¿Quiere recibir la Publicación de Directivos de la Salud en su correo de forma gratuita?
Lunes, 21 de mayo de 2012   |  Número 55 Año III
Acceda a nuestra hemeroteca
MANUELA GARCÍA REBOLL, SECRETARIA AUTONÓMICA DE LA AGENCIA VALENCIANA DE SALUD
“Hace cuatro años nadie hubiera entendido el modelo de gestión compartida”
Considera la gerencia única como un requisito imprescindible para frenar el gasto

Javier Barbado / Imagen: Diego S. Villasante. Toledo
La Comunidad Valenciana ha anunciado este mes que aplicará una fórmula de gestión compartida en todos sus hospitales ante la presión del Gobierno central por que se diera un giro de tuerca más en la política sanitaria autonómica, acorralada por el déficit al igual que en el resto de comunidades autónomas. Este modelo no equivale al denominado Alzira, ya que preserva, por ejemplo, la dependencia directa de los profesionales sanitarios de la Agencia Valenciana de Salud. En realidad, la Administración contrata a un operador externo para que gestione toda clase de servicios hospitalarios como la comida, los utensilios, los aparatos de uso médicos… y le pide un canon a cambio del beneficio que sean capaces de obtener con su prestación. Así lo explica la secretaria autonómica de la citada Agencia, conocida como Nela García, en una entrevista concedida a Publicación de Directivos de la Salud durante unas jornadas organizadas en Toledo por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) con la colaboración de la compañía farmacéutica Pfizer.

Manuel García Reboll atiende a este periódico.

¿El modelo de gestión compartida equivale al modelo Alzira?

No se trata del modelo Alzira. Hay diferencias importantes, y, de hecho, las influencias que recibe de él son únicamente la valentía y la demostración de que haciendo innovación en gestión no solo no pasa nada sino que, por el contrario, se gana mucha eficiencia y los ciudadanos y los profesionales no perciben absolutamente ninguna diferencia, lo cual, en este caso, es muy positivo porque tenemos una salida de calidad.

No es, pues, el modelo Alzira. El modelo Alzira, que disfruta el 20 por ciento de la población de la Comunidad Valenciana, está instaurado en cinco departamentos de salud de los 24 que tenemos. Nació en 1999, recibe el nombre de la primera ciudad donde se implantó (Alzira) y lo que hace es que, en una zona donde hace falta una nueva infraestructura hospitalaria, y resulte en ese momento imposible hacerlo con financiación pública, una empresa privada construye el edificio y lo llena de nuevos recursos, de profesionales, para ejercer la actividad. Y si en Atención Primaria ya se dispone de personal estatutario de la Consejería, lo integra. Ése es el modelo Alzira: pone infraestructuras, pone recursos humanos e integra a los estatutarios.

¿Y el modelo de gestión compartida?

Este modelo es totalmente diferente. Se ha pensado: “Ya está bien de hacer hospitales, ya se han construido los suficientes –hay 33 en la Comunidad–”. Y lo que hacemos es, precisamente, aprovechar esas infraestructuras de las que disponemos (no solo hospitales, también más de 600 consultorios…) y los recursos humanos, para lo cual metemos a un operador externo, a un socio privado que va a gestionar toda la logística, toda la parte que no es puramente la sanidad que percibe el ciudadano: esas pequeñas cosas que el ciudadano tiene cuando ingresa o está en un centro de salud, pero que no son sanidad, como son las sábanas, pijamas, menús, mantenimiento de las instalaciones, cafetería, agua, luz, calefacción… Todo eso son empresas externas que gestionamos desde la pública y que –no nos equivoquemos–, un operador externo privado sabrá gestionarlo mucho más.

Nosotros lo que vamos a hacer es darle el presupuesto cerrado que nos debería costar eso; le quitamos un presupuesto que equivale a la eficiencia de ellos –entre un 10 y un 15 por ciento– y ellos son los que se encargan de gestionar. Y, a su vez, ellos generarán ahorro de esa forma; ellos están acostumbrados a trabajar con este tipo de empresas, y los ahorros, la eficiencia que ellos generen irá en su beneficio, y, a cambio, nos pagan un canon por utilizar nuestro escenario para generar esa eficiencia. Todos ganan: el ciudadano percibe la misma calidad; no hay diferencia entre sus profesionales, que son los mismos y siguen perteneciendo a la Agencia Valenciana de Salud; el socio saca beneficio si es capaz de hacerlo y la Consejería ingresa un canon y garantiza que el gasto es el presupuesto que teníamos inicialmente.

Para el profano en sanidad, da la sensación de que se trata de una solución improvisada, y, de hecho, al parecer se decidió justo antes del puente de mayo.

No, no es para nada improvisada como usted puede imaginar. Una persona muy relevante en el Gobierno valenciano en este momento relacionado con la Sanidad decía que este modelo lo tenía [en proyecto], y, de hecho, nos enseñó unas presentaciones desde el año 2008. Este modelo está fraguado desde hace tiempo. Lo que ocurre es que un ciudadano, hace tres o cuatro años, cuando todavía –incomprensiblemente– se negaba la evidencia de la crisis, no hubiera entendido que diéramos este paso, y, no nos engañemos, hay elecciones cada cuatro años y nadie hubiera entendido que un Gobierno tomara esta decisión cuando ya hace años que se debía haber hecho.

Por lo tanto, en absoluto se trata de un modelo improvisado, pero, dado el revuelo que ha despertado, es evidente que se debía llevar con una discreción exquisita. Se comunicó, desafortunadamente, antes del puente de mayo (el viernes 27 de abril, el presidente del Gobierno en rueda de prensa, tras el Consejo de Ministros, fue quien lo hizo público), y a continuación se hicieron interpretaciones de todo tipo –algunas totalmente desafortunadas y basada en hechos infundados– y se publicitó, en cierta forma, de mala manera. Quizá deberíamos explicar bien las cosas, con absoluta transparencia, porque para nada es improvisado, esto es fruto del trabajo de personas, de recursos humanos y de recursos económicos de la Comunidad desde hace mucho tiempo.

¿Cuándo tendrá reflejo el modelo en el equilibrio presupuestario que se busca?

Inmediatamente. Obviamente, el modelo no se va a implantar antes del 1 de enero de 2013 en los dieciocho departamentos que no son concesiones administrativas. Esto requiere un contrato, un concurso público que se va a hacer por una modalidad novedosa que contempla la ley de contratos públicos, que es el diálogo competitivo. El nombre lo dice todo. Cuando lo que se quiere es hacer un pliego de condiciones de algo totalmente novedoso, que no sabes muy bien si te vas a dejar algo importante o cómo hacer algo importante para el pliego, lo que se hace es seleccionar, previamente, a una serie de empresas; primero se fija claramente cuál va a ser la idea del contrato, y, a continuación, se invita a todos los que pensamos que pueden ser los operadores externos interesados y se abre de una forma directa (a veces puede ser virtual) un diálogo competitivo. Todas las empresas aportan ideas que pueden generar competencia en cuanto a la generación del pliego, es decir, cada uno aporta la idea más adecuada, y nosotros seleccionamos las mejores, las plasmamos en un pliego y eso es lo que, luego, sale a contrato público.

Eso va a llevar unos plazos estipulados por la ley. Vamos a poder hacerlo a lo largo de este año para adjudicarlo a más tardar en noviembre, y, una vez adjudicado o licitado empezar el 1 de enero. ¿Cuándo veremos los resultados? Tan pronto como la empresa nos ingrese el canon, ya dispondremos de un cash, de una liquidez, y, si son capaces de ingresarnos el canon de los años posteriores, se les hace un descuento y tenemos más liquidez todavía. Y a partir de ahí, en cuanto se adjudique, es cuando empieza a generar la eficiencia, pero, de entrada, ya tenemos una liquidez. Ésa es la idea.

Usted ha declarado que, al menos en la Comunidad Valenciana, se ha escogido a los miembros del nuevo equipo de directivos sanitarios a partir de su perfil técnico y no por su relación con la política…

Sí, pero, de todos modos, ser político no significa no ser un buen directivo: en absoluto. Obviamente, cuando se requieren dos cualidades, la posibilidad es estadísticamente inferior. Pero un buen técnico no tiene por qué ser un mal político y viceversa. Nosotros hemos elegido a los mejores directivos sean o no políticos. Hemos decidido meter en los equipos directivos a gente que esté sobradamente cualificada.

Manuela García, durante una jornada sobre gestión en Toledo.

No es sano para un departamento de salud que el directivo esté muchos años. Un directivo puede aportar en el centro todo de sí, como los entrenadores de fútbol, acabar una etapa y empezar en otro departamento y aportar frescura e ideas nuevas. Lo que hemos hecho es cambiar de puesto a algunos de los directivos de que disponíamos para que comiencen a innovar y aporten su experiencia, y hemos incorporado gente de la calle, de la cantera, de los “viveros” de los equipos directivos a departamentos de salud, y aquellos que, por lo que fuera (por cerrar una etapa, porque les hemos bajado el sueldo como se ha hecho con otros sin olvidar que hay cinco millones de parados…), ha considerado que no debía estar, pues nos lo ha manifestado así. En definitiva, en estos momentos están los mejores equipos directivos que podíamos poner y aquellos cuya única motivación (aunque el dinero, lógicamente, nos motiva a todos) es hacer bien las cosas y lograr resultados.

Por último, ¿cree que las gerencias únicas son una respuesta adecuada para contener el déficit?

Nosotros pensamos que es un requisito imprescindible. No puede entenderse una gestión hospitalaria alejada de la Atención Primaria. La hiperfrecuentación, la cantidad de veces que un ciudadano va a un centro de salud o a un hospital en España es muy superior a la del resto del continente, y esto se debe básicamente a dos cosas: que aquí es gratuito (y, por lo tanto, uno no le da el valor que tiene y consume mucho más, del mismo modo que consume más en un restaurante buffete que en otro a la carta; aunque digamos gratuita, en realidad ya lo hemos pagado con nuestros impuestos, pero si uno no aporta valor cuando va a un centro de Atención Primaria, lo frecuenta mucho más), y, por otro lado y muy importante, si la Atención Primaria no está comunicada con la Atención Hospitalaria (que es donde está el gasto)… Obviamente si existe una buena conexión y coordinación entre ellos y la Atención Primaria es más resolutiva (que lo es), se evita el gasto derivando al paciente al hospital. La gerencia única es “sí o sí” un requisito imprescindible.
| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2018 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com