Gestión e innovación

EL ACTUAL NO TIENE EN CUENTA AL PACIENTE COMO CENTRO DEL SISTEMA

Expertos abogan por un “cambio de mentalidad” en la gestión sanitaria


Encuentro entre especialistas en enfermedad cardiovascular organizado por el Instituto Cardiovascular Novartis y Medtronic

Redacción. Madrid / Según numerosos expertos, el sistema sanitario español se ve influenciado por una serie de tendencias sociales, económicas y sanitarias que hacen necesario replantear la gestión que se estaba llevando a cabo hasta ahora en los centros e instituciones médicas.

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Alfonso Castro Beiras.

Ésta es al menos la conclusión que se deduce del encuentro entre especialistas en enfermedad cardiovascular que han participado en la Segunda Reunión Círculo para la Innovación en Gestión Sanitaria de Enfermedades Cardiovasculares, que organizan conjuntamente el Instituto Cardiovascular Novartis y Medtronic.

El encuentro ha sido moderado por Alfonso Castro Beiras, jefe de Servicio de Cardiología del Complejo Hospitalario Juan Canalejo (La Coruña) y presidente del Consejo de Gobierno del Instituto Cardiovascular Novartis, y José Alberto San Román, Jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Clínico de Valladolid y director del Instituto de Ciencias del Corazón (Icicor).

Castro Beiras defiende que “el nuevo modelo de gestión sanitaria deberá tener en cuenta la necesidad de la regionalización de las enfermedades cardiovasculares en áreas donde se concentren las facilidades para tratarlas en el momento que se necesite y con la máxima calidad; la necesidad de contar con centros específicos para determinados problemas que exijan la concentración de recursos y conocimientos; y la necesidad de la continuidad asistencial en el paciente, incluso fuera del centro sanitario”.

Según San Román, “la mejora de la eficiencia es uno de los puntales clave del nuevo modelo. La mayoría de centros sanitarios españoles se caracterizan por seguir un enfoque organizativo vertical, es decir, por especialidades. En este tipo de modelo de gestión, cuando el paciente llega al ambulatorio o al hospital tiene que pasar por profesionales que dependen de diferentes servicios, con diferentes formas de organizarse, con problemas de compatibilidad de horarios, de pruebas, etc. Esto, evidentemente, provoca un retardo en el proceso asistencial del paciente y hace que sea menos eficiente”.

Uno de los asuntos que ha centrado la reunión ha sido la necesidad de impulsar un cambio de gestión sanitaria hacia un modelo horizontal o por procesos. Esto supondría, según Castro Beiras, “colocar al paciente en el centro del sistema sanitario y ofrecerle una atención asistencial completa y continua, mediante la creación u organización de áreas que permitan ver el proceso de diagnóstico y tratamiento del paciente en su totalidad, desde el momento en que éste entra en el centro hospitalario hasta que llega a su hogar”.

“Sin duda alguna conseguir esta evolución requiere un cambio de filosofía en las mentes de los profesionales médicos”, ha matizado San Román. “Lo ideal es que el paciente cardiovascular llegue al centro o al ambulatorio y que un área coordine todos los procesos por los que éste deberá pasar. Esta forma de gestión es mucho más rápida y eficiente que la de un modelo de gestión vertical”.

Según lo comentado en el encuentro, para lograr diseñar este modelo de funcionamiento será necesario tener en cuenta los siguientes puntos: proporcionar información y formar a la sociedad en lo referente a los aspectos relacionados con su salud para que el paciente se implique activamente en la mejora y cuidado de la patología; contar con profesionales médicos formados y cualificados que conozcan las ventajas e inconvenientes de las tecnologías disponibles, capaces de saber escoger la más adecuada para cada caso, pues esto llevará a una óptima gestión de los recursos; organizar grupos multidisciplinares enfocados a la atención rápida y eficiente de las diferentes patologías cardiovasculares; buscar formas de hospitalización que resulten más eficientes y que aceleren los procesos. Por ejemplo, mediante consultas de alta resolución, hospitales de día, unidades de corta estancia, hospitalizaciones a domicilio, etc; controlar y evaluar el sistema sanitario continuamente. La autoevaluación del los profesionales médicos permitirá la detección de fallos en la gestión y su resolución, lo que provocará mejoras constantes en la organización.

En palabras de Castro Beiras, “el paso de un modelo a vertical a uno horizontal es un plan ambicioso y complejo pero también imprescindible para lograr una mejora en el sistema sanitario. Está en manos de todos los profesionales médicos, sobre todo de aquellos que se encuentren en puestos directivos o de gerencia, el hacer posible este cambio”.