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Lunes, 17 de enero de 2011   |  Número 23
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DE LA UNIVERSIDAD HEBREW (JERUSALÉN)
Físicos de Israel diseñan campañas de vacunación minoritarias para aumentar su eficiencia
La selección de los vacunados puede acelerar la extinción natural de la enfermedad infecciosa

EP. Madrid
Un grupo de físicos de la Universidad Hebrew de Jerusalén, en Israel, y de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, han desarrollado, por medio de una técnica de mecánica cuántica, una estrategia teórica poco convencional que apuesta por desarrollar campañas de vacunación contra enfermedades infecciosas, como la gripe, intensivas en el tiempo pero limitadas en el número de pacientes que se protegen, de modo que se pueda hacer desaparecer la enfermedad de forma natural en menos tiempo.

El profesor Baruch Meerson.

En concreto, el profesor Baruch Meerson, del Instituto Racah de Física de la Universidad Hebrew, y los profesores Mark Dykman y Michael Khasin, de la Universidad Estatal de Michigan, han elaborado un programa teórico basado en acelerar la extinción natural de la enfermedad infecciosa utilizando la vacunación selectiva.

Según ha explicado el profesor Meerson, “cuando una enfermedad infecciosa se extiende en una población, ciertos grupos enferman y la mayoría de los infectados se recuperan de la enfermedad y se inmunizan ante ella”. “Por otra parte, sin embargo, los individuos infectados pueden propagar la enfermedad entre la población a través de contactos con individuos susceptibles de contraer la infección”, matizó.

Así, apuntó, “para reducir el avance de la infección, se puede vacunar a todos los individuos susceptibles”. “Si todos tienen la voluntad de vacunarse y hay suficientes vacunas para todos, la campaña de vacunación podría erradicar la enfermedad con efectividad”, concluyó.

”Sin embargo, con mucha frecuencia una gran parte de los individuos susceptibles de contraer la enfermedad se niegan a vacunarse. Además, una vacuna puede ser un medicamento caro de producir en pequeñas cantidades o difícil de almacenar”, señaló.

Cómo manejar este tipo de barreras es el problema que han tratado de resolver estos físicos, quienes sugieren una estrategia de vacunación óptima para acelerar, lo máximo posible, el proceso natural por el que la enfermedad desaparece.

‘Picos’ y variaciones estacionales

En esta estrategia, la vacunación debe dirigirse a las poblaciones más susceptibles de enfermar (es decir, los niños) en periodos de vacunación breves pero intensos, ajustados para coincidir con los ‘picos’ y descensos de las olas de expansión de las enfermedades infecciosas. También deben tenerse en cuenta para diseñar el calendario de vacunación los momentos en los que la enfermedad sufre una variación estacional (como el catarro común).

Según Meerson, el modelo matemático que utilizaron en su análisis es similar a un modelo de mecánica cuántica que estos físicos utilizan al estudiar la dinámica de partículas microscópicas como los electrones en trampas microscópicas. Observándolo, descubrieron que la vacunación selectiva puede limitar el “escape” de microorganismos infecciosos y permitir que la enfermedad desaparezca por un proceso natural.

Aunque aún no cuentan con un modelo basado en datos del mundo real, los físicos dicen que sus cálculos demuestran que vacunar sólo a un pequeño porcentaje de la población podría reducir el tiempo que se tarda en erradicar una enfermedad de los actuales cinco meses a un periodo que oscilaría entre los tres y los cuatro meses.

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