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Martes, 15 de noviembre de 2011   |  Número 42 Año II
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SUGIEREN INCENTIVAR POR OBJETIVOS Y EVALUAR LOS RESULTADOS
Los dirigentes de la salud regionales apuntan a criterios empresariales para gobernar los hospitales públicos
Critican el “baile de directivos” tras los comicios pero admiten la rotación de los cargos

Javier Barbado. Alicante (Comunidad Valenciana)
El consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Luis Rosado; cuatro gerentes de servicios de salud autonómicos y dos altos cargos de las administraciones sanitarias de esta autonomía y de la de Madrid han transmitido el mensaje, en la segunda sesión de las IV Jornadas Nacionales de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), de que los gestores del sistema sanitario público deben disponer de herramientas y de mecanismos similares a los que se utilizan en las empresas privadas, tales como valoración del liderazgo, designación de cargos a partir de criterios objetivos y, por encima de todo, evaluación de resultados y ajuste a los presupuestos dados, expresión esta última del propio Rosado.

De izq. a dcha.: Joaquín Estévez, presidente de Sedisa; Antonio Arroyo, presidente del Colegio de Médicos de Alicante; Luis Rosado, consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana; Antonio Ardid, concejal de Sanidad de Alicante; y Juan Antonio Marqués Espí, director gerente del Departamento de Salud de Alicante, en la clausura de las jornadas.

En su discurso, Rosado desechó hablar de la crisis económica en sentido estricto por cuanto, desde su punto de vista, “los hospitales deben gestionarse exactamente igual” con o sin recesión de la economía, e incluso apostilló que, durante muchos años, el gasto “ha ido por delante” de las partidas presupuestarias y, sin embargo, “parece que solo ahora hay que gestionar de manera eficiente cuando, en realidad, había que haberlo hecho antes”. El foro, clausurado por el mandatario valenciano, ha dispuesto del patrocinio de diversas compañías farmacéuticas como Johnson & Johnson, Carburos Médica, Ferrer, Fresenius Medical Care, Gasmedi, Novartis, Oximesa, Sanofi Pasteur MSD y de la consultora Tea-Cegos, y ha reclutado a un centenar de directivos sanitarios en una doble sesión de jueves y viernes celebrada en el Colegio de Médicos de Alicante.

En la imagen de la izq., Mariano Guerrero, director de Planificación y Proyectos de Ribera Salud y secretario de Sedisa, junto con José Antonio Alarcón, gerente del Servicio Murciano de Salud. En la fotografía de la dcha.: Luis Carretero, gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam); Patricia Flores, viceconsejera de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid; y Albino Navarro, gerente del Servicio Extremeño de Salud, durante la mesa titulada "Los gestores sanitarios en un entorno de crisis económica", celebrada en el segundo día de las IV Jornadas Nacionales de Sedisa.

En todo caso, alentó a los asistentes al acto a que “aprendan a ser empresarios del sistema sanitario público” y traten de afinar su gestión y teñirla de “precisión” como elemento contrario al de variabilidad de la práctica clínica. Además, criticó la proliferación de unidades diferenciales en los hospitales y abogó por hacer lo contrario, esto es, unificar servicios asistenciales e incluso eludir “el derroche tecnológico” ya que, a su parecer, España es uno de los países donde más desarrollo han logrado las agencias de evaluación y, sin embargo, no hay ninguna que dirija su acción a retirar productos del mercado en lugar de a introducirlos.

En la misma línea argumental, Manuela García Reboll, secretaria autonómica de Sanidad de la Comunidad Valenciana, sugirió promover “una nueva relación contractual” con los profesionales de la sanidad, en concreto encaminada a incentivar por objetivos y a la retribución variable: “Que el profesional pueda bajar o subir el 33 por ciento de su sueldo en función de su rendimiento; el hospital es una empresa de servicios públicos y ha de premiarse el esfuerzo”, zanjó. Asimismo, García subrayó el papel de las enfermeras, a su juicio poco aprovechado, y planteó que se traslade a estas profesionales la responsabilidad de ciertas decisiones relacionadas con la farmacia hospitalaria.

En la instantánea de la izq., Julián Pérez Gil, gerente de Osakidetza, junto con Raimon Belenes, director de Innovación de Capio. A la dcha., imagen del público asistente a las jornadas en el salón de actos del Colegio de Médicos de Alicante.

También estuvo presente e incidió en argumentos de parecida índole la viceconsejera de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, Patricia Flores, quien mencionó, entre los planes de la Consejería de Sanidad de esta autonomía, “cambiar la ley de contratación e ir hacia compras centralizadas; estandarizar el valor de los productos sanitarios –precisó que, en la región, se han observado diferencias de hasta el 30 por ciento en el precio de los medicamentos según de qué hospitales se trate–; hacer un plan para reducir el absentismo; promover los contratos temporales; abordar el trato de los crónicos y los espacios sociosanitarios y enfocar la atención en la gestión de los recursos y no tanto en los procesos”.

¿“Despolitizar” el mando de los centros?

Dos de las cuestiones que más acalorado hicieron el debate fueron los criterios idóneos para nombrar a los gerentes, por un lado, y la necesidad de “despolitizar” la labor de los directivos del sector, por otro. El gerente del Servicio Extremeño de Salud, Albino Navarro, puso como ejemplo de gestión “despolitizada” el éxito en España de la Organización Nacional de Trasplantes, debido a que, en los años 1990 y 1991, “hablamos con los tres principales partidos (PP, PSOE e IU) para que se dejasen los trasplantes fuera del debate político, cosa que no es la única razón del éxito del modelo, pero sí una de ellas”.

Como réplica, Flores advirtió del peligro de desprestigiar la política como medio democrático de organizar y ejecutar decisiones, incluidas las que atañen a la designación de altos cargos directivos en la sanidad. En su opinión, los parámetros objetivos curriculares o de otro tipo no siempre dan con la persona deseable para un puesto directivo; explicó que “cargo de confianza” no es antagónico de “buen gestor” y dejó claro que, en la Comunidad de Madrid, a los aspirantes a directivos “se les ha pedido un currículum, pero nunca una acreditación política”.

En este punto no faltó quien mostró un pesimismo notorio, caso de García Reboll, quien no encontró solución posible a la escasa duración de los cargos directivos y culpó a los medios de comunicación de “manipular la realidad” e “idiotizar” a la opinión pública que, de esta manera, revierte en contra de los dirigentes y fuerza sus dimisiones.

Por otro lado, hubo unanimidad en algunos aspectos de la política que rige el Sistema Nacional de Salud, en concreto el referido a la importancia que debería poseer (y que no posee, entre otras cosas porque le faltan elementos que se lo permitan, a juicio de Flores) el Consejo Interterritorial y, asimismo, el que alude a la falta de liderazgo por parte del Ministerio de Sanidad.

Los miembros del Comité Organizador de las jornadas y de la Junta Directiva de Sedisa posan con el consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Luis Rosado, una vez clausurado el foro.

 En su turno de intervención más prolongado, cada uno de los gerentes autonómicos aprovechó para citar algunas de las medidas anticrisis que se han tomado en respectiva comunidad autónomas. Así, por ejemplo, José Antonio Alarcón, gerente del Servicio Murciano de Salud, mencionó su proyecto de unificar el aprovisionamiento en las nueve áreas sanitarias de la región (lo cual permitirá un ahorro estimado, en 2012, de once millones de euros) y la incorporación de la subasta electrónica, que ha derivado en un ahorro del 1 al 3 por ciento en esta comunidad autónoma y cuyo uso se ampliará a medio plazo.

De manera más exhaustiva, el gerente de Osakidetza, Julián Pérez Gil, citó, uno por uno, los catorce proyectos iniciados en la sanidad del País Vasco aparte de la estrategia general de abordaje del paciente crónico, entre otros la estratificación de los pacientes; el desarrollo de hospitales de subagudos y de la Medicina preventiva; la historia clínica única para Atención Primaria y Especializada; el instituto de investigación para la cronicidad; las iniciativas 2.0 dedicadas a los pacientes; el contrato programa para cada organización sanitaria; el respaldo financiero de proyectos de formación de pacientes para que asesoren a otros enfermos; y la integración entre niveles asistenciales.

Pérez Gil no eludió algunos datos comprometidos para el auditorio como la reducción de cargos directivos en la comunidad autónoma (en Osakidetza se ha pasado de 140 a 22), u otros como la hospitalización a domicilio, que ha supuesto, en términos de ahorro, el equivalente a la construcción, equipamiento y dotación de un hospital de 600 camas.

Actos de Sedisa

En representación de la entidad organizadora de las jornadas asistieron los miembros de su Junta Directiva –que celebró sesión asamblearia en un receso de las jornadas– e intervinieron en las mesas su presidente, Joaquín Estévez; su secretario, Mariano Guerrero; y uno de sus vocales, Raimon Belenes. Además, los miembros de Sedisa aprovecharon la ocasión para formalizar el nombramiento de Juan Pedro Serna como socio de honor, que constituye la máxima acreditación honorífica de la asociación, y para la entrega de tres premios por la publicación de sendos artículos científicos en la revista trimestral Sedisa s.XXI a los autores Rafael Pacheco (primer galardón); Sofía Clar (tercero); y Jordi Colomer (cuarto; lo recogió en su nombre el director de la publicación, Julio Villalobos).

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