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Martes, 10 de abril de 2012   |  Número 52 Año III
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EPIFANIO FERNÁNDEZ COLLADO, CATEDRÁTICO DE ENFERMERÍA DE LA UEM
“El recorte del gasto público revaloriza al directivo de la salud más formado”
La crisis obliga a los políticos a escoger a los gestores con mayor preparación técnica

Javier Barbado. Madrid
Para este experimentado catedrático, la gestión enfermera responde tanto a un arte como a una “acumulación” de conocimientos técnicos articulados y desarrollados a lo largo del tiempo. Esto es, en su opinión, el directivo de la salud no solo posee habilidades personales como la empatía, sino también una formación teórica y práctica que le permiten desempeñar su labor coordinadora con más o menos acierto. Por esta razón, pronostica que la restricción del gasto público debida a la crisis económica aporta un valor añadido al candidato a gestor sanitario que, además de experiencia, posee titulaciones académicas orientadas al ejercicio de la profesión.

Epifanio Fernández Collado, fotografiado en su despacho de la UEM.

 Háblenos del Máster que dirige  en Dirección y Gestión en Enfermería en la Universidad Europea de Madrid. ¿Cuando ha comenzado y quiénes pueden cursarlo?

Su puesta en marcha fue en el curso 200-10 de duración de un año (12 meses). Es un programa espejo (puede cursarse en modalidad presencial y on-line, el alumno decide en qué porcentaje).

El Máster Universitario en Dirección  y Gestión en Enfermería está destinado a profesionales de Enfermería con experiencia clínica y/o en gestión, interesados en el conocimiento de las innovaciones y mejoras en la gestión de las instituciones sanitarias, así como con interés en la investigación y sensibilización con las buenas prácticas y respecto a los derechos de los ciudadanos.

¿Por qué es necesaria una formación en Dirección y Gestión para los Enfermeras?

La necesidad de formar enfermeros expertos en el área de Gestión de Servicios de Enfermería, viene dada, en primer lugar, por la posición estratégica que tienen estos profesionales en el sistema de salud, ya que es imposible su mejora sin la participación de las enfermeras y, en segundo lugar, para garantizar la adecuada utilización de los recursos y la calidad de los cuidados.

La propuesta de especialización que hemos puesto en marcha en la Universidad Europea, es el resultado de una decidida voluntad de la suma de esfuerzos y recursos, dirigidos a ofrecer una formación de calidad de las técnicas y conocimientos propios de la función directiva y pretende contribuir al desarrollo de competencias de los profesionales de Enfermería, que se preparan para desarrollar puestos de responsabilidad en el ámbito de la gestión en las instituciones sanitarias y, de una manera especial, en la gestión de cuidados.

¿Qué naturaleza tiene este Máster?

El Máster Universitario en Dirección y Gestión en Enfermería tiene naturaleza de profesionalización e investigación. Está avalado por las necesidades del mundo profesional de directivos y profesionales capaces de tomar decisiones, y dirigir con éxito y responsabilidad instituciones sanitarias en entornos cambiantes e internacionales donde la innovación y la gestión de las personas marcan la diferenciación y el éxito.

La finalidad del título es la adquisición por parte del estudiante de una formación avanzada, de carácter especializado en el ámbito de la Dirección y la Gestión en Enfermería. Para ello, los objetivos que se plantean se orientan en una doble dirección. En primer lugar, la profesionalización: por una parte se pretende dotar al estudiante de una formación actualizada acerca de los últimos avances en la profesión, y en concreto en el área de la Gestión en Enfermería, que le capacite como directivo para asumir todas las tareas que requiere la práctica profesional en la Dirección y Gestión de los Servicios Enfermeros. Y, en segunda instancia, la investigación:se trata de proporcionarle los conocimientos sobre metodología científica necesarios para desenvolverse como investigador en el área de la Gestión de Cuidados en el ámbito del Sistema Nacional de Salud, en diferentes contextos de la práctica, ofreciéndole las herramientas que debe manejar para poder participar, desarrollar o dirigir proyectos de investigación en estos campos específicos del conocimiento.

¿Por qué debería apreciarlo el cargo político que nombra a los directivos de Enfermería en cada comunidad autónoma?

Cada vez más, la búsqueda de la eficacia y de la eficiencia de los sistemas sanitarios exigen profesionales cualificados en nuevas formas de gestión de recursos y de personas, de la gestión clínica, de la provisión y prestación de servicios, que se preparan para dedicar su esfuerzo a la dirección, gestión y organización en la planificación, la compra y contratación de servicios de salud, el diseño de los sistemas de información y la gestión del conocimiento sanitario. 

La introducción de las habilidades de dirección y gestión en el manejo y gobierno de las Instituciones sanitarias se ha hecho más necesaria en las últimas décadas, especialmente a raíz del crecimiento exponencial de las necesidades y de la restricción del gasto público, del que dependen los sistemas sanitarios en muchos países. De ahí que las necesidades formativas en el ámbito de la gestión de los servicios de salud son cada vez mayores.

Así pues, es necesario que los profesionales que trabajan en este sector conozcan las técnicas y los procedimientos básicos de la gestión asistencial, para poder adquirir una experiencia práctica adecuadamente supervisada.

¿Qué salidas ofrece a los estudiantes del Máster?

La realidad del mercado laboral en el contexto de la Dirección y Gestión de Instituciones Sanitarias, nos muestra claramente la cantidad de puestos de trabajo que actualmente existen en el mercado (muchos de ellos se  desarrollan desde hace décadas) y que, sin embargo, no cuentan con un apoyo académico real que los respalde, en el ámbito de Atención Especializada, Atención Primaria, centros sociosanitarios, tanto en el campo de los servicios públicos como privados. Algunos ejemplos son:direcciones de Enfermería; subdirecciones de Enfermería; coordinadores de Enfermería; adjuntos a la Dirección; supervisores generales; supervisiones de Unidad; responsables de Equipos; responsables de Proyectos; directores técnicos, jefes de Planta, jefes de Departamentos, jefes de Recursos Humanos, jefes de Atención al Usuario, jefes de Gestión de Admisiones…

Algunos de sus colegas reconocen que los médicos continúan acaparando el poder ejecutivo en el sector sanitario, por ejemplo en los hospitales. ¿Está de acuerdo?

En la actualidad, las relaciones en las organizaciones sanitarias no se sustentan en las mismas coordenadas de médico-enfermera que en décadas anteriores. Los gestores no sólo son médicos y las funciones que desempeñan ambos no son excluyentes.

A lo largo de la historia, la jerarquización del conocimiento aprendido por las enfermeras tiene su origen en los profesores médicos. Las limitaciones y los techos académicos para las enfermeras han tenido, en las últimas décadas, una transcendencia definitiva para establecerse las relaciones de poder entre el médico y la enfermera y sus roles en la gestión.  El desempeño de la función directiva en las organizaciones sanitarias no ha tenido el reconocimiento adecuado a las aportaciones que las enfermeras vienen haciendo.

Actualmente, las relaciones de poder se encuentran en un contexto diferente, donde las realidades, visiones y conceptos son distintos. Cuando nos referimos o hablamos de conceptos y responsabilidades, es importante señalar el de “Gestión en Enfermería”. Podríamos decir que nos encontramos ante un sustantivo y una acción. Esto es, como el sujeto o sujetos responsables del éxito o fracaso de la gestión de los cuidados de Enfermería. Me refiero a quienes dirigen la acción profesional hacia un objetivo predeterminado. También podríamos decir que la Gestión en Enfermería es entendida como un proceso, como un conjunto de principios y funciones claves. Es el ejercicio de la función directiva, la coordinación de los recursos, el proceso de toma de decisiones, la definición de la misión y la visión, es decir, el rumbo de los cuidados en Enfermería. Esto nos conduciría necesariamente a dar cuenta de los principios que las enfermeras han utilizado y que han posibilitado una gestión de excelencia.

La acción de la Enfermera Gestora tiene un “rol propio” y un “rol compartido” que requiere del aprendizaje y del desarrollo de competencias integradoras. La acción propia se relaciona con su propio ámbito de decisión sobre profesionales, actividad de cuidados, usuarios y sus derechos y la gestión del conocimiento. Pero debe asumir, su responsabilidad compartida (las prestaciones, la equidad, el gasto y la calidad) sobre efectividad en la provisión de los servicios, gestión de profesionales y recursos, satisfacción de los ciudadanos y  profesionales.

Las soluciones que deben buscarse deben ser pensadas en término de redes y sobre todo de cara al ciudadano en calidad. A la clínica se le debe aportar agilidad, ayuda, gestión de conocimiento, eficacia… En la Gestión se espera de las enfermeras gestoras que tengan una visión global de los procesos aportando información y eficiencia. Por último, con vistas a las soluciones para tener en cuenta en relación con la informática, debe buscarse la robustez y seguridad de la red. Este nuevo rol gestor requiere del desarrollo de competencias integradoras.

¿Qué avances ha presenciado en su profesión en este sentido con el paso del tiempo?

Para analizar el avance del camino recorrido por las enfermeras es necesario dar cuenta de la historia de la gestión de las enfermeras. Y la historia nos remite a la idea de que, si bien la Gestión en Enfermería es un arte, también es un conocimiento organizado y acumulativo, y que solamente a través de este conocimiento científico y del conocimiento práctico ha podido ser mejorado. Luego mi posición, necesariamente, defiende que las gestoras de Enfermería provienen tanto de los conocimientos y prácticas actuales como de las pasadas. Nuestras enfermeras gestoras, con sus buenas prácticas, han contribuido a generar conocimiento significativo a lo largo de la Historia, y las nuevas han asumido que las relaciones de trabajo son relaciones de producción y no relaciones sociales.

Los nuevos líderes asumen que el entorno de trabajo está regido por acuerdos retributivos para producir. Existe acuerdo de voluntades para cuidar y por ello se reciben unas retribuciones. Las relaciones de trabajo fomentan la competencia. Por esta razón, los nuevos líderes son  individuos “humanos para la tarea y la responsabilidad”, y se es humano en el hablar, en el conversar, en el dialogar, en el reconocimiento del otro…

El momento actual permite a las enfermeras desempeñar diferentes responsabilidades en las organizaciones sanitarias: las relaciones de poder entre médicos y enfermeras ya no se sustentan en la jerarquización del conocimiento médico.

Sitúe al profano en el mundo académico en el llamado Plan de Bolonia, y, en particular, en cómo afecta al futuro enfermero en España.

El Plan Bolonia (Espacio Europeo de Educación Superior) se plasma en España en el Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, en el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales, se profundiza en la concepción y en la expresión de la autonomía universitaria, y, además, son las propias universidades las que crean y proponen, de acuerdo con las reglas establecidas, las enseñanzas y títulos que hayan de impartir y expedir, sin sujeción a la existencia de un catálogo previo establecido por el Gobierno, como hasta ahora era obligado.

Este decreto adopta una serie de medidas que, además de ser compatibles con el Espacio Europeo de Educación Superior, flexibilizan la organización de las enseñanzas universitarias, promoviendo la diversificación curricular y permitiendo que las universidades aprovechen su capacidad de innovación, sus fortalezas y oportunidades. La flexibilidad y la diversidad son elementos sobre los que descansa la propuesta de ordenación de las enseñanzas oficiales como mecanismo de respuesta a las demandas de la sociedad en un contexto abierto y en constante transformación.

Por otra parte, el Plan Bolonia (la nueva organización de las enseñanzas universitarias) responde no sólo a un cambio estructural sino que, además, impulsa un cambio en las metodologías docentes, que centra el objetivo en el proceso de aprendizaje del estudiante, en un contexto que se extiende ahora a lo largo de la vida. Estos nuevos procesos que se inician y que permitirán compartir “buenas prácticas” entre comunidades autónomas producirán las sinergias necesarias para un cambio positivo en la Universidad.

¿En qué consiste la nueva estructura de las enseñanzas universitarias?

Las nuevas enseñanzas universitarias se estructuran en Grado, Posgrados (Máster Universitario) y Doctorado. Las antiguas denominaciones de Diplomado y Licenciado desaparecen y han dado paso a una nueva denominación para todas las disciplinas académicas: Graduado. A partir de ahora, la denominación académica será de “Graduado en Enfermería”. Estamos hablando de tres niveles académicos que conducen a tres títulos oficiales diferentes: un primer ciclo de cuatro años que finaliza con el título de Graduado en Enfermería; un segundo ciclo de posgrados Universitarios Oficiales que recibe el nombre de Máster Universitario, y un tercer ciclo de Programa de Doctorado que se denomina Doctor por la Universidad correspondiente que lo imparte en el programa de Enfermería. Dichos títulos tienen validez académica y profesional en todo el territorio nacional.

¿Cómo afecta al futuro Enfermero en España?

En el mundo profesional de la Enfermería, el Espacio Europeo de Educación Superior es una sorpresa y un gran desconocido. La preocupación en las últimas décadas ha estado centrada en la carrera profesional y en el desarrollo de las especialidades. En el ámbito académico, desde la incorporación de los estudios a la Universidad en el año 1977, se han preparado promociones de Diplomados en Enfermería como ciclo terminal de tres cursos académicos y que no podían continuar para obtener la Licenciatura o el Doctorado en Enfermería porque no existían. El camino obligatorio seguido para el desarrollo académico de los enfermeros ha sido el hacer otra licenciatura para poder obtener posteriormente el Doctorado.

En el momento actual, gracias al llamado Plan Bolonia, los Diplomados no tienen techo académico, incluso sin ser Grado en Enfermería, pueden continuar estudiando un Máster Universitario y el Doctorado en Enfermería. Los Títulos del Plan  Bolonia tienen reconocimiento en toda la Unión Europea.
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