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Miércoles, 29 de abril de 2015   |  Número 105 Año V
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EN PRIMERA PERSONA
PERE VALLRIBERA, PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD CATALANA DE GESTIÓN SANITARIA
“Cuesta entender que el Parlamento catalán decida sobre el ‘big data”
Le ofende que “se politice” este asunto pese a su marcado contenido especializado

Javier Barbado. Madrid

El presidente de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria, Pere Vallribera.

El presidente de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria (SCGS) –de carácter científico, constituida hace solo tres años e integrada por 350 socios–, Pere Vallribera, ha reivindicado el debate técnico y especializado para asuntos como el Proyecto VISC+, más conocido como big data, sin menoscabo de su tramitación parlamentaria, y ha defendido asimismo su aprobación “siempre y cuando se cumplan las medidas de protección y confidencialidad adecuadas sin las que no resultaría viable desde el punto de vista ético ni legal”.

Desde su punto de vista, los políticos del sector deben concentrar sus esfuerzos en cuestiones de gran calado como el diseño del modelo sanitario, la cobertura de prestaciones, la cartera de servicios, su equidad en el acceso y su financiación. Pero aquellas parcelas especializadas competen, en primer término, a los gestores y a los expertos en ellas, o, como mínimo, no deben ser objeto de rifirrafes entre los partidos para obtener rédito electoral.

En una entrevista para este periódico, el también vocal de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) narra el origen y los cometidos de la SCGS, que convergen en su condición de comunidad científica “en la misma medida que lo es, por ejemplo, la Sociedad de Oncología Médica” dependiente, como el resto de las que operan en Cataluña, de la Academia de Ciencias Médicas de esta comunidad autónoma.

“Su finalidad reside en la defensa de la gestión clínica y sanitaria a partir de su cariz académico y científico”, ratifica, y la conforman no solo gestores y directivos, sino también facultativos dedicados a la asistencia. Según ha añadido, la Sociedad trabaja en la actualidad en dos líneas estratégicas: “Una que denominamos La Gestión importa, y que consiste en poner en valor la correlación existente entre una buena gestión y los resultados obtenidos, entendiendo por la primera la labor organizativa y clínica bien encaminadas y, por estos últimos, el grado de calidad conseguido, la satisfacción de los pacientes y la bonanza económica”, ha enfatizado.

La segunda de las claves de trabajo de la Sociedad reposa en la corriente estadounidense conocida como Right Care, y para ella dispone de una sección específica de gestión clínica integrada por jefes de Servicio, de Departamento, catedráticos… “que buscan la efectividad de la práctica clínica”.

Profesionalizar la gestión   

La SCGS, al igual que Sedisa, defiende la profesionalización de la función directiva en el sector sanitario. En este sentido, Vallribera detecta un inminente retroceso en Cataluña, autonomía que se ha caracterizado, en sus primeros 20 años de competencia sanitaria, por todo lo contrario. En su opinión, la sanidad catalana ha vivido una situación de consenso en la separación de la gestión de sus centros respecto del poder político sin parangón en otras comunidades autónomas (la mayoría de sus proveedores públicos no depende de forma directa de la administración). “Pero eso ahora está cambiando y eso influirá de forma negativa en la profesionalización de los directivos”, confirma.

Reconoce, eso sí, que en el resto del Estado se están dando pasos en la buena dirección –y cita, por ejemplo, la iniciativa de Castilla-La Mancha de sacar a concurso público la elección de los nuevos gerentes de hospital–, pero se hace “a una velocidad extraordinariamente lenta”.

Consorcio de Lleida

Preguntado por el consorcio que se trata de conformar en Lleida por parte de la Generalitat, Vallribera no comprende la oposición que ha suscitado entre diversos agentes como, por ejemplo, los sindicatos e incluso algunos partidos políticos, pues considera infundado el temor de éstos a que se privaticen los dos hospitales, el Arnau de Vilanova y el Provincial de Lleida: “No se comprende la hipótesis metafísica por la cual la suma de la gestión de dos entidades propiedad del Estado originen una tercera de índole privada”, ha concluido.

En cuanto a las iniciativas en materia de recursos humanos anunciadas por el Instituto Catalán de la Salud (ICS), como la concesión de incentivos a quienes más rinden, el entrevistado ha recordado que este órgano tiene a su cargo a diez hospitales en los que le compete la política laboral, “pero el 70 por ciento de los hospitales de la red pública son entidades  públicas o privades autónomas con contrato con el Catsalut y convenio laboral de sector”.

 

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