¿Quiere recibir la Publicación de Directivos de la Salud en su correo de forma gratuita?
Martes, 20 de septiembre de 2011   |  Número 38 Año I
Acceda a nuestra hemeroteca
CARLOS ZULUETA, GERENTE DEL HOSPITAL DE DONOSTIA (SAN SEBASTIÁN)
“El gestor debe reenfocar su labor en la seguridad clínica””
Considera que las medidas de contención económica a corto plazo son necesarias

Javier Barbado. Lerma (Burgos)
Médico forense y gestor muy experimentado, el entrevistado analiza la situación económica y la reacción de los administraciones autonómicas que, en lo que atañe a la sanidad, considera “bastante digna”. Recuerda que no basta con tomar medidas a corto plazo, pero recuerda que éstas también son necesarias, y pone como ejemplos la encaminadas a reducir el gasto farmacéutico. Además, cita las unidades de gestión clínica del Hospital de Donostia, San Sebastián, como modelos de trabajo capaces de reconciliar economía y seguridad del paciente, o, en otras palabras, ejercer la Medicina de la mejor manera posible a partir de los recursos disponibles.

Zulueta explica cómo mide el gerente la seguridad clínica.

El entrevistado analiza la estrategia vasca para crónicos.

Queremos que nos hable, en primer lugar, sobre un concepto tal vez demasiado amplio, la seguridad clínica en un centro hospitalario, pero aplicado al que usted dirige. ¿Se trabaja este aspecto de manera especial?

Bueno, nosotros estamos haciendo, dentro del Hospital de Donostia, una apuesta importante con implicación de todos los estamentos (la Dirección, los servicios, unidades de Enfermería…) en la seguridad clínica. Consideramos que la seguridad clínica, además de evitarnos todos los efectos adversos que comporta nuestra actuación (iatrogenia), es el mejor elemento para que se impliquen los clínicos en lo que se llamaba, y se sigue llamando, gestión de la calidad.

Pueden ponerse varios ejemplos como la propia evitación de efectos adversos, la transfusión segura, lavado de manos… Es decir, hay una serie de acciones en este sentido. Además, tenemos un plan anual que vamos revisando, de modo que existe una potente implicación.

Seguridad clínica entiendo que es equivalente a seguridad del paciente.

Sí; la seguridad del paciente tiene que ver con todas aquellas actuaciones que nosotros realizamos y que tienen un riesgo, el cual hay que evitar y desarrollar actuaciones concretas para ello: desde la infección hospitalaria a errores por la medicación, caídas… En fin, muchísimas cuestiones que tienen que ver con lo que entiende, como digo, por iatrogenia, es decir, las actuaciones secundarias o indeseables que afectan al paciente a cuenta de nuestra actuación.

¿Cómo controla un gerente de hospital todo esto?

Nosotros tenemos una Comisión Central de Seguridad que se reúne periódicamente y hay un plan de Seguridad. Existen, a su vez, subcomisiones de Seguridad en cada uno de los servicios. En función de los planes que se establecen anualmente, y del cumplimiento de esos planes, vamos viendo. Y luego por medio de la detección de efectos adversos.

Este año vamos a hacer una acción que creo que es innovadora: tal como se hizo en su momento con el tema laboral, se trata de elaborar un mapa de riesgos. Ya existe una tasación que mide los tipos de riesgo que son más habituales; pero no se ha hecho, de forma sistemática, en un hospital del tamaño del nuestro (estamos hablando de un hospital de más de 1.000 camas), ese mapa en todas y cada una de las áreas y para cada una de las variables que tienen que ver con la seguridad, es decir, cruzar variables, y de cada una de ellas, sacar un mapa que nos permita, después, hacer actuaciones y priorizar actuaciones de forma precisa en ese sentido.

Pero, como digo, los mecanismos por los que nos llega la información a nosotros son las Comisiones de Seguridad, que es donde se evalúa y se hace el seguimiento de las acciones de seguridad y de los efectos adversos.

Desde el punto de vista sanitario, el País Vasco es conocido ahora mismo por su estrategia para la atención y asistencia del enfermo crónico. ¿Cómo se refleja en el hospital que dirige y cuál es su opinión sobre esta apuesta de la Consejería?

Empezaré por la labor del consejero. Yo creo que nuestro consejero de Sanidad, Rafael Bengoa, ha sido preclaro y se ha anticipado a uno de los problemas que, por fin, también están asumiendo el resto de las comunidades, y que tiene que ver con que va a cambiar el paradigma de la actuación del sistema sanitario. A cuantos tengan interés en este asunto, les recomiendo las estrategias desplegadas en Euskadi para acometer el problema de la cronicidad.

Nosotros estamos muy bien preparados para lo que se llama “actuaciones de rescate” con el paciente, es decir, lo que es la patología aguda. Pero no lo estamos para la patología crónica, y nuestras actuaciones no son las más adecuadas. Entonces, lo que se plantea es ir modificando el sistema sanitario para conseguir una adaptación al nuevo perfil de paciente, que es el paciente mayor y pluripatológico, y que tiene que ver con el envejecimiento de la población, las mayores expectativas de vida y, como digo, otro tipo de paciente.

Zulueta explica cómo salir de la crisis económica.

Así, por ejemplo, es frecuente ver la complicación de un anciano que llega a urgencias, se le hospitaliza, le ven tres o cuatro servicios… cuando, probablemente, con actuaciones muchísimo más sencillas preventivas y predictivas se hubiese evitado esa situación. En ese sentido, hay una serie de estrategias, en concreto catorce proyectos estratégicos que están bastante avanzados y que creo que tienen un impacto importante en la modificación de nuestro sistema.

¿Qué estrategias se han diseñado en este aspecto en el Hospital de Donostia?

En el Hospital Donostia, concretamente, tenemos una de las unidades de gestión clínica que se denomina Unidad de Frágiles y Convalecientes, y que se ha enfocado en esa dirección. De este modo, imbricándose con lo que es el espacio sociosanitario, con Atención Primaria, hemos identificado a este tipo de pacientes, a los que llamamos frágiles a diferentes niveles, y estamos haciendo actuaciones sanitarias específicas. La Enfermería también está modificando su forma de actuar con otro enfoque –lo que llamamos los nuevos roles de Enfermería– que tienen que ver con estas actuaciones (autocuidados del paciente…): otro tipo de enfoque, en fin, totalmente diferente.

El proyecto O-sarean, que dirige su colega Pablo Arbeloa, es otra de las iniciativas “estrella” en el País Vasco…

En efecto, se están utilizando las tecnologías de la información de forma adecuada para atender a los pacientes. Las actuaciones no presenciales (por medio de los call center, etc.), nos van a permitir acometer toda una demanda que, de otra forma, ahogaría el sistema. Es un gran adelanto: la telemedicina, la telemonitorización, la educación a distancia…

A la hora de analizar el perfil del directivo de la salud, se observa una dicotomía entre la formación clínica y la puramente administrativa. ¿Qué condiciones son preferibles, en su opinión, para gestionar equipos de sanitarios?

En realidad llevamos más de veinte años con lo que se ha llamado el “acercamiento” entre la cultura clínica y la cultura de gestión. La gestión clínica viene a ser eso, de alguna forma: el pensamiento de “yo al paciente le tengo que dar lo mejor dentro de los recursos disponibles”. Es decir, poner el factor económico en las decisiones clínicas, porque, claro, si estamos hablando de sostenibilidad y de recursos limitados, eso se ha de tener en cuenta. Ahora, el administrador también tiene que reenfocar su visión hacia la clínica, es decir, hacia la seguridad y la efectividad; eso es legítimo y tiene que considerarse frente a lo que sería un enfoque más de eficiencia.

En este sentido, en el Hospital de Donostia estamos avanzando en las unidades de gestión clínicas. Dentro de lo que sería el negocio asistencial (estaría después la investigación y la docencia), hemos distinguido cinco grandes parcelas: el paciente frágil y convaleciente (el paciente crónico); el paciente agudo (el fundamental); el paciente oncológico; el paciente infantil; y la mujer. Estamos haciendo esta clase de agrupaciones; ya se ha constituido una unidad de gestión clínica potente que es el Instituto Oncohematológico; tenemos otra unidad de gestión clínica en ese sentido, que es la de los pacientes frágiles y convalecientes; vamos a proceder a hacer otra de Pediatría y otra más de Ginecología. También habrá otro tipo de unidades de gestión clínica de servicios, o de agrupaciones de servicios, dentro de lo que son los agudos (porque tienen entidad y tienen potencial de gestionarse), pero lo dicho es el esquema general en el que nos movemos en el Hospital de Donostia.

Por último y desde un punto de vista general, ¿qué estrategias propone, como gerente de la salud, frente a la crisis económica que pone en riesgo el sostenimiento del sistema sanitario público a largo plazo?

Yo creo que aquí hay dos enfoques. Uno, que es el cortoplacista, que es necesario; es decir, si a uno le preguntan dónde le gustaría que estudiase su hijo, en qué Universidad, si pública o privada, y la respuesta es que mi hijo ha de comer hoy, eso equivale a “pan para hoy y hambre para mañana”. O sea que hay que resolver el corto plazo, y estas medidas no tienen por qué ser las mismas ni estar en contradicción con las de largo plazo.

Las medidas a corto plazo todos las conocemos: son medidas de austeridad presupuestaria. En este país, en el Estado español, se ha reducido el sueldo de los funcionarios (si me lo dicen hace cinco años hubiera contestado: “No sabes de lo que estás hablando”), y se ha aceptado. Se han tomado medidas que no han gustado en el ámbito farmacéutico, de concentración y centralización de compras, y, en ese sentido, se ha conseguido detener desviaciones presupuestarias (groso modo, del diez por ciento anual se ha pasado a un uno o un dos por ciento en muchos aspectos).

Pero esas medidas no sirven, probablemente, a largo plazo, y, en ese sentido, la reorientación del sistema sanitario hacia este tipo de nueva demanda que vamos a tener con los paciente crónicos, es, precisamente, lo mejor que podría hacer el sistema. Y eso es lo que creo que están haciendo, en mejores o peores condiciones, todas las comunidades autónomas y, además, con bastante dignidad.

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2018 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com