Gestión e innovación

LOS CONSEJEROS DE SANIDAD DE CADA UNA ANALIZAN EN MADRID EL FUTURO DE LAS INFRAESTRUCTURAS HOSPITALARIAS

Las TIC y la gestión privada, principales bazas de cinco autonomías frente a la crisis


Valencia, Galicia, Canarias y Navarra (PP) y Castilla-La Mancha (PSOE) potencian la innovación en sistemas de información

Hiedra García / Enrique Pita / Cristina Mouriño / Javier Barbado. Madrid Los consejeros de Sanidad autonómicos de Comunidad Valenciana y Galicia, Manuel Cervera y Pilar Farjas, respectivamente, coincidieron en alentar la colaboración de la administración con la iniciativa privada como uno de los remedios en tiempos de crisis económica junto con el uso de los sistemas de información, cuyas aplicaciones más notorias en sanidad pasan, entre otras, por la receta y la historia clínica electrónicas.

En la misma línea, el consejero de Salud y Bienestar Social castellanomanchego, Fernando Lamata, y su homóloga en Navarra, María Kutz, expresaron su confianza en las nuevas tecnologías en tanto que Mercedes Roldós, la titular del ramo en Canarias, informó sobre las construcciones en marcha y en proyecto en el archipiélago.

Los cinco consejeros acudieron el martes 27 de abril a un hotel de Madrid para protagonizar el Encuentro Anual de Infraestructuras Hospitalarias, evento organizado por Intereconomía y patrocinado por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin).

Cervera dedicó parte de su intervención a defender el modelo valenciano de concesión, más conocido como “modelo Alzira”, según recordó “un 25 por ciento más eficiente” que los implantados en centros sanitarios de gestión pública. Su funcionamiento, resumido por él mismo, se reduce en lo esencial a que “la Administración contrata externamente a un agente de mercado” para gestionar el centro “con menos costes” y, como mínimo, con la misma calidad que la ofrecida en los centros gestionados por la Administración.

Pero también trazó un dibujo aproximado de la grave situación económica de España y del peligro que corre el sistema sanitario de no tomarse medidas. Por ello emplazó a los responsables sanitarios “pasar de una economía de producción a otra de investigación”.

Por su parte, Farjas aseguró al auditorio que las mejoras en los hospitales y en los centros de salud gallegos tienen como principal objetivo el beneficio de los pacientes y, además, la construcción de estas infraestructuras “supone un motor dinamizador de la economía y movilizador de recursos”, razón que explica su apuesta por encontrar nuevos modelos de gestión y financiación como el concesional, que permiten disponer de los hospitales en poco tiempo.

“El verdadero reto pasa por centrar las actividades en el paciente”, comentó la consejera, “unas medidas que también deben tener como eje ayudar a los profesionales a sentirse más cómodos y a activar la investigación en biomedicina”, para lo cual la Xunta dedica el 34 por ciento de su presupuesto al sistema sanitario.

En concreto, en Galicia se están mejorando las infraestructuras sanitarias de Vigo y Pontevedra, puesto que, según Farjas, se trata del área con mayor densidad de población de toda la comunidad y necesita unos centros sanitarios que acojan su demanda de asistencia. El nuevo Hospital de Vigo, el mayor proyecto sanitario, ha recibido una inversión de alrededor de 300 millones de euros, y su fórmula de financiación es el modelo concesional, la mejor alternativa para la Consejería, porque “permitirá disponer de un nuevo hospital público en Vigo en tres años”. Esta fórmula, además, posibilitará la distribución del alto coste inicial de la infraestructura a lo largo de su vida útil.

La creación de este hospital, que será cien por cien público y cuya prestación sanitaria se realizará por profesionales del Sergas, crearán alrededor de 2.400 puestos de trabajo directos e indirectos. Por otra parte, ocho de los doce servicios no sanitarios que prestará el hospital estarán externalizados, como lavandería, limpieza, mantenimiento, transporte, seguridad, tratamiento de aguas o jardines.

Por último, Farjas insistió en que, para elaborar el proyecto, la Consejería ha estudiado el arraigo de la coparticipación entre los sistemas públicos y privados en sanidad, “muy escaso en Galicia”.

La Fe será “el mayor hospital de Europa sin papeles”

Para Cervera, la “innovación” y los “procesos de inteligencia competitiva” constituyen una respuesta adecuada frente a la crisis por parte de las autoridades sanitarias. Resaltó, en este sentido, la promoción y desarrollo de las herramientas que integran los sistemas de información, que deben erigirse, a su parecer, como el “núcleo esencial” de la sanidad, así como la historia clínica y la receta electrónicas.

Respecto al historial clínico, el consejero presumió del nuevo centro de La Fe porque, cuando se estrene, “será el hospital sin más papeles más grande de Europa”. Y, con relación a la receta electrónica valenciana, subrayó su validez jurídica así como la integración entre las oficinas de farmacia, los colegios farmacéuticos y la Agencia Valenciana de Salud en aras a homogenizar su uso en el territorio autonómico.

Por otra parte, el consejero valenciano calificó de “locura” la intención del Ejecutivo central de subir el IVA antes del próximo verano. En su opinión, resulta cuando menos “contradictorio” para el Gobierno prever, para este año, un déficit de 15.000 millones de euros al mismo tiempo que la Unión Europea pide a España una reducción de la deuda de no menos de 10.000 millones.

Por esa razón Cervera no dudó en aceptar la propuesta que, al inicio de encuentro, le hizo el presidente de Fenin, Carmelo Sanz, y que consiste en aplicar a los productos sanitarios un IVA superreducido del 4 por ciento.

Asimismo, Cervera se refirió al último pleno del Consejo Interterritorial, en el que las diecisiete comunidades autónomas acordaron con el Gobierno central una serie de medidas para contener el gasto sanitario, entre ellas la reducción del precio de los medicamentos. Pero Cervera dejó muy claro que ése debía ser tan sólo “un primer paso” en el contexto de una estrategia general encaminada a sostener en el tiempo el Sistema Nacional de Salud.

Plan de Infraestructuras de Canarias

Por su parte, Mercedes Roldós, consejera de Sanidad de Canarias, ha presentado en este encuentro el Plan de Infraestructuras sanitarias de Canarias para los años 2011-2016, quien, además, ha realizado un repaso por las iniciativas que su departamento ha llevado a cabo desde la transferencia de las competencias.

Al adquirir las competencias, Canarias se encontró con que la falta de inversión en infraestructuras sanitarias había generado dificultades asistenciales. Para ello, se realizó un “plan de choque” con el objetivo de mejorar lo “más inaplazable”, según Mercedes Roldós. Ese plan consistía en sustituir el Hospital Nuestra Señora del Pino por el Hospital Doctor Negrín, “que era el único en recibir el certificado de excelencia europea +400, un ejemplo del salto cualitativo que realizó la Sanidad en Canarias”.

El nuevo plan previsto para que empiece el próximo año se ha elaborado haciendo una reflexión sobre los logros y fracasos de los anteriores, “a los que dará continuidad”. Para ello se van a “establecer criterios de red para el desarrollo de las acciones futuras y sus correspondientes mecanismos de actualización, adaptar la programación al nuevo marco presupuestario, impulsar mecanismos suficientes para la incorporación de otras fuentes de financiación, ejecutar acciones orientadas a la mejor sostenibilidad de las estructuras físicas y del propio sistema de salud, y explorar fórmulas de construcción y explotación de infraestructuras sanitarias incluidas en la nueva Ley de Contratos del Sector Público”.

Sesión de tarde: turno de Kutz y Lamata

La sesión de la tarde sirvió para que mostraran su visión de futuro los consejeros de Salud de Navarra y Castila-La Mancha, María Kutz y Fernando Lamata, respectivamente.

El consejero castellanomanchego ofreció un mensaje de optimismo al señalar que “con los datos objetivos en la mano, España tiene uno de los mejores sistemas de salud del mundo, construido gracias, o a pesar de, las comunidades autónomas”.

“Confío en la unidad del SNS como un sistema único que gestionamos 17 autonomías”, que, gracias a las transferencias, han podido desarrollar sus infraestructuras y sus propios sistemas de mejor manera que cuando el sistema estaba centralizado, pues ahora “sabemos dónde faltan recursos y dónde los tenemos que dirigir”, indicó.

En este sentido, destacó la trayectoria de Castilla-La Mancha, que “desde las transferencias”, ha pasado de estar a la cola a “superar la media nacional en ciertas infraestructuras y servicios sanitarios”, recordó.

Lamata hizo un repaso por los logros del Plan de Salud regional que ahora toca a su fin y que ha permitido la construcción de 5 hospitales, 60 centros de salud o 192 nuevos consultorios, así como posibilitó dotar a estos centros, y a los ya existentes, de tecnologías punteras, así como la adquisición de 4 helicópteros medicalizados o 25 UVIs distribuidas por la región en una apuesta “por la movilidad, para solventar la lejanía”.

El futuro de la sanidad manchega pasa por el desarrollo de un nuevo plan estratégico, el Plan de Salud y Bienestar Social 2011-2020, que supone un paso adelante en las prestaciones a los ciudadanos y se basa en la unificación de los servicios sanitarios y sociales en un único sistema. “Esta es la clave del nuevo plan”, señaló Lamata, “queremos garantizar la asistencia sociosanitaria a nuestros ciudadanos durante toda su vida”.

Por otro lado, adelantó que el nuevo plan contempla una inversión de 1.300 millones de euros en infraestructuras y dotaciones, así como en la informatización y el desarrollo de proyectos como la historia clínica electrónica o la receta electrónica, muy avanzados ya. Además, resaltó que el futuro de la medicina “estará en la virtualidad, gracias a las consultas por videoconferencia o a espacios virtuales para el diagnóstico”, como el Centro Regional de Radiodiagnóstico puesto en marcha por la Junta.

Además, Lamata hizo referencia a uno de los temas más candentes en la actualidad sanitaria, como es el modelo de gestión mixto público y privado de las nuevas infraestructuras. El consejero señaló que desde el Gobierno de Castilla-La Mancha no se valora ese supuesto, pues consideran que el modelo público es adecuado.

Por su parte, La consejera de Salud de Navarra, María Kutz, explicó el plan estratégico que prepara su departamento y que según destacó “se centra en planificar prospectivamente las necesidades del sistema de salud de Navarra”.

Kutz señaló que “tenemos un binomio concentración-dispersión de la población, por un lado está Pamplona, que es una zona muy poblada, y el resto de la comunidad tiene una población muy dispersa, de ahí la importancia de las nuevas tecnologías”. La consejera subrayó que “nuestro mayor desarrollo tiene que ser lograr la equidad en el acceso a la sanidad por medio de la tecnología”.

“En este sentido”, continuó , “tenemos unidades móviles que se desplazan a poblaciones como Tudela, Estella, etc; y de esa manera podemos realizar resonancias, que vía telemática se informan en el Hospital de Navarra y van directamente a la historia clínica infomartizada de cada uno de los pacientes, de cada uno de los hospitales y de cada uno de los centros de salud”.

También ha destacado la implantación de la historia clínica única, “accesible desde cualquier lugar, en hospitales, consultas externas, centros de atención a la mujer, Salud Mental, e incluso desde la cárcel de Pamplona, que funciona como un centro de salud más”.

En cuanto a los indicadores de salud de la población, la titular del departamento de Salud ha destacado que la “esperanza de vida al nacer en la comunidad foral está continuamente a la cabeza de España y la mortalidad infantil y perinatal se sitúa entre los mejores estándares en relación con las demás comunidades autónomas”.

La clausura de este encuentro corrió a cargo de la viceconsejera de Ordenación sanitaria e Infraestructuras de la Consejería de Sanidad de Madrid , Belén Prado, que subrayó que “el modelo de colaboración público privada nos ha permitido acometer una serie de mejoras en nuestros procesos así como la optimización de una serie de aspectos creando economías de escalas”.

Prado destacó que “este modelo tiene dos ventajas fundamentales: la rapidez, es decir, la capacidad de llevar a cabo los proyectos de las nuevas infraestructuras hospitalarias en un espacio más corto de tiempo que si estuviese financiado exclusivamente por fondos públicos; y el hecho de no incrementar nuestra deuda como comunidad”.