Gestión e innovación

LA MAYORÍA DE LAS AUTONOMÍAS NO AÚNAN LAS DOS VERTIENTES DE LA ASISTENCIA

España podría ahorrar 1.500 millones si optimizara la atención sociosanitaria


Un informe de Antares descubre la necesidad de tomar medidas “estructurales” para frenar el gasto

Javier Barbado. Vídeos: Diego S. Villasante / El Sistema Nacional de Salud (SNS) podría ahorrar al menos 1.500 millones de euros al año si optimizara la atención de los pacientes mayores con más de una patología en situación de dependencia.

Ésta es una de las conclusiones que puede deducirse del informe Claves para la Construcción del Espacio Sociosanitario en España, realizado por la compañía Antares Consulting y que se ha presentado el miércoles 7 en Madrid.

El informe hace una extrapolación de la atención sociosanitaria en los hospitales de Estados Unidos (en concreto de la red conocida como Medicare) y lo traslada al sistema sanitario español. Según esta extrapolación, la sanidad española dispone ahora mismo de 5.316 camas dedicadas a la atención de enfermos que estarían en condiciones de beneficiarse de una atención alternativa sociosanitaria.

A partir de las conclusiones del estudio, Albert Vergés, director general de la Fundación Edad & Vida, entidad colaboradora del análisis, declaró que “la sostenibilidad no es sólo un problema de recursos” sino que “son necesarias reformas estructurales”.

En la misma línea, el presidente de Antares Consulting, Eduard Portella, recordó el problema fundamental que, a su juicio, se planteó en el último pleno del Consejo Interterritorial, mediado el pasado mes de marzo, y que resumió en los “16.000 millones de euros de insuficiencia financiera del Sistema Nacional de Salud”. De ahí que, a su parecer, urja establecer medidas “estructurales” como las sugeridas en el informe en lugar de recortes del gasto como los acordados por los políticos en esa cita, en alusión a la rebaja en el precio de los medicamentos.

“Esa medida sólo facilita un ‘efecto rebote”, aseguró Portella, quien desveló haber recibido solicitudes de al menos tres empresas que piden asesoramiento sobre la nueva situación.

Sensibilizada con la solvencia del sistema sanitario, la consultora encargó la elaboración del informe a sus áreas de trabajo hospitalaria y sociosanitaria, que encabezan Vicente Gil y Montserrat Cervera, respectivamente. Para esta última, existen “múltiples causas, dimensiones y circunstancias” a la hora de abordar este tipo de asitencia que no pueden ser abordadas con un “sistema rígido” como el que funciona en la actualidad.

Ambos ponentes señalaron otras “barreras”, constatadas en el informe, que obstaculizan la adopción de un nuevo modelo como el que se propone. Por ejemplo, frente a la recomendación de un sistema de financiación mixta, en este momento el SNS dispone de una “financiación disociada”, de modo que se descubre una excesiva inversión en centros hospitalarios en detrimento de la atención domiciliaria y social, de menos peso. Lo óptimo –explicaron– residiría en una “financiación conjunta”, algo inviable si se dispone de “dos redes de recursos rígidas”.

Preguntada por la al menos teórica fusión de las competencias de sanidad y política social en el Ministerio que dirige Trinidad Jiménez, Cervera dejó caer que por el momento responde más a una declaración de intenciones que a una comunión en el funcionamiento de los dos campos.

En cuanto a las comunidades autónomas que unen ambos, salieron a relucir Extremadura y Castilla-La Mancha, aunque también se citó a otras con iniciativas más o menos particulares en esta materia. De hecho, Gil puso el acento en la necesidad de “construir órganos conjuntos para elaborar y gestionar las políticas sociosanitarias”.

Pregunta de Miguel Simón Expósito

Por su parte, Miguel Simón Expósito, director general de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia de Extremadura, aprovechó su asistencia a la jornada para preguntar sobre la manera de paliar las necesidades detectadas en la población sin que ello suponga un gasto difícil de asumir, a lo que Gil le respondió que debería invertirse o “desviar” partidas de financiación a los puntos que sugiere el informe, y buscar después en el “retorno” la compensación, como se ha demostrado en los modelos empleados en otros países.

El propio Vergés recalcó, durante su turno introductorio, la precariedad con que puede toparse la sanidad española de no asumir reformas de gran calado como las sugeridas. Entre otras cosas, recordó que debemos tener en cuenta que “de aquí a 40 años, España contará con 16 millones de personas mayores de 65 años”, de lo que “se puede deducir que el gasto público en Sanidad crecerá de forma exponencial poniendo en peligro la sostenibilidad del sistema”.

“El diez por ciento de la población capitaliza el 40 por ciento de las consultas”

El estudio constata que el patrón de las necesidades de atención sanitaria y social ha cambiado “radicalmente” en este siglo. Así, el aumento de las personas con enfermedades crónicas y pluripatologías que a su vez generan dependencia, “es un fenómeno de creciente extensión que requiere un cambio profundo en las formas de atención actuales, todavía basadas en un modelo pensado para la atención a las enfermedades agudas”, indicaron los autores.

Como ejemplo, España sólo cuenta con 0,8 camas en hospitales de larga estancia por cada 1.000 habitantes, un 40 por ciento menos que la media europea, afirmó Gil. Además, “el actual modelo implica que el diez por ciento de la población capitalice el 40 por ciento de las consultas médicas”, añadió.