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Miércoles, 21 de noviembre de 2012   |  Número 65 Año III
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gestión e innovación
LUIS MARTÍ-BONMATÍ, DIRECTOR DEL ÁREA CLÍNICA DE IMAGEN MÉDICA en LA FE DE VALENCIA
“Nos interesa más la función que la anatomía”
Los parámetros fisiológicos completan la información morfológica del escáner

Javier Barbado. Barcelona
La imagen médica no se limita a la morfología de los órganos y sistemas, sino que también proporciona parámetros fisiológicos que revelan si aquéllos funcionan como debieran aunque su apariencia anatómica sea la misma. Aquí reside el cambio de paradigma en la Medicina y el radiodiagnóstico, tal como ha explicado a Publicación de Directivos de la Salud el director del Área Clínica de Imagen del Hospital La fe de Valencia, Luis Martí-Bonmatí, a propósito de una jornada celebrada hace solo una semana en Barcelona con motivo del Día Mundial de la Radiología.

“En el horizonte de la imagen médica se encuentra la visualización, en los ordenadores, de los parámetros biológicos que sean importantes para entender un tumor y para saber si va a responder o no a un tipo determinado de tratamiento, y cuál es el grado del cambio que aquél va a inducir. Esa visualización de propiedades biológicas es la mejor tecnología que tenemos hoy”, concluye el especialista.

Las imágenes en sí mismas, sin más interpretación que la derivada del aspecto morfológico, “ya han dado cuanto podían dar”. “Ahora se trata de extraer información biológica”, razona Martí-Bonmatí, a partir de la señal emitida por el aparato en forma de representación gráfica. “Todas las tecnologías dan una señal; pues bien: tenemos que analizarla, ver cómo cambia tras administrar un producto, o cómo lo hace con el paso del tiempo o al modificar parámetros de adquisición… y de ahí extraemos y visualizamos los datos sobre el funcionamiento biológico”, recalca.

De este modo, es posible el traspaso de una Medicina reactiva al diagnóstico a otra predictiva, esto es, que aplica el remedio antes de que la enfermedad dé la cara. En palabras del experto, hablamos de una suerte de “biopsia virtual” que se anticipa a la manifestación clínica si se practica a su debido tiempo, y, como ejemplo, pone la medición de una serie de variables hepáticas a partir de una imagen médica sofisticada: “Podemos observar, en el parénquima hepático, la concentración de agua –indicaría inflamación–; de grasa –esteatosis– o de hierro –sobrecarga férrica– y todo ello en una sola medida conociendo la interferencia que existe entre esos elementos”, explica. Por lo tanto, “las imágenes ya no son el último paso del proceso, sino el intermedio; el producto final es la medida de las variables, sea la cantidad de vascularización, la concentración de oxígeno, la función cerebral… y esas medidas se obtienen a partir de las imágenes”. Así que hablamos “de un cambio de modelo en el que muchos radiólogos estamos implicados”.

Modelos matemáticos

¿Pero cómo se consigue, a partir de una imagen, medir la concentración de un producto o el cambio cuantitativo de una variable para interpretar lo que sucede en el organismo del paciente? “Aplicando a la imagen digital modelos matemáticos o computacionales de extracción de conocimiento”. Esa “imagen derivada” –como la define el propio entrevistado– constituye “la pequeña revolución” médico-científica celebrada por los radiólogos y el resto de especialistas. Y, cuanto más pequeño sea el nivel estructural objeto de estudio, tanto mejor: “En el caso de la imagen molecular, aprovechamos para conocer dónde se encuentran distribuidas, en qué región, las moléculas que nos interesan; si, por ejemplo, quiero ver la próstata, practico una espectroscopia y analizo la concentración de colina en la imagen del parénquima (que, de estar sano, no debería tener). Pero los radiólogos, en un sentido más amplio, usamos toda imagen que posea una consideración biológica, sea una molécula, una estructura celular o una propiedad del tejido”, apunta.

El mensaje con que concluye su reflexión subraya que, más que fijarnos en la técnica que proporciona la información (que puede ser una TAC, un PET, una ecografía o un equipo multimodal), lo que nos interesa se encuentra en el resultado de analizar, procesar e interpretar la imagen obtenida.

 

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