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Lunes, 28 de febrero de 2011   |  Número 26
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LA CONSULTORA KPMG ENCARGA UN ESTUDIO A THE ECONOMIST INTELLIGENCE UNIT
103 directivos vaticinan la integración universal de Primaria y Especializada
El aumento del gasto sanitario y el envejecimiento de la población son los factores determinantes

Redacción. Madrid
Directivos y responsables del ámbito de la salud han llegado a la conclusión de que, en los próximos cinco años, la política sanitaria de todos los países del mundo, con independencia de la fase de desarrollo económico en la que se encuentren, evolucionará hacia la integración de los servicios de Atención Primaria y Especializada.

Los directivos, 103 en concreto, han sido entrevistados por los autores de un informe encargado por la consultora KPMG a The Economist Intelligence Unit sobre “el futuro global de la provisión y gestión de los cuidados sanitarios” en las diferentes naciones del mundo.

El documento recoge que la necesidad de reducir el déficit y la subida vertiginosa de los costes sanitarios por la prevalencia de los procesos crónicos y los cambios demográficos, especialmente el envejecimiento de la población, serán los principales factores impulsores de la integración, aunque su influencia varíe entre países desarrollados y países en desarrollo.

Respecto a este asunto, el 52 por ciento de los participantes en el estudio, procedentes de países en desarrollo, opina que el incremento de los costes sanitarios es el factor principal que impulsa la integración, a diferencia de los países desarrollados, en los que casi uno de cada tres participantes especifica que la prevalencia de patologías crónicas son uno de los elementos principales junto con la subida de los costes en general.

“De la misma manera que en el siglo XIX el objetivo de los sistemas de salud eran las patologías infecciosas y en el XX la atención de episodios agudos, en el siglo XXI, el reto sanitario es adaptar el sistema a la atención de enfermedades crónicas, donde el gasto es mucho mayor”, señaló Javier San Miguel, director del Área de Sanidad y Servicios Sociales de KPMG en España.

Más centrado en el paciente

Muchos de sus defensores consideran que la integración sanitaria, que actualmente es desigual en la mayoría de los países, es el único medio rentable de sostener un entorno sanitario emergente en el que lo habitual debe ser la garantía de “continuum asistencial” del paciente.

“La integración entre niveles asistenciales y la orientación del sistema al paciente, tendrán como consecuencia una mejora en la calidad de la atención y en los resultados en salud de la población”, aseguró San Miguel. “Se ha demostrado que la integración sanitaria reduce las urgencias, evita hospitalizaciones innecesarias y favorece la continuidad del servicio”, explicó.

A pesar de que algunos de los encuestados aseguraron que las regulaciones vigentes obstaculizan la integración, actualmente cerca del 70 por ciento cree que serán estos responsables los que tomarán la iniciativa y fomentarán la integración sanitaria.

Portada del documento encargado por KPMG.

“En nuestro país, el consenso en el seno del Consejo Interterritorial sobre las claves del modelo de transformación del sistema y del modelo de provisión del servicio que implica la integración de cuidados, y, por otro lado, el liderazgo ministerial del proceso, son críticos desde la perspectiva de la equidad y la cohesión del Sistema Nacional de Salud”, matizó San Miguel.

Del estudio también se deduce que cerca de la mitad de los participantes, el 44 por ciento, cree que los responsables sanitarios públicos desarrollarán el modelo de integración de cuidados a partir de la realización de proyectos piloto que permitan testar sus ventajas previamente. Por otro lado, el 34 por ciento de los encuestados cree que el sector público se encargará de establecer normas de calidad y, casi el 30 por ciento, espera que estos responsables sanitarios públicos desarrollen redes sanitarias integradas.

Además, el estudio de KPMG recoge que más del 60 por ciento está a favor de redes formales y de crear incentivos para que médicos de cabecera y especialistas trabajen juntos.

En lo que respecta a la atención al paciente, casi el 75 por ciento de los participantes esperan que los médicos de Atención Primaria lideren la coordinación del servicio con los hospitales. Sin embargo, algunos participantes indican que ese modelo no puede funcionar a menos que se mejore la política de retribución para compensar a los médicos por el tiempo dedicado a los servicios adicionales.

“En el sistema sanitario español, centrado en los hospitales y en la concepción fundamental del servicio orientado a la resolución de casos agudos, es fundamental la redefinición estratégica del modelo, con la participación de profesionales y pacientes, con el establecimiento de objetivos claros y de incentivos al cambio” expuso San Miguel. “Además, para que la integración sea un éxito, es fundamental que los distintos agentes de la prestación sanitaria cuenten con objetivos alineados en materia de calidad y costes”, concluyó.

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