay apoyo a los profesionales de la asistencia por parte de la Dirección de Enfermería; y, en fin, todo esto es lo que configura que estos hospitales se determinen como centros idóneos para el trabajo.

Ésta es una cuestión en la que, actualmente en Europa, tenemos que ir reflexionando, porque existe un déficit de profesionales en la Unión Europea. Por tanto, los hospitales que más capaces sean de captar –y de fidelizar– a los profesionales, serán aquéllos en los que, efectivamente, sea más factible el avance hacia la excelencia.

Este curso está dirigido a todos aquellos profesionales de Enfermería que estén interesados en conocer de cerca el progreso de la profesión y los retos a los que nos vamos a enfrentar en los próximos años. Puede estar dirigido, de forma más específica, a profesionales de la gestión enfermera, a directores de Enfermería, a personal referente en la docencia, y también a aquellas personas que tienen responsabilidades de alto nivel en la gestión de recursos humanos en nuestro país.

Déme su opinión personal de las experiencias de gestión hospitalaria de las que ha sido (y es) testigo en la región de Cantabria

Aquí no puedo desligar los aspectos de gestión en el Hospital Marqués de Valdecilla de todo el proyecto de obras que se está llevando a cabo, como parte del desarrollo del plan director, en los últimos diez años. Este proyecto lleva implícita la dotación de alta tecnología, la apertura de nuevos servicios con las más avanzadas instalaciones y se completará con la finalización de la fase tres.

Además, el hospital tiene un recambio generacional en puertas. En parte ya ha empezado a producirse y, desde luego, un factor clave para que el hospital siga siendo referente y alcance los mejores niveles de desarrollo, es que este cambio generacional se acompañe de la captación de personas referentes que añadan valor a la organización y faciliten el máximo desarrollo de todo su potencial.

En esto también contamos con la importante aportación del Ifimac para los desarrollos de proyectos de investigación, y con la colaboración de la Universidad de Cantabria que, a través de su campus internacional, va a proporcionar un escenario idóneo para que el Hospital Valdecilla se consolide, en los próximos años, como uno de los centros punteros y referentes de nuestro país, mejorando las cifras de lo que hemos ido realizando día a día en los últimos años.

En los últimos años, ha habido proyectos importantes de desarrollo en el centro, muchos de ellos ligados a la gestión por procesos y también a la acreditación de calidad de algunos de los servicios del hospital. Este galardón lo han obtenido determinados servicios como son el de Anatomía Patológica, el laboratorio de Hemoterapia, el trasplante pulmonar, el laboratorio de Microbiología y también se ha obtenido la referencia como centro nacional para el trasplante de médula ósea infantil.

Además, el desarrollo de las obras ha hecho posible que muchos de los servicios hayan empezado a funcionar en las nuevas instalaciones, suponiendo esto una importante modificación de la forma de funcionar y de organizarse.

Hemos concentrado en Valdecilla toda la atención ambulatoria que se hacía en la calle Vargas; se han incrementado las actividades de todas las hospitalizaciones alternativas; la puesta en marcha del Hospital de Día médico y quirúrgico y todas las áreas de intervencionismo en Valdecillas sur también suponen un importante avance y una forma muy cómoda para los ciudadanos de Cantabria de poder acudir al centro y realizarse todas la pruebas y exploraciones complementarias en un mismo ámbito sin tener que desplazarse a distintos lugares. Las áreas de radiodiagnóstico, de cuidados intensivos y toda el área quirúrgica son áreas de una gran extensión que están ahora mismo funcionando con unos requisitos de calidad altamente considerados.

¿Conoce la revista Tesela. Liderazgo y Gestión, la primera escrita en español, dirigida a enfermeros y especializada en gestión? ¿Ha publicado en revistas científicas y, en ese caso, cuáles son los campos de conocimiento en los que ha investigado?

Efectivamente conozco la revista Tesela y, por supuesto, la considero un medio fundamental como expresión y órgano de comunicación entre los profesionales de la gestión enfermera. No he publicado nada en concreto en ella pero leo todos los artículos que ofrece puntualmente. En los últimos años, mi excesiva actividad en el trabajo del día a día de gestión no me permite tener el tiempo necesario para poder escribir las experiencias de puesta en marcha de servicios y otras experiencias de gestión que venimos desarrollando en nuestro hospital. Realmente sí solemos comunicarlas en los foros de encuentro de gestores, pero por el momento no hemos tenido el tiempo necesario para escribirlas.

Si no me equivoco, usted se ha interesado, entre otras cosas, por los procesos de calidad y de formación continua en los centros sanitarios. ¿Puede hablarme de los primeros, desde el punto de vista de la Enfermería? ¿Qué tipo de acreditaciones de calidad tiene el Marqués de Valdecilla?

Dentro de mis responsabilidades está la formación continuada del centro. Ya hace varios años la formación continuada la organizamos en torno a las líneas estratégicas del hospital. Además de esto, [la organizamos] en base a la detección de algunas necesidades específicas manifestadas por las unidades, o en actividades relacionadas con formar a los gestores, o también, de una manera importante, en aquellos aspectos en los que tenemos que formar al personal de Enfermería en aquellas herramientas de desarrollo para la investigación, esto es, la búsqueda bibliográfica, metodología de la investigación… habida cuenta de que estamos en un proyecto en el que deseamos que la Enfermería se incorpore a los proyectos de investigación, día a día, de una manera creciente.

También tenemos proyectos en los cuales estamos utilizando el hospital virtual Valdecilla como un elemento clave para la adquisición de competencias de nuestros profesionales. En este sentido, estamos organizando cursos multidisciplinares en los que se simulan escenarios clínicos en los que la formación y el comportamiento de los profesionales para dar solución a los problemas que se plantean en el día a día (a los cuales hay que dar respuesta, a veces, en un corto plazo y de una manera eficaz porque de ello depende la vida de un paciente) está siendo un elemento clave en la formación de nuestro centro. Día a día se está extendiendo a las diferentes áreas del hospital.

En cuanto a la política y a los proyectos de calidad de nuestro centro, venimos trabajando en los indicadores convencionales (como prácticamente en todos los hospitales del país) y además estamos en un proyecto en el cual queremos trasladar a los responsables de las unidades y a los propios equipos el pacto de objetivos de calidad, de manera que son ellos los que establecen, de acuerdo con la dirección, cuáles son sus áreas de mejora; hacen grupos de trabajo que lideran ellos mismos y son los encargados, con la ayuda o el apoyo metodológico que en cada caso precisen, de llevar a cabo las mejoras año a año y presentar sus resultados a la dirección. Consideramos que ésta es una forma más eficaz de hacer un seguimiento continuado de la calidad, porque supone una mayor implicación de todos los interesados, y de los miembros de los equipos, en la mejora de la calidad en su entorno asistencial.

Por último, hábleme con detalle de los nuevos proyectos del Marqués de Valdecilla, como el área de formación virtual.

Como vocal por Cantabria, procuro mantener informada a las enfermeras gestoras de mi comunidad de todos los proyectos que se llevan a cabo en el país (los relacionados específicamente con la gestión). Hace unos años, en 2006, celebramos en Cantabria las 18º Jornadas de Supervisión de Enfermería-Enfermeras Gestoras, que supusieron un gran éxito y, además, numerosos profesionales de la gestión de nuestro hospital se incorporan desde entonces a las jornadas que se celebran cada año.

Generalmente suele haber bastantes trabajos presentados desde la comunidad, y también hay una importante participación en las mesas redondas (moderándolas o presentando ponencias) desde los distintos centros de nuestra comunidad. Creo que es importante que existan este tipo de asociaciones porque, a través de ellas, se avanza con mayor rapidez, se comparten los proyectos y las experiencias de otros ámbitos, y esto siempre enriquece la progresión de nuestra profesión y, en concreto, la progresión de proyectos de gestión en los cuales la Enfermería tiene un peso muy importante.

De aquí en unos años, nuestra profesión se enfrenta a importantísimos retos. Con el Plan Bolonia y la formación de Grado van a proliferar de una manera notable los profesionales enfermeros que se van a incorporar también a los programas de doctorado, y todo esto va a configurar un crecimiento muy importante y muy interesante de la profesión en los futuros años.

Respecto al entorno de nuestro hospital, y también de lo que pasa en muchos otros hospitales de nuestro país, tenemos que trabajar en un recambio generacional que tenga como objetivos el mayor desarrollo profesional, la defensa del rol autónomo de los profesionales de Enfermería y la incorporación definitiva a la investigación, sin peder de vista los valores propios de la profesión y el desempeño ético de los cuidados.