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Viernes, 26 de julio de 2013   |  Número 82 Año IV
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gestión autonómica
ES LA FÓRMULA MÁS EFICIENTE
El área integrada de Ourense, primera con unidad de gestión en Oncología
Más de 50 especialistas departen sobre la atención integral de la enfermedad

Redacción. Santiago
El Servicio de Oncología Médica de la Estructura Organizativa de Gestión Integrada (EOXI) de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras, será el primero en Galicia en constituirse como Unidad de Gestión Clínica de Oncología y Cuidados Continuos, una modalidad de gobernanza intrahospitalaria que se va a extender en los centros de esta comunidad autónoma y que se postula como la opción más eficaz y eficiencia de abordar el diagnóstico y tratamiento del cáncer.

La responsable del Área de Gestión Integrada
de Ourense, Eloína Núñez.

Así, las unidades de gestión clínica oncológicas permitirán dispensar una atención integral de calidad y multidisciplinar a los pacientes con cáncer, que es el objetivo común de los especialistas reunidos en la jornada “Hacia un abordaje integrado y eficiente en el tratamiento del cáncer: Avances y perspectivas desde Galicia”, celebrada en el Salón de Actos de la Consejería de Sanidad autonómica y organizada por el Servicio Gallego de Salud (Sergas) con la colaboración de GlaxoSmithKline. Más de 50 oncólogos y otros especialistas vinculados con el abordaje del cáncer se han reunido en una jornada orientada a difundir las experiencias en gestión clínica del cáncer que se llevan a cabo en diversos servicios de salud regionales del país, así como a promover la reflexión y el debate sobre las dificultades y fortalezas de los nuevos modelos.

La Oncología personalizada constituye una de las mayores esperanzas para los pacientes con cáncer. Supone identificar, dentro de la rutina asistencial, los factores clave que determinan que un tumor aparezca o que responda bien a un tratamiento o a otro. Además puede desempeñar un papel crítico en el sostenimiento del sistema, pues no hay fármaco más caro que el que no funciona.

Éste es uno de los objetivos de las Unidades de Gestión integral Oncológica que se postulan como modelo por seguir para una gestión eficiente. En estas unidades, el paciente si sitúa en el centro y, a su alrededor, se organiza el trabajo.

Juan Jesús Cruz, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), ha planteado “el peligro que corre la sostenibilidad del sistema nacional de salud y que una de las formas de hacerlo más eficiente puede ser el modelo de las unidades de gestión, que permitirán el desarrollo de una atención integral de calidad a los pacientes con cáncer”.

Conocimiento y gestión de los recursos

Jesús García Mata, jefe del citado Servicio de Oncología, ha explicado que el recurso de las unidades de gestión clínica “significa que los profesionales que formamos el servicio, además de la responsabilidad únicamente asistencial que hemos tenido hasta ahora, asumimos la gestión de los recursos disponibles, tanto humanos como materiales, decidiendo la forma idónea de emplearlos siempre con objetivos de eficiencia y pensando en el mayor beneficio para los pacientes”.

García Mata ha señalado asimismo que “nuestro objetivo reside en aportar beneficios a nuestros pacientes desde un conocimiento clínico que nos permita un uso más eficiente de los recursos. El beneficio clínico casi en el 90 por ciento de los casos depende de las decisiones que toman los profesionales sanitarios en base a su conocimiento. Así mismo, el 70 por ciento del consumo de recursos también depende del conocimiento de los profesionales”. Partiendo de esta premisa, es lógico pensar que unir el conocimiento a la gestión de los recursos va a conseguir mejores resultados en todos los sentidos.

Con el mismo fin, uno de los principales cambios es que todos los dispositivos y profesionales desempeñen su trabajo con el paciente como centro de la actividad, de manera que este se evite tener que ir de un servicio a otro.

Las decisiones que antes tomaba la organización del centro hospitalario ahora las van a tomar los profesionales, en base a un contrato anual en el que se determinan un presupuesto y unos objetivos a conseguir. Los profesionales y la propia Unidad de Gestión seguirán dependiendo totalmente de la gerencia del hospital, pero al mismo tiempo adquieren voluntariamente y de manera proactiva unas responsabilidades que contribuirán a la sostenibilidad del sistema.

No obstante, García Mata insistió en que “por encima del sistema de gestión lo fundamental, por supuesto, consiste en proporcionar el mejor tratamiento a cada paciente y adaptar el tratamiento a las características específicas de cada tumor”.

Beneficios del modelo

Por su parte, Eduardo Diaz-Rubio, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ha enumerado las ventajas que ofrece el modelo ya que, en su hospital, llevan trabajando como unidad de gestión desde 2002. En su opinión, el resultado está siendo muy positivo y gran parte del éxito radica en que es una experiencia que los profesionales sanitarios han puesto en marcha de manera voluntaria.

Dando un paso adelante, el Clínico San Carlos ha creado un instituto en el que están integradas todas las especialidades que tienen que ver con el cáncer. Para Díaz-Rubio, casi todo son beneficios porque se fomenta la participación y todo el equipo se corresponsabiliza de la gestión.

El incremento de la transparencia permite un conocimiento detallado de la situación financiera y la gestión clínica está completamente orientada al beneficio del paciente. Según Díaz-Rubio, el modelo no presenta inconvenientes; no obstante, los miembros de la unidad han tenido que formarse como gestores para abordar aspectos para los que no estaban preparados y el esfuerzo de coordinación realizado ha sido considerable.

Su último avance ha sido la constitución de unidades funcionales para que los distintos especialistas que atienden al paciente con cáncer trabajen en un lugar común. En el Hospital Clínico San Carlos ha iniciado ese proceso con la creación de la Unidad Funcional de Mama, en la que un equipo multidisciplinar (oncólogos médicos y radioterápicos, ginecólogos, etc.) atiende al paciente, con un papel relevante de la enfermería que se ocupa de la gestión de los casos, actuando como referente y guía del paciente. El paso siguiente consiste en crear más unidades funcionales para posteriormente abarcar también otros ámbitos como el de la prevención. Para Díaz Rubio la clave del éxito es que “en ningún momento el modelo ha sido impuesto, sino que ha partido de los profesionales de manera voluntaria. Nosotros mismos hemos buscado la unión con otras especialidades”.

En la actualidad, hay pocas unidades de gestión en el ámbito del cáncer en hospitales generales en España. Es un modelo que todavía no está muy desarrollado, que se tendrá que adaptar a las peculiaridades de cada entorno y que por ello será diferente en cada comunidad e incluso en cada hospital. Se trata de un camino de largo recorrido cuyos beneficios se irán viendo a lo largo del tiempo.

 

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